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Goldman Sachs: la crisis provocará un 'credit crunch' de 2 billones

Ainhoa Giménez, Bolságora
18/11/2007 - 23:57
Sede de Goldman Sachs. Foto: Archivo

Por fin, alguien se atreve a poner en una cifra el impacto esperado de la crisis de crédito que estalló en agosto y que no tiene visos de terminar a corto plazo. Y ese alguien tenía que ser Goldman Sachs, el único gran banco de inversión que se ha salvado de la quema (y no sólo eso, sino que ha disparado su beneficio poniéndose bajista en activos respaldados con créditos).

Una cifra así tendría un impacto devastador en la economía... y el banco dice que es conservador. Aunque hacer esta estimación pueda parecer recochineo hacia sus competidores, el éxito logrado por Goldman hace aconsejable escuchar sus palabras.

Y éstas son demoledoras: la crisis hipotecaria puede resultar en una reducción de los préstamos bancarios de 2 billones (europeos, es decir, dos 'trillion' en inglés) en EEUU, lo que inevitablemente tendría un impacto devastador en la economía. Recuerden que el crédito es la grasa que hace girar la rueda de la actividad; si ésta se seca radicalmente, lo más probable es que la rueda se pare.

Esta conclusión tan alarmante procede del siguiente razonamiento del economista de Goldman Jan Hatzius. Sus estimaciones son que la crisis inmobiliaria le cueste a los bancos, hedge funds y otros prestamistas del orden de 400.000 millones de dólares, tanto en créditos fallidos de la propia entidad como, sobre todo, en pérdidas en los diferentes activos en los que se titulizaron estos créditos y cuya imposibilidad de valorar (su mercado está parado) está detrás de las fuertes provisiones que están anunciando todos los bancos. Llevamos 36.000 millones hasta la fecha.

Estos 400.000 millones, aunque parecen muchos, no son una cifra exagerada: equivalen al 2,5% de la capitalización del mercado norteamericano, "un mal día en Wall Street", según el propio Hatzius. Ahora bien, sí suponen un impacto importantísimo para los bancos, puesto que destruyen sus ratios de capital. Suponiendo que las entidades tienen como objetivo mantener ese ratio en el 10% (aunque sea generalizar), eso implica que tiene que reducir su balance en 10 dólares por cada dólar que pierde en el mercado de crédito.

Aplicando esta lógica, si al final esas pérdidas fuera de sólo la mitad de los 400.000 millones esperados, nos encontraríamos con que unos bancos obligados a reducir su cartera de préstamos en 2 billones de dólares. Obviamente, si las pérdidas llegaran a 400.000 millones, esa reducción sería de 4 billones. Es decir, los cálculos de Goldman son incluso conservadores y la cosa podría ser mucho peor.

Un 'credit crunch' en toda regla

En cualquier caso, estaríamos ante el tan temido 'credit crunch', y no uno pequeño, sino de proporciones inadmisibles para la economía actual. "Incluso aunque esta restricción se produzca de forma gradual, e incluso aunque haya ciertos contrapesos como una reducción de la demanda de crédito y un aumento de los préstamos por parte de otros sectores, la reducción de la actividad económica sería sustancial", asegura este analista.

Hatzius ofrece un rayo de esperanza, puesto que admite que existen algunos factores que pueden aminorar este 'shock'. Por ejemplo, los reguladores pueden instar a los bancos a seguir prestando aun en tiempos de pérdidas. Y algunas entidades seguramente van a ampliar capital mediante venta de acciones para mejorar esos ratios sin necesidad de recortar drásticamente los préstamos.

Pero, con eso y con todo, la previsión es muy oscura, ya que la presión para reducir los préstamos "probablemente elevará el riesgo de una debilidad significativa de la actividad económica", concluye este análisis.

Puede ser una exageración, sin duda, y hay que tener en cuenta que Goldman no es ni mucho menos objetivo en esta historia, como hemos dicho. Pero tengan en cuenta que un banco de inversión tiene bastante más que perder sembrando la alarma con este tipo de previsiones -caída de todas sus áreas de negocio por el miedo de los inversores al futuro- que lo que puede ganar -prestigio para sus analistas por atreverse a dar estos pronósticos, y mucho más si encima aciertan-.