Enrique Bañuelos, Luis Portillo, Fernando Martín, Rafael Santamaría, Los Sanahuja, Luis Nozaleda, Francisco Hernando o Luis Santamaría fueron los grandes nombres del ladrillo que el estallido de la burbuja inmobiliaria barrió.
Pasaron de figurar entre las grandes fortunas del país a desaparecer de la primera plana empresarial cuando las inversiones inmobiliarias se derrumbaron a partir del derrumbe de Astroc, en abril de 2007.
El diario El País repasa en un artículo la trayectoria de los nombres más conocidos de quienes en los años dorados de la construcción trataron de convertirse en los más grandes, 'asaltando' y creando las mayores inmobiliaras del país.
El sevillano Luis Portillo entró en Metrovacesa en 2004, luego se hizo con Inmocaral y después adquirió Colonial, entró en FCC y adquirió Riofisa por 2.000 millones. Tras el crack bursátil de sus proyectos se retiró a Sevilla para tratar de salvar su patrimonio personal.
Fernando Martín, uno de los mayores propietarios de suelo de España, tras adquirir en 2008 Fadesa tuvo, con una deuda de 5.000 millones, que declarar en concurso de acreedores a su empresa, Martinsa-Fadesa, la cual ahora lucha por reflotar.
Enrique Bañuelos, creador de Astroc, fue quien llegó más alto en un menor tiempo. De pequeña inmobiliaria, su empresa pasó a ser la estrella del parqué español con revalorizaciones de acciones del 1000%. También fue el primero en caer, arrastrando al resto tras él. Hoy se ha reinventado como empresario de éxito en Brasil, con la inmobiliaria Veremonte y entrando en el sector agroindustrial.
Rafael Santamaría transformó su empresa en el imperio Reyal Urbis. En 2007, coincidiendo con el estallido de la burbuja inmobiliaria fue cuando absorbió Urbis y vive maniatado por los bancos, con quienes a renegociado tres veces su deuda.
La familia catalana Sanahuja llegó a dominar Metrovacesa, primera inmobiliaria del país. Al frente de esta empresa, protagonizaron numerosas y sonadas adquisiciones en el extranjero hasta acumular en 2007 7.000 millones de euros de deuda financiera. Su originario negocio familiar acabó entrando en concurso de acreedores y en la actualidad no poseen más del 2% de acciones de Metrovacesa.
Luis Nozaleda, presidente del grupo Nozal, llegó a ser el 36 hombre más rico de España, con 1.000 millones de euros en acciones en compañías como Colonial, Astroc y Aisa. Compró valores y suelo en el peor momento, ocasionándoles cuantiosas pérdidas.
Francisco Hernando, más conocido como Paco 'El Pocero', fue uno de los más mediáticos exponentes del boom inmobiliario. En el momento cumbre de su carrera profesional se lanzó a construir una ciudad surgida de la nada en la localidad toledana de Seseña. Levantó 13.500 viviendas en la inacabada Ciudad Residencial Francisco Hernando. La mayoría de ellas están hoy en manos de los bancos y El Pocero ha tenido que desprenderse de los yates y del avión de su propiedad, santo y seña de sus días dorados.