Opinión

No a la receta de sangrías y sanguijuelas para fomentar el crecimiento

Imagen: Dreamstime

En estos días que se está debatiendo el techo de gasto, el preludio de la política fiscal del gobierno Sánchez, dejo aquí mi intervención en la comparecencia de la ministra de Hacienda en el Congreso, en el que dio pinceladas de las subidas de impuestos que nos quieren imponer Sánchez y sus aliados populistas e independentistas.

Señora Montero, bienvenida por fin al Congreso de los Diputados y a esta Comisión de Hacienda. La verdad es que los impuestos de Pedro Sánchez están precediéndola. Hoy esperaba más de esta comparecencia, porque creía que iba a quedar claro qué impuestos pretenden subir, como han ido anunciando sus diversos compañeros, pero al final tampoco tenemos claro qué pretenden ustedes, más allá de cosas imposibles.

Decía hace poco la señora Valerio que los impuestos a la banca no se iban a trasladar a los clientes por solidaridad, en un nuevo concepto de la teoría económica. En realidad, lo más probable es que estos impuestos a la banca, pese a lo que dicen ustedes, los acabemos pagando todos los clientes bancarios, los que tenemos depósitos o pedimos créditos, bien porque los repercutan directamente las entidades -que son bastantes menos entidades y, por tanto, tienen menos competencia que antes-, bien porque estas tengan menos fondos propios y eso suponga que como los fondos propios son el límite de lo que pueden prestar, se produzca restricción y encarecimiento del crédito.

También ha dicho -no se sabe muy bien cómo- que ustedes no abandonan la idea del impuesto mínimo a las grandes empresas, es decir, que quieren aproximar el tipo teórico al tipo efectivo. Por una parte, hay deducciones, incluyendo las normas que usted quiere implementar, para conseguir una mayor igualdad de género, lo cual es una buena idea, pero están ya limitadas por el artículo 31 de la Ley del impuesto. La otra diferencia entre el tipo efectivo y el teórico es que las empresas han tenido pérdidas en la crisis. Otra cuestión, la más importante, es que en las muy grandes empresas el 70% del beneficio son dividendos del exterior. Tenemos convenios de doble imposición que priman sobre las leyes y que evitan gravar esto dos veces; es decir, que estos dividendos vienen exentos. Por otra parte, si pese a todo decidiesen ustedes gravarlo, lo que ocurriría, como ha pasado en Estados Unidos, sería que no se traerían el dividendo, cegaríamos una fuente de liquidez de la economía española y, de paso, tampoco recaudaríamos.

"Hablar de infinitos impuestos sin determinar qué es lo que se quiere gravar, lo único que genera es incertidumbre"

La tercera idea que ha expuesto aquí -en principio es una obligación que ya tienen, porque tienen que traer un proyecto de ley- es el impuesto sobre los beneficios de las tecnológicas. En esta propia Comisión se aprobó una proposición no de ley que sirvió de base al artículo correspondiente en el proyecto de ley de presupuestos, porque, como usted sabe, un proyecto de ley de presupuestos no puede crear impuestos. Lo que le pido es que esto se haga de forma coordinada, porque como nos convirtamos en el único país del mundo en el que existe este impuesto nos va a ocurrir como con la anterior tasa Google, que directamente se cerró Google News y no se ha conseguido recaudar un euro. También le pido que definan cuál es el hecho imponible que quieren ustedes gravar, porque dábamos varias posibilidades en esta Comisión de Hacienda. Hablar de infinitos impuestos sin determinar qué es lo que ustedes quieren gravar, lo único que genera es incertidumbre.

Me gustaría que nos aclarase para qué se quiere todo esto. Se habla continuamente de subir impuestos y, sorprendentemente, cuando uno mira las cifras de recaudación de los cinco primeros meses de este año ve que todos los impuestos, salvo el de sociedades, y el volumen de recaudación global están en máximos históricos; nunca hemos recaudado tanto. Eso es lo que dicen los datos. Además, por primera vez en diez años, ustedes heredan, merced al acuerdo entre el Partido Popular y Ciudadanos, el cumplimiento del objetivo de déficit público. Después de todo esto, decir que es absolutamente imprescindible subir los impuestos, no se entiende. ¿Esto para qué es? ¿Para despilfarrar? ¿Por gusto? Cuando por fin empezamos a salir de la crisis económica -usted que es médico quizá lo pueda entender muy bien-, se están comportando como curanderos medievales que creen que el tratamiento de un enfermo consiste en aplicarle sanguijuelas y sangrías. Ese no es el sistema para fomentar el crecimiento de la economía española.

Ha dicho -me ha alegrado oírlo, porque en todo este tiempo no se había escuchado nada- que pretenden luchar contra el fraude fiscal. Hasta ahora, lo único que habíamos visto en su Gobierno respecto al fraude fiscal había sido apoyar a un ministro que era un defraudador fiscal. Es verdad que cuantitativamente a lo mejor eso no es importante, pero al final el ejemplo es fundamental, porque, como decía Albert Einstein, es la única forma que tenemos de cambiar el comportamiento de los demás. El ejemplo que ustedes están dando esencialmente en el tema del control del gasto público -del que no le he oído hablar- no es precisamente el mejor. El otro día vimos cómo el presidente del Gobierno había constituido la estructura en Moncloa y ya no le cabía el número de asesores, lo que conlleva el mayor gasto que ha habido en la Presidencia del Gobierno.

"Es fundamental convencer a los españoles de que el gasto se controla y de que la lucha contra el fraude fiscal no tiene excepciones"

En estas condiciones, es fundamental convencer a los españoles de que el gasto se controla y de que la lucha contra el fraude fiscal no tiene excepciones. De lo único que ha hablado usted aquí ha sido de actualizar la lista de paraísos fiscales. Le voy a hacer una pregunta. ¿Para qué va a actualizar la lista de paraísos fiscales, para meter en ella más países que no cumplen con sus obligaciones? ¿Quizá para ir sacando de la lista de paraísos fiscales, como ustedes hicieron en el anterior Gobierno socialista, sitios que cumplen tanto con sus obligaciones fiscales como las Antillas o Panamá, a los que dejaron fuera? ¿Esos países van a volver a entrar? ¿Van a tomar algún tipo de medidas antiparaíso fiscal? ¿En qué va a consistir esta ley de lucha contra el fraude? Si no le dedican más recursos -ustedes empezaron y luego continuó el Partido Popular, y hasta los acuerdos con Ciudadanos lo único que hizo fue disminuir la plantilla de la Agencia Tributaria- a información y asistencia de la Agencia Tributaria, van a recortar de la lucha contra el fraude.

Otro tema del que no ha tratado, es el de la conflictividad tributaria. Hay centenares de miles de casos pendientes en los tribunales económico-administrativos. Heredaron una situación particularmente complicada en el Tribunal Económico-Administrativo Central y han terminado de complicarla del todo, porque en un decreto de este viernes, un tanto surrealista, mantienen en funciones a ocho de los doce vocales, nombran a cuatro, cesan de un cargo que no tenían a otros cuatro, y el resultado es que en la práctica han santificado que estos doce vocales estuviesen en funciones, es decir, sin nombramiento válido, durante once meses. Ahí es donde se resuelven los pleitos tributarios de las grandes empresas. De acuerdo con la jurisprudencia del Tribunal Supremo, eso tiene un riesgo muy importante de nulidad.

Todavía más sorprendente es el tema de la Intervención General de la Administración del Estado, que usted dice que es muy importante y que hay que potenciarla, y lo que ha hecho ha sido que en lugar de depender de usted directamente dependa del subsecretario. Teóricamente la Intervención General de la Administración del Estado tiene categoría de subsecretaría y anda dependiendo de otro subsecretario. Puedo entenderlo desde un punto de vista -entre comillas- defensivo viniendo de ser consejera de Hacienda en Andalucía, porque, claro, esto de recibir los informes directamente de la Intervención General de la Administración del Estado a alguna persona le ha sentado bastante mal a efectos judiciales. A lo mejor tiene esa lógica. Si no es así, lo que está haciendo es disminuir de categoría y de nivel a la Intervención General de la Administración del Estado. Me gustaría preguntarle -hablando de transparencia- si ustedes van a empezar a cumplir con la obligación de publicar los resultados fundamentales del Plan anual de control a lo que obliga el artículo 146 de la Ley General Presupuestaria.

Por otra parte, hablando también de transparencia nos gustaría que nos aclarase cuál va a ser el control que va a tener, si es que va a seguir teniendo alguno, la Generalitat de Catalunya, el Gobierno que no se quiere ajustar a la legalidad. ¿Cuáles son las razones de que el interventor general no haya entregado en plazo al juez Llarena la información sobre los presuntos delitos de la cúpula golpista en Cataluña?

Financiación autonómica

Sobre la financiación autonómica, me parece que todo lo que ha contado usted está muy bien, pero si está en el Gobierno del señor Sánchez, que ha dicho que la financiación autonómica no es una prioridad y que no le va a dar tiempo a hacerla en dos años, mucho me temo que en las siguientes elecciones el siguiente Gobierno va a tener que volver a empezar de cero. No se entiende muy bien todo esto. En realidad, parece una excusa por haber dejado atrás a los habitantes de los territorios que están claramente infrafinanciados, como se ha dicho, como Valencia, Murcia o Andalucía, eso sí, preocupándose mucho de cobrar nuevos impuestos, que ya se ha comprometido, como estamos viendo, a consorciarlos con el País Vasco, que esos sí han tenido suerte. Usted misma decía que el País Vasco debía empezar a contribuir a la solidaridad regional, y nos gustaría saber si eso es posible.

En resumen, parece ser que lo único que les interesa es subir impuestos, y para cambiar radicalmente la política fiscal de un país es necesario consultar a sus ciudadanos. Los parlamentos se crearon para eso y existe el principio de no taxation without representation. En consecuencia, si usted quiere cambiar todo el sistema fiscal de una forma radical y cambiar toda la política seguida hasta ahora, aunque se base en elementos que no son reales: pueden hacerlo, pero lo que tienen que hacer es pedir la confianza democrática de los españoles y no hacerlo por la puerta de atrás.

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pp salarios psoe impuestos
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si queremos dejar de hacer el primo... blanco y en botella pp y psoe no pueden seguir gobernando este país. el gasto siempre sube los impuestos nunca bajan. Pp y psoe están diseñados para vaciarnos los bolsillos hay que acabar con ellos.

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#1
fer
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Nos están robando y egsprimiendo como a limones!! Y a manos llenas!!

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#2