Opinión

La creación de empleo, en riesgo

Foto: Dreamstime.

Las patronales españolas rompen el silencio que mantenían ante los planes de elevar los impuestos del Gobierno.

Habría sido difícil justificar que estas organizaciones demoraran aún más su respuesta ante una batería de medidas que impactarán directamente en las empresas, sobre todo en sectores como el financiero. No en vano la creación de un nuevo impuesto bancario afectará a la solvencia de las entidades y a su competitividad, como resaltan la AEB y la CECA.

Pero también hay alzas fiscales con un alcance más general como el propósito de situar el tipo efectivo de Sociedades en, como mínimo, el 15%. Y todas las empresas, sin excepción por su tamaño o procedencia, se verán lastradas por las nuevas obligaciones fiscales, sin que ese esfuerzo se vea compensado por ninguna vía.

Así, sería ingenuo esperar una mayor inversión o un aumento de la actividad económica que repercuta en sus cuentas de resultados, ya que la mayor recaudación solo financiará el gasto público corriente (como las pensiones). Además, las empresas no recibirán ninguna compensación en las cargas que ya soportan.

Muy al contrario, como CEOE subrayó, los nuevos tributos llegan en un momento en que la negociación colectiva prevé alzas de sueldos en el entorno del 2%, con un extra del 1%. En paralelo, las cotizaciones sociales continuarán en sus niveles actuales, entre los más elevados de toda la Unión Europea, e incluso pueden subir más si prospera el plan de destopar las bases máximas de cotización a la Seguridad Social.

Pero este cúmulo de presiones no solo pone en apuros la contabilidad de las empresas sino también su capacidad misma de generar empleo estable y de calidad.

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