Opinión

El 'cuponazo' vasco: un privilegio imposible de generalizar

Dirigentes del PNV. Imagen: EFE

"La justicia es la firme y decidida voluntad de dar a cada uno lo suyo". Según esta conocida sentencia del jurista romano Ulpiano, ¿es justo el cupo vasco o es un privilegio? La forma más sencilla de contestar a esta pregunta es determinar si el sistema vasco de financiación, el denominado concierto económico, es una buena idea, generalizable en consecuencia a todas las Comunidades Autónomas, como ahora proponen el PNV, el PSC y parte de los dirigentes del PSOE; o si esto es un desiderátum imposible.

Para responder a esta cuestión hay que partir de un principio fundamental de este sistema singular de financiación, que no existe en ningún otro lugar del mundo: cada Hacienda provincial recauda la práctica totalidad de los impuestos, y luego aporta un "cupo" (País Vasco) como el pago de los servicios que presta la Administración del Estado en el territorio y su contribución a las cargas comunes, como el ejército, la Corona o el Servicio Exterior.

Generalizar este sistema supondría pasar de cinco Haciendas en España, las tres forales vascas, la navarra y la Agencia Estatal, a cincuenta, y otra estatal para coordinar. O, en la versión de Miquel Iceta, pasaríamos a tener una Hacienda por cada Comunidad Autónoma, que son diecisiete, más otra estatal. Los inspectores de Hacienda consideran que esto restaría dramáticamente eficacia a la Administración Tributaria y perjudicaría notablemente la lucha contra el fraude. Alemania, único país con un sistema parecido, gasta el doble que España en Administración Fiscal por cada euro recaudado en impuestos. El PNV y los actuales dirigentes del PSOE y el PSC están proponiendo copiar a Alemania en una de las pocas cosas en que es menos eficiente que España.

Más allá de las disfunciones evidentes que tiene un modelo en el que una Hacienda provincial inspecciona a una multinacional o un grupo consolidado de sociedades, la justicia del sistema depende fundamentalmente del cálculo del cupo, que determina la contribución a la solidaridad. Sin embargo, este cálculo adolece de una enorme opacidad. En una opinión compartida de forma generalizada por los expertos, Ángel de la Fuente señalaba recientemente que "el cálculo del cupo es magia. Nadie sabe de dónde sale".

Aún así, aunque calcular un cupo correcto sea complicado, es bastante sencillo demostrar que el anterior cupo -previo al actual cuponazo pactado por el PP y el PNV, que lo disminuye en unos 300 millones- es injusto y no generalizable. Lo mínimo que tendría pagar una comunidad sería su parte en el gasto de los ministerios, unos 40.000 millones de euros, y de los intereses de la deuda, unos 28.000 millones de euros. El País Vasco supone aproximadamente un 6 por ciento del Producto Interior Bruto, y en consecuencia, como mínimo debería aportar unos 4.000 millones de euros. El anterior cupo bruto estaba en 1.600 millones. Esta cuantía, que si se generalizase en todas las Comunidades Autónomas no permitiría ni siquiera pagar los intereses de la deuda, tampoco es lo que realmente aportan las Instituciones Forales Vascas al Estado.

No sólo es que al cupo "bruto" se le resten múltiples ajustes, sino que, además, a la recaudación de IVA de las Haciendas Forales se le añade una parte de la recaudación por este impuesto de la Agencia Tributaria. Este ajuste según los expertos, como el exdirector de financiación autonómica con Zapatero, Alain Cuenca, va en dirección contraria: las empresas vascas venden más fuera de Euskadi que lo que venden las del resto de España en el País Vasco. Esto es lógico tratándose de la Comunidad más industrializada de España y la segunda en renta per cápita.

Este y otros ajustes que se contemplan determinan un cupo cada vez más negativo. Esto supone que los ciudadanos del resto de España financian una parte del gasto público en la Comunidad Autónoma con mejor financiación per cápita de España. Esto no es precisamente solidario, ni cumple con el principio de equilibrio territorial y de prohibición de privilegios, derivados de la organización territorial que consagra el artículo 138 de la Constitución.

Esto finalmente se materializa en cuestiones tangibles, como la extensión en 14 semanas del permiso de paternidad a los funcionarios vascos, o la rebaja de cuatro puntos en el impuesto de sociedades a las empresas vascas. Esto no sólo es una cuestión de autonomía, sino fundamentalmente de tener dinero para poderlo pagar.

Según los datos oficiales del Ministerio de Hacienda (2014) la Comunidad de Madrid, la más rica, aportó más de 19.000 millones de euros a la solidaridad interterritorial, Cataluña cerca de 10.000, Valencia 1.735 y Baleares 1.516. Estas fueron las Comunidades que aportaron, mientras que el País Vasco recibió 3.387 millones, lo que supone un 30 por ciento del presupuesto de la Comunidad Autónoma Vasca. Esto no indica precisamente solidaridad en el sistema, y desde luego, mucho menos en el cálculo del cupo y de los ajustes. Como poco se puede decir que el cupo y sus ajustes están pésimamente calculados. Por supuesto, diga lo que diga el lehendakari Urkullu, esto no equilibra una aportación de 27 millones de euros en 2017 al Fondo de Compensación Interterritorial, el 6,24 por ciento de 432 millones.

Desde Ciudadanos consideramos muy poco oportuno priorizar una mejora de la financiación de la Comunidad mejor financiada, el País Vasco, a una reforma imprescindible de la financiación autonómica general. Pero siempre es un buen momento para intentar poner algo de luz en los cálculos de unas leyes fiscales, las de cupo y las de concierto, que afectan a todos los españoles. Un sistema que no se puede generalizar, no desde luego con estas cifras, sin privar al Estado de recursos y herir de muerte su capacidad redistributiva. Para que el sistema se pudiese generalizar, como el incremento de los permisos en catorce semanas, habría que multiplicar el dinero, y eso no es posible. En Ciudadanos seguiremos trabajando para mejorar el sistema de financiación, para que sea más transparente, eficiente, justo y solidario con todos los españoles.

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echar a rajoy
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El cuponazo vasco argumento SUFICIENTE para desalojar a rajoy de la moncloa. Páselo páselo.

Puntuación 3
#1
Duke
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Veo al cupo vasco como la mecha que produce un proceso de desaparición de la unidad de España. Digo más, el que defiende el cupo vasco desconoce el significado de la palabra solidaridad y justicia.

Y aunque estemos iniciando una senda de lucha para ver quien es más tragón, espero que esto no nos lleve a la violencia, por que ésta no resuelve el problema.

Puntuación 8
#2
JEMontgolfier
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Basta ya de manipular con intereses oscuros. ¿Está usted diciendo que los funcionarios del Estado y los del Gobierno Vasco hacen mal los cálculos? Ellos son los que hacen el cálculo, es una cuestión de gobiernos no de partidos. ¿Usted tiene toda la información fiscal para saber hacerlo? Si lo hacen mal por error o desconocimiento mal estará, pero si lo hacen mal a sabiendas para beneficiar a uno u otro sería una prevaricación flagrante. De momento nadie pone demandas, solo palabrería barata pensando que, si el País Vasco es el 5% de la población, perder votos en el 5% para ganar en el 95% es una estrategia electoralista inmejorable. El acuerdo es que el País Vasco aporta el 6,24% de los gastos generales del estado y así es como se hace el cálculo. Hay que saber que, si bien la población del País Vasco es de solo el 5% de la de España, el producto interior bruto es algo mayor del 6% pero inferior al 6,24%. ¿Quién es el beneficiado?. Lo de una hacienda única es opinable. Esta la ideología comunista de todos iguales y de que no compitan unos contra otros frente a la capitalista que busca la competencia para obligar a mejorar. En mi opinión, la competencia fiscal entre países tiene beneficios extraordinarios para los ciudadanos. Si dentro de España las comunidades autónomas, e incluso los ayuntamientos pudieran competir en dar mejores servicios con menores impuestos sería la mejor noticia. No es lógico tener una economía de mercado para el sector privado donde todos compiten en ser más productivos y una economía de aires comunistas (todos iguales) en el sector público, eso no funciona. Es verdad que los países compiten entre sí, pero de una forma muy limitada. Las administraciones van creando cartels que para otros son totalmente ilegales. La administración fiscal única es el mejor caldo de cultivo para la corrupción y a los hechos me remito.

Puntuación -7
#3
KLO
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El cupo o cuponazo, Es un privilegio, que te permite recaudar TODO y hacer el cálculo del Gran Capitán, pagar solamente lo que te da la gana.

Luego, es más que evidente que es injusto e insolidario.

Hay que recentralizar el modelo fiscal, para que la riqueza del país, se reparta de forma equitativa, sin necesidad de privilegiar a los más privilegiados.

Puntuación 2
#4
Usuario validado en elEconomista.es
Agudinagudo
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Jodé, KLO ¿se te ha ocurrido a ti solo ese comentario genial.

El gran capitán no quería pagar lo que le daba la gana sino cobrarlo. Sus cuentas eran: palas, picos y azadones, cien millones.

El cupo se calcula sobre bases técnicas. No es muy complicado pero el responsable económico de Ciudadanos no lo entiende, ni pregunta a otros que lo saben para que se lo expliquen. Como para hacerle ministro de economía.

Puntuación 1
#5
BEN
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SI, ES UN PRIVILEGIO Y UNA ESTAFA.

A RAZON DE QUE SE LE DAN PRIVILEGIOS A ESTAS SANGUIJUELAS QUE VAN DE MAJETES POR LA VIDA.

ESPAÑA ES UNA TIERRA COMUNAL E INDIVISIBLE. AQUI NADIE SE PUEDE LLEVAR UN PALMO DE TIERRA PORQUE ES DE TODOS Y NO SOLO SUYO.

AÑOS DE TRAGAR CON GENTUZA COMO RAJOY Y OTROS PEORES HACEN QUE ESTOS PUERCOS SE CREAN CON DERECHO A TODAS LA PATATAS LA SAL Y LO QUE LES VENGA EN GANA.

Puntuación 1
#6
VENTAJISMO
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El "cuponazo" vasco solo responde a una palabra de significado claro: VENTAJISMO.

Ha sido instaurado por el chalaneo de los partidos que han gobernado en España a cambio de unos pocos votos.

La equidad y la justicia estaría en que cada CCAA pagara conforme a su PIB, al igual que todos pagamos el IRPF conforme a nuestros ingresos.

Lo demás son cuentos ventajistas inasumibles.

Puntuación 2
#7
OTRO EFECTO BOICOT
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¿ Ante el ventajismo del cuponazo vasco habrá que poner en marcha ogtro boicot al consumo de productos vascos ?

Puntuación -1
#8
Usuario validado en elEconomista.es
Agudinagudo
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Asusta ver cuánto indocumentado hay. Entre los autores de estos últimos comentarios ¿hay alguno que sepa, aunque sea de lejos, cómo funciona el cupo vasco?. ¿Ya saben que el País Vasco SIEMPRE tiene que pagar ese cupo (el 6,24% de los gastos comunes: Embajadas, ejército, casa real, etc.) aunque sufra una recesión y le disminuyan los ingresos fiscales?. El lendakari Urkullu proponía que el concierto vasco sirva de referencia para la financiación de las demás autonomías, pero la mayor parte de ellas se niegan porque comporta un riesgo. Es más cómodo que la Hacienda estatal les pase la “pasta”. https://politica.elpais.com/politica/2017/12/03/actualidad/1512331065_082775.html

Puntuación -1
#9