elEconomista.es
Opinion y blogs

En época de crisis, las empresas deben anteponer las ganancias a la responsabilidad social

Jack y Suzy Welch. The New York Times
2:36 - 30/05/2009
Puntúa la noticia :
Nota de los usuarios: 8,5 ( 2 votos )

Y a sea en los tiempos buenos como en los malos, las empresas deben ser socialmente responsables. Eso se da por descontado. Sin embargo, las actuales condiciones económicas adversas están sacando a la luz la realidad subyacente en el sentido de que la primera responsabilidad de una empresa es crecer exitosamente.

Algunas personas podrían pensar que la anterior declaración es políticamente incorrecta, pero los hechos resultan inexorables. Las empresas ganadoras crean empleos, pagan impuestos y, en general, expanden y fortalecen a la propia empresa.

Un requisito primordial

En otras palabras, las empresas exitosas permiten la existencia de responsabilidad social corporativa y no a la inversa. Por lo tanto, en este momento las sociedades deberían estar anteponiendo el margen de ganancias. Se trata del requisito que permite que todo lo demás sea posible.

No estamos sugiriendo que las compañías abandonen la filantropía y otras iniciativas de caridad, y no estamos diciendo que sólo vuelvan a adoptarlas cuando el panorama económico vuelva a ser favorable. Únicamente decimos que la responsabilidad social corporativa (RSC) necesita ser adaptada a las circunstancias. No se ha convertido en un lujo, pero los dirigentes de la actualidad necesitan clarificar ante ellos mismos y ante sus empleados cuál es el lugar que ocupa la RSC en la lista de prioridades de la empresa.

Iniciativas RSC

En primer lugar, las empresas pueden contribuir a la sociedad al donar dinero, bienes o servicios a las escuelas, hogares para desamparados, hospitales y cosas por el estilo.

En segundo lugar, las empresas pueden enfocar sus esfuerzos de RSC en participación comunitaria a través de actividades de sus empleados, tal como ser mentores de estudiantes u ofreciendo trabajo voluntario.

Y, finalmente, las compañías pueden estructurar sus estrategias de productos y servicios en términos de RSC: enfocándose en iniciativas de protección al medio ambiente, por ejemplo, o materializando preocupaciones medio ambientales en procesos de manufactura.

Cuando el ciclo económico está en auge, por supuesto, muchas empresas practican en cierto grado por lo menos las dos primeras formas de RSC y, algunas otras, practican las tres formas. Y una vez más, eso deben hacer. No sólo es lo correcto, sino que las prácticas de RSC pueden desempeñar un papel clave en el reclutamiento, retención y moral en general de los empleados.

Sin embargo, ¿cuál debe ser la postura de las empresas en la actualidad respecto a las tres formas de RSC, con el margen de ganancias reduciéndose, con la ola creciente de despidos y con los consumidores abrazando la sobriedad?

Todo cambia en épocas problemáticas

Para comenzar, es muy probable que las contribuciones en dinero en efectivo y en bienes materiales tengan que reducirse. En épocas problemáticas, el flujo de efectivo es crítico para la supervivencia de la empresa. Además, cuando por un lado usted está despidiendo trabajadores, resulta muy difícil racionalizar con los empleados que quedan en la empresa la emisión de cheques como dádivas para "causas que lo merecen".

Entonces, los gerentes deben decidir cómo distribuir una cantidad menor de fondos. La empresa puede salpicar el dinero equitativamente, dando poco dinero a muchas causas, o la lista de asociaciones de caridad puede ser podada y la empresa puede donar cantidades un poco más grandes a un número menor de organizaciones. Ninguna de las opciones es mala, bajo nuestro punto de vista, pero favorecemos la última porque los donativos tienden a tener mayor impacto.

En lo que respecta a las actividades comunitarias, por supuesto que las empresas deberían continuar alentando a sus trabajadores para que sigan estando involucrados, facilitando sus esfuerzos cada vez que sea posible con medios de transporte y con permisos que flexibilicen sus horarios regulares de trabajo. Sin embargo, los gerentes también deberían entender si los empleados se retiran de compromisos previamente adquiridos. Es humano recular y destinar todas tus energías al trabajo cuando se siente que éste podría ser vulnerable.

La RSC como estrategia

Mire, cuando el galón de gasolina cuesta cuatro dólares, el automóvil híbrido Toyota Prius es una propuesta de valor atractiva. Cuando la gasolina cuesta dos dólares por galón, ése ya no es el caso. Cuando la mayoría de los consumidores tiene buenos trabajos y se siente segura con ellos, tiene sentido esperar que paguen más por un producto que protege el medio ambiente. Cuando las cuentas bancarias se han secado, el producto más caro se convierte en algo difícil de vender.

Con esto queremos decir que el nivel impuesto para adoptar una RSC estratégica actualmente es más elevado que nunca. Los consumidores cada vez se ven menos capaces -o menos dispuestos- a pagar más por algo simplemente porque los hace sentir bien con ellos mismos.

En la actualidad, la decisión de compra también los tiene que hacer sentir bien financieramente. Eso no significa que se haya acabado la era de productos "socialmente responsables". Sólo significa que las empresas que venden esos productos se enfrentan a presiones de costos cada vez más intensas, y cualquier gerente que ignore ese hecho también está ignorando la venidera locomotora de la competencia.

No es que uno quiera sonar contrario a la RSC. Aun en estos tiempos de incertidumbre, cada empresa debería practicar buenos actos sociales corporativos. Sin embargo, también necesitan encarar la realidad de que primero se tiene que ganar dinero antes de regalarlo.

meneamedigg itdeliciousTwitterFacebook

Comentarios 2

1
30-05-2009 / 08:18
Crack 1929
Puntuación 4

En otras palabras en vacas gordas los beneficios para mi y creo contratos basura de 6 meses a 600 euros mes

En vacas flacas (ahora) creo un ERE de 4.000 tios y pido ayuda al Estado amenazando con cerrar la empresa y despedir a 20,000 tios (los beneficios de eso tambien para mi claro)

¿Responsabilidad Social? eso en el diccionario de los neoliberales capitalistas neocon conservadores no existe.

¿Me he olvidado algo?

ah si, a la vez que creo el ERE y por mi irresponsabilidad como gestor causo pérdidas multimillonarias a la empresa (Lehman Brothers, Fannie Mae, Chrysler, GM, Bancos....) me llevo un cheque de 100 millones de euros de indemnización por dejar la empresa echa una mierda..... al final la empresa cierra y los empleados se van con su caja de cartón a la puta calle.

Yo mientras tanto me cojo mi avión jet privado y me voy llorando a washington a ver si el tonto del negro de la casa blanca me da una ayuda multimillonaria por no dejar en la puta calle a 3 millones de tios (General Motors)

Si el Bobierno me la concede me voy a las vegas a un hotel de superlujo con putas y champan a reirme de todos los contribuyentes (AIG) y sino me la concede me voy de vacaciones a las islas caiman a disfrutar de los millones de dolares libres de impuestos que gracias a los paraisos fiscales tengo..... más o menos es asi la cosa.....

¿Me olvido de algo?

Y lo peor de todo esto que cuento es que NO ME LO ESTOY INVENTANDO YA A OCURRIDO...



yo más bien lo llamaria IRRESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA.

(Vamos privatizar las Ganancias y Socializar las Pérdidas).

Ahora ya pódeis acribillarme a decir que el sistema capitalista es el mejor porque tal y cual y.......

que no nos tomen por G.....as..

2
30-05-2009 / 12:00
luilli
Puntuación 2

Totalmente de acuerdo con el comentario anterior. Por otra parte me causa asombro e indigación que los políticos, empresarios y demas, hablen de abaratar el despido, bajar y alargar las jubilaciones, etc. pero nadie dice nada de acabar de una puñetera vez con la CORRUPCION GENERALIZADA que acabará con la economia de este pais.

Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google Friend Connect para garantizar la identidad de tus comentarios:

:
:
:
:

elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarias y las mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.

Suscripción boletín

newsletter

Suscríbase GRATIS y reciba los titulares del día en su email

Email

Nota legal

Canal compras

© Ecoprensa S.A. - Todos los derechos reservados