La barrera psicológica de los cuatro millones de parados, de la que tanto parece rehuir el Gobierno, ya es un hecho. Las constantes modificaciones realizadas en el sistema de recuento de desempleo, la ineficacia del Servicio Público de Empleo Estatal (SPEE) y la exclusión de varios colectivos, entre otras causas, aumentan la cifra de parados que presenta cada mes el Ministerio de Trabajo, en más de 670.000 personas.
Casualmente, fue un mes antes de las pasadas elecciones generales, cuando el anterior ministro de Trabajo, Jesús Caldera, sacó de las listas oficiales a los demandantes de empleo que estuvieran realizando algún curso ofrecido por el SPEE, es decir, que se encontraran en formación.
Esta reforma, que fue una indicación de la Unión Europea, provoca que no se contabilice actualmente a 241.629 parados, según las estadísticas de desempleo publicadas por el Ministerio de Trabajo en el mes de febrero. Esta medida creó una gran polémica en la oposición, que culpó al Gobierno de intentar maquillar las cifras del desempleo, creando una nueva modalidad de parados.
En segundo lugar, se encuentran los demandantes de empleo de disponibilidad limitada, que son aquellos que en su solicitud indican condiciones especiales de trabajo, por ejemplo en horarios, teletrabajo, trabajo a domicilio, etc. Este colectivo, según el Ministerio de Trabajo, supera la cifra de 150.000 personas. Y aunque están apuntados en el SPEE, no aparecen registrados como parados.
En cuanto a los trabajadores que se ven afectados por un Expediente de Regulación de Empleo de suspensión -empleados que durante un periodo de tiempo no trabajan para su empresa por falta de demanda en la producción, pero que mantienen sus contratos de trabajo con la compañías-, en este periodo pasarán a cobrar la prestación contributiva por desempleo.
En este caso, aunque los trabajadores se encuentren inscritos al SPEE para cobrar dicha prestación, no aparecen reflejados en el total de parados que ofrece el Ministerio, ya que no se encuentran en proceso de búsqueda de un empleo. El número de trabajadores que actualmente se encuentra en esta situación, es decir, afectado por un ERE de suspensión y cobrando la prestación, supera las 50.000 personas.
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No nos merecemos un Gobierno que nos mienta.
Rubalcaba - 11-M
Esto ya va cuadrando. Para cuando los 5 millones? quien da más? ¿Para cuando la adecuación de los activos a valor de mercado como en EEUU? ESTAMOS VIVIENDO EN UNA MENTIRA. Y contra más la retrasen peor y más tarde saldremos.
Qué ridículo.
La economía y la bolsa ya juegan sobre los cinco millones de parados. Los mismos que inmigrantes.
Ahora toca a los españoles volver a emigrar si quieren trabajo y enviar su dinero a la patria para pagar el déficit y gastos sociales inducidos por los inmigrantes.
Pero, pueblo, has votado a quen es tu imagen, con quien te identificas, así que ¡chitón!, solidario hasta la muerte y mucha Alianza de Civilizaciones.
¡Paz, hermano, paz!
Y siguen negando como San Pedro, no hay crisis, no llegaremos a 4 millones....
Señores, esto lo podrían haber visto en las estadísticas del INE, que si que sale todo esto, pero claro, solo dicen lo que les conviene, y todos a tragar...
ZParo, mentiroso, manipulador, fantoche, vete a tu casa...
Saludos!
Por la dimisión de Montilla
"Esta reforma, que fue una indicación de la Unión Europea". Punto primero, adaptarse a la UE no es una invención de ZP.
Punto segundo: "el sistema de contabilidad del Inem oculta 700.000 desempleados"
Yo cuento: 241.629 + 150.000 + 50.000 que son aproximadamente 450.000 ¿Dónde están los demás?
PD: Lo que no quita que el desempleo sea un drama.
a ver... el artículo empieza en cabecera con 700.000, después en el primer párrafo pasa a 670.000, luego consigna los tres tipos de personas que no se tienen en cuenta: 241.629 + 150.000 + 50.000....
Y la pregunta es: ¿Dónde están los que faltan hasta los 700.000 del principio?
Ya sabemos que el gobierno cuenta lo que le da la gana, pero si queremos credibilidad a la hora de criticarle, no estaría de más olvidarnos de la demagogia y dar las frías cifras como realmente son (que ya son de por sí bastante malas)
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