Que los empresarios españoles prefieren invertir en América Latina antes que en Asia pese a que el segundo continente ofrece más oportunidades no es un secreto. Pero hay un pequeño país, que pasa desapercibido frente al poderío de sus vecinos, que ahora permite a la inversión española 'matar dos pájaros de un tiro' y utilizar sus inversiones en la zona para 'conquistar' China, Japón o India. Ese país es Chile.
Con apenas 16 millones de habitantes, Chile tiene firmados tratados de libre comercio con 60 países de todo el mundo, una ventaja de la que no puede presumir ninguna otra economía de América Latina. España es el segundo inversor en este pequeño país que prevé crecer en torno al 3 por ciento en 2009, por lo que desde Pro Chile -instituto público que promueve y apoya las exportaciones del país- se ofrece a la inversión española como plataforma para llegar a terceros mercados donde los productos chilenos están ya afianzados.
"Podemos unir sinergias con los empresarios españoles para que puedan introducirse en países donde Chile es uno de sus principales proveedores, como son los mercados asiáticos. A través de nosotros pueden penetrar en estos mercados sin necesidad de pagar aranceles gracias a nuestros acuerdos comerciales preferenciales", explicó Alicia Frohmann, directora de ProChile, un grupo de periodistas españoles entre los que se encontraba elEconomista.
Una "alternativa interesante"
De hecho, ya hay empresas que se han servido de esta plataforma que tiene Chile para por ejemplo, exportar sin aranceles cajas de cambio a China cuyos engranajes son españoles.
Frohmann insiste en que Chile es una "alternativa interesante" en estos tiempos de crisis internacional, ya que si bien este país "no está siendo inmune" a lo que está pasando a nivel internacional, en su opinión, "su solidez nos va a permitir afrontarnos a este contexto mejor que otros".
Y es que Chile, además de no tener un sistema bancario contaminado, marca distancias con respecto a sus vecinos de la zona. Frente a la inseguridad a la que se enfrenta la inversión extranjera en países como Argentina, México o Venezuela, Chile ofrece una estabilidad que ha llevado a empresas como la española Abertis a hacer de este país su segundo mercado en líneas de negocio.
Afrontar las turbulencias financieras
"Chile es una excelente plataforma para la región por su estabilidad económica y política, que te permite tener un base de operaciones en un país del que luego puedes saltar a otras áreas", explican desde esta empresa.
Sirva como ejemplo que Chile puede afrontar las actuales turbulencias con cierto colchón gracias a un fondo soberano en el que se invirtió gran parte de los beneficios obtenidos cuando el precio del cobre -su principal industria- estaba alto y del que ahora se está echando mano en tiempos de vacas flacas.