Stiglitz, igual que el gobernador del Banco de Inglaterra Mervyn King y Paul Volcker, consejero económico de Obama, es de los que cree que los banqueros no deberían irse de rositas después de todo el dinero de los contribuyentes que han recibido para salvarse. Está feliz de que el presidente estadounidense apoye la Ley Volcker, pero cree que no ha ido lo suficientemente lejos. Y a la vez que clama castigo y control, recuerda los peligros de retirar en este momento las medidas fiscales.

Ecoprensa S.A. - Todos los derechos reservados | Cloud Hosting en Acens