En el año 1997, Mercedes-Benz fundó el segmento de los SUV Premium con el lanzamiento de la Clase M, todo un veterano que en otoño de 2015 pasó a denominarse GLE y que ahora se pone al día con cambios estéticos, mucha tecnología y nuevos sistemas de propulsión. Su presentación oficial tendrá lugar en el Salón de París (del 4 al 14 de octubre de 2018) y llegará a los concesionarios a comienzos de 2019, aunque este otoño se abrirá la recepción de pedidos.

Estéticamente, destacan la calandra del radiador en posición erguida, la prominente protección de bajos cromada, el rediseño de los faros o las grandes ruedas, en formato de 18 a 22 pulgadas, que llenan unos pasarruedas con llamativos revestimientos. Estos elementos, junto con las elevadas barras longitudinales para el techo o los estribos laterales iluminados disponibles como opción, aportan el toque robusto carácter SUV de este modelo.

Si bien, la firma de la estrella pone los focos sobre las modificaciones logradas en términos de rendimiento gracias, por ejemplo, a la integración del E-Active Body Control, un nuevo sistema que hace posible regular de forma independiente las fuerzas de amortiguación y de suspensión en cada rueda y, por tanto, neutralizar los movimientos de balanceo, cabeceo y elevación de la carrocería. Otro aspecto reseñable es la mejora aerodinámica que se ha logrado, dejando el coeficiente en 0,29 Cx.

El nuevo todocamino de Mercedes-Benz también gana en habitabilidad puesto que estira la batalla 80 mm respecto a su predecesor, hasta los 2.995 mm, y, como opción, está disponible una tercera fila de asientos. El volumen del maletero asciende a 825 litros, y a un máximo de 2.055 litros con los respaldos de la segunda fila de asientos abatidos.

Con Mild Hybrid y próximamente híbrido enchufable

El Mercedes-Benz GLE que primero aterrizará en el mercado (450 4MATIC) atesorará un motor gasolina de 6 cilindros en línea combinado con medidas de electrificación basadas en la tecnología de 48 voltios o Mild Hybrid. Un tren de potencia que ofrece 367 CV y 500 Nm de par, a los que se suman puntualmente otros 250 Nm de par y 22 CV de potencia mediante la función EQ Boost. En combinación con el paquete Offroad, se ofrece como novedad mundial una tracción integral también totalmente variable. Más adelante seguirán otros motores, entre ellos un grupo diésel y un híbrido enchufable.

Todas las variantes del nuevo GLE se asociarán a la transmisión automática 9GTRONIC. En los motores de 4 cilindros, la tracción integral 4MATIC cuenta con una caja de transferencia que transmite el momento de impulsión a los ejes en una proporción fija de 50:50%; en los demás modelos, como el GLE 450, se incorpora un sistema que permite una distribución variable 0–100% (Torque on Demand).

Interior digitalizado

Por otra parte, el sistema de infoentretenimiento utiliza dos grandes pantallas de 12,3 pulgadas (de serie), un Head-up-Display a todo color con una definición de 720 x 240 píxeles y el asistente para el interior MBUX, capaz de reconocer movimientos de las manos y los brazos de los ocupantes y agilizar el manejo de las distintas funciones.

Además, para aumentar el confort, el nuevo GLE también equipa diferentes ayudas a la conducción como el asistente activo para retenciones, capaz de reconocer a tiempo el tráfico denso y ayudar activamente al conductor a circular en esta tesitura a una velocidad aproximada de 60 kilómetros por hora, e incluso asistirle a la hora e crear un pasillo para permitir el acceso a los servicios de salvamento.

Mercedes-Benz, que actualmente cuenta con siete SUV contando las diferentes versiones (GLA, GLC, GLC Coupé, GLE, GLE Coupé, GLS y Clase G), ya se prepara para presentar el renovado y prometedor GLE en un escenario con un caché acorde a su trayectoria, el Salón del Automóvil de París, en menos de un mes.

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