Decenas de miles de personas se han concentrado a lo largo de la avenida Diagonal de Barcelona para participar en la gran "ola sonora" planificada por la ANC para esta Diada del 11 de septiembre -la primera desde el 1-O y la encarcelación de dirigentes independentistas-, con el fin de reivindicar la "república catalana", la libertad de los "presos políticos" y el retorno de los "exiliados".

Un año más, con motivo de la Diada, el mundo soberanista ha buscado exhibir fortaleza con otra movilización multitudinaria, que en esta ocasión ha cruzado la ciudad de Barcelona a través de una Diagonal atestada de banderas 'estelades', lazos amarillos y camisetas 'fluor' de color coral patrocinadas por la ANC.

La acción programada por la ANC para este año ha consistido en generar una gran "ola sonora" a lo largo de la Diagonal, contando con la sincronización de los asistentes a la movilización.

El motivo alegórico de esta edición ha sido el de una "ola sonora" que tumbase los 'obstáculos' -unos murales- del pueblo catalán

Pasadas las 17:00 horas, siguiendo las indicaciones del actor Toni Albà desde un escenario, los manifestantes han guardado tres minutos silencio, aunque alterado por algunos gritos en favor de la independencia, y, exactamente, a las 17:14 horas se ha lanzado un cohete cuyo estallido ha marcado el inicio de la acción.

Las personas concentradas en el tramo 37, a la altura de la calle Castillejos, han iniciado entonces la "ola sonora", haciendo oír su voz, un griterío reivindicativo que irá avanzando progresivamente por la Diagonal, hasta el Palacio de Pedralbes, donde esta simbólica "fuerza de la gente" tumbará un muro metafórico, en alusión a los obstáculos por superar hasta alcanzar la "independencia".

'Guerra' de cifras

La Guardia Urbana de Barcelona ha cifrado en "alrededor de un millón" de personas la asistencia a la manifestación organizada por la ANC y Òmnium. Esta es la misma cifra que la policía local barcelonesa dio el año pasado para la misma manifestación.

Sin embargo, Societat Civil Catalana (SCC) ha cifrado en 200.000 personas la asistencia a la marcha. Esta cifra también es similar a la que SCC dio el año pasado para la misma manifestación: entonces cifró en unos 220.000 los asistentes.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, se ha mostrado muy contento con la manifestación, que ha calificado de extraordinaria y fabulosa: "Un millón de personas ha salido a la calle. Hemos dicho basta, basta de amenazas, basta de represión", y ha destacado que lo han hecho alto y fuerte, pero tranquilos y serenos.

Reacciones políticas

El propio Torra ha pedido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que escuche el clamor de los catalanes y le ha advertido de que el Ejecutivo catalán irá "hasta el final" hasta hacer efectivo el derecho de autodeterminación.

En declaraciones tras la manifestación de la Diada, ha pedido a Sánchez valentía: "Valentía de escuchar el clamor de los catalanes, el clamor democrático pacífico y no violento. Y esta es la marcha que iniciamos, que no tiene tope, hasta el final, con todas las consecuencias".

A su vez, el presidente del Parlament, Roger Torrent, ha advertido de que el diálogo y la negociación con el Gobierno no es posible si se mantiene "entre rejas a aquellos con los que se tiene que negociar". En declaraciones tras asistir a la manifestación de la Diada, ha dicho que no se resignarán a una sentencia condenatoria y que "la única solución es la absolución de todos los acusados".

La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, ha exigido al Govern "rigor, honestidad y determinación" para seguir avanzado hacia a la república catalana, y ha avisado de que la independencia no llegará solo con la movilización ciudadana. En el discurso durante la manifestación, ha criticado que el Ejecutivo catalán ha cometido errores que no han permitido concretar la independencia, y ha reclamado estar preparado para otro "embate democrático" para conseguir un Estado catalán.

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