En pleno centro de Madrid, en la Real Fábrica de Tapices, se encuentra Loom House Madrid, un espacio de trabajo compartido que se asienta bajo el concepto de innovación k*órdica.

Muchos se preguntarán qué significa ese concepto. Pues bien, es el resultado de encontrar el equilibrio entre el caos y el orden bajo una misma filosofía de trabajo y es lo que diferencia a esta iniciativa creada por dos hermanos, Paula y Jose Almansa, de otros espacios de coworking aunque según ellos, su objetivo es mucho más ambicioso que ofrecer un espacio de trabajo a personas innovadoras. "Nosotros buscamos una transformación personal, de las propias empresas y en consecuencia generar impacto social" declara la cofundadora de Loom, Paula Almansa.

"Este movimiento se articula mediante tres herramientas: espacios de innovación k*órdica, una comunidad con ganas de cambiar el mundo y una programación llena de contenido y actividades de interés para la comunidad Loom, que cubren muy diversas temáticas" añade Almansa.

Y el resultado de esta iniciativa ha sido un gran éxito, según sus fundadores, porque en tan sólo dos años ha despertado un gran interés. Su primer espacio, Loom Tapices cuenta con más de 200 personas trabajando en sus instalaciones que destacan por ser un lugar inspirador con más de 3.000 m2 de jardines.

Por ello acaban de abrir otro espacio en calle Huertas 11, que simboliza el Viaje del Sueño a la Leyenda y refleja el proceso desde que se proyecta un sueño hasta que acaba transformándose en realidad, fruto del trabajo y la pasión, y también han inaugurado otro espacio en la calle Princesa 5, con un enfoque algo distinto, que llaman Twisttt, dirigido a aquellas personas y equipos que quieren disfrutar trabajando en un entorno alegre, cómodo para trabajar y muy estético. Y dentro de muy poco lanzarán el cuarto espacio en la capital, con 2.000 m2, en la calle Don Ramón de la Cruz, en pleno barrio de Salamanca. "Cada espacio tiene su propia historia y su propia personalidad, que a su vez contribuye y enriquece a toda la comunidad Loom" destaca su cofundadora.

Para seguir creciendo el proyecto ha contado con el apoyo de varios inversores -business angels- y, desde 2017, cuenta también con el respaldo de la sociedad de inversión de activos inmobiliarios, Merlin Propierties. "Merlin es el mejor compañero de viaje ya que nos aporta su experiencia y conocimiento además de una visión estratégica muy interesante y, a la vez, nos da toda la libertad para experimentar y seguir nuestro camino" aclara.

Concepto nómada

Para ser motor de transformación social y parte de un nuevo paradigma social y laboral, desde Loom dan mucha importancia al concepto nómada como aquella persona que permanece en un proyecto o lugar mientras da y recibe de forma correspondida, cuando supone una transformación para el innovador e implica un impacto social. No es solo aquella persona que no tiene un lugar fijo en el que trabajar, refiriéndonos a la ubicación.

"Si pensamos que ya nadie aspira a trabajar 30 años para la misma empresa, ni permanecer toda la vida en la misma ciudad, ni anclarse a muchas posesiones, sino que se valora la flexibilidad en todos los aspectos y la experiencia como persona, entonces lo que hace falta es un concepto de espacios que acompañen y lideren este movimiento" señala.

Para formar parte de la comunidad hay que comulgar con una serie de valores como generosidad, responsabilidad, valentía, empatía, asertividad, espíritu colaborativo y sana ambición de crecimiento.

"Los loomers que forman parte de este proyecto los comparten y aplican. Además tenemos la figura del anfitrión en cada uno de nuestros espacios cuya función es conocer a las personas que trabajan en los distintos proyectos y generar sinergias" subraya Almansa.

Experiencia de 'loomers'

Dentro del espacio Loom Tapices se encuentran proyectos emprendedores que destacan por su carácter innovador como son Welever, una herramienta para que las personas cambian el mundo a través de la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS); Trison, centrado en la digitalización de espacios; y Graphext, en el análisis de datos para poder tomar las mejores decisiones.

Desde Welever destacan a Loom Tapices como un entorno único que aúna tradición con modernidad y tecnología. "En Loom escapamos de los cubículos y los despachos cerrados y buscamos espacios abiertos, colaboración y predisposición. Puedes trabajar en la terraza exterior, viendo el sol y respirando aire fresco, sin necesidad de estar encerrado durante ocho horas al día en la misma oficina y cuatro paredes para desarrollar tu trabajo" subrayan.

En esta misma línea se manifiestan desde Trison y Graphext que consideran el espacio como lugar idóneo para desarrollar su trabajo. "Cada vez que viene un cliente o un potencial empleado en seguida se enamora del sitio" declaran desde Graphext; mientras que desde Trison creen que lo más importante son los valores y el ecosistema de proyectos que lo conforman. "Además, se encuentra en pleno corazón de Madrid, a cinco minutos de Atocha, y en un enclave con encanto donde historia, arte y naturaleza se unen" añaden.

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