El coste mayorista de un megavatio hora (MWh) de la electricidad ha quedado fijado para este miércoles en los 74,58 euros, lo que supone el precio más alto en lo que va de año, y el más alto en la última década para un mes de septiembre. Los elevados niveles están siendo inusuales para esta época y amenazan con cerrar 2018 con el precio medio más caro en los últimos 20 años. El Gobierno podría anunciar una reforma energética en las próximas semanas.

La Asociación de Empresas de Gran Consumo de Energía (AEGE) prevé que el presente ejercicio cierre con un precio medio en el mercado eléctrico español de 59,8 euros el megavatio hora (MWh), un 14,6% superior al de 2017.

De confirmarse esta previsión, se trataría del segundo año con el precio medio del mercado eléctrico español más caro desde 1998, de acuerdo con el barómetro energético de AEGE correspondiente a agosto.

El precio medio del mercado diario de electricidad en agosto ha sido de 64,3 euros/MWh, un 35,5% mayor al del mismo mes de 2017, mientras que, con relación a julio, ha sido un 3,9% superior.

En cuanto a la cotización del futuro para 2019 del mercado eléctrico español a 31 de agosto, ha sido de 61,75 euros/MWh, un 10% más caro que hace un mes. Esta cifra se sitúa un 21,2% por encima de la cotización del mercado alemán, que ha sido de 50,95 euros/MWh.

¿Por qué está disparado el precio de la luz?

En agosto se está produciendo la tormenta perfecta. Hay poca producción eléctrica procedente de energía renovable, que es la más barata, y la oferta se cubre con energía fósil, justo cuando se está produciendo un incremento "muy significativo" de los costes de los combustibles y los derechos emisión de CO2 en los mercados internacionales. Además en este mes se produce un fuerte aumento de la demanda por las altas temperaturas. Para hacer más dramática la situación,  la producción nuclear está siendo inferior a lo habitual debido a operaciones de mantenimiento.

Desde el Ministerio para la Transición Ecológica se apunta a que la evolución creciente de precios se ha registrado también en los principales mercados europeos, que están afectados por los costes de combustibles y derechos de emisión de dióxido de carbono (CO2).

La ministra del ramo, Teresa Ribera, comparecerá el 19 de septiembre en comisión parlamentaria para explicar las circunstancias que están determinando el incremento del precio de la electricidad, que repercute en la factura, y poder abordar cambios estructurales.

El Gobierno asegura estar trabajando en políticas que permitan una evolución racional de los precios, en un futuro con un incremento de las energías renovables, prestando al mismo tiempo especial atención a los consumidores más vulnerables, según ha indicado el Ministerio para la Transición Ecológica. El objetivo es reducir los costes del sistema para reducir los precios. Las medidas que baraja el Ejecutivo son atacar cómo se fijan los precios en el mercado mayorista introduciendo mayor competencia y limitar el poder de la energía hidráulica para fijar precios. Actualmente, el precio de la electricidad depende de la última oferta que entre en el sistema que en la mayor parte de horas de la jornada es hidráulica. Para el resto de producción que ha ido cubriendo la demanda cobran el último precio marginal, pese a que los costes de producción hayan sido inferiores.

El departamento de Ribera ha señalado que la coyuntura actual es consecuencia de un modelo energético y de funcionamiento de mercado caracterizado por la volatilidad de precios y la desprotección a los colectivos más vulnerables.

Por ello, el Ministerio para la Transición Ecológica ha subrayado que está preparando reformas sustantivas que faciliten la transición energética, al tiempo que garantiza la protección de estos colectivos.

Impacto limitado en la factura

El Gobierno también trabaja fuera de España para que deje ser una "isla energética". Recientemente, Pedro Sánchez se reunió con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el primer ministro de Portugal, Antonio Costa, para abordar las sobre Interconexiones entre los países. Además, el secretario de Estado de Energía, José Domínguez, tuvo un encuentro con su homólogo portugués, Jorge Seguro, para tratar el alza de los precios de la electricidad en ambos países e intentar coordinar medidas para paliar los altos precios del mercado mayorista, que redundan directamente en las facturas que deben abonar los consumidores.

La subida de precios afecta a los consumidores que tienen contratado la tarifa regulada, la conocida como el Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC). Sin embargo solo impacta de manera limitada. Lo que se paga por el consumo de electricidad solo supone alrededor de un 30% por ciento de la factura final. El resto del recibo está compuesto por costes regulados fijos que no dependen de la evolución de los precios en el mercado mayorista como peajes, prima a las renovables e impuestos.

El propio Gobierno tampoco descarta comportamientos anómalos en el mercado mayorista y ha pedido a la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) que investigue los elevados precios que se están registrando por si hubiera algún factor que los estuviera alterando, entre los que destacó la poca generación hidráulica que se está registrando.

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