El Gobierno vasco inició ayer el nuevo curso político con fuerzas renovadas tras el periodo vacacional. El lehendakari Iñigo Urkullu recordó a Pedro Sánchez sus principales reivindicaciones, acordadas como contraprestación por su apoyo en la moción de censura a Mariano Rajoy, entre ellas avanzar en el cumplimiento de las transferencias pendientes y configurar un nuevo estatus político para Euskadi.

Así, tras el primer consejo de Gobierno celebrado en el Palacio Miramar de San Sebastián, Urkullu detalló sus objetivos para el nuevo curso político. En el ámbito del autogobierno destacó que 'se ha abierto una nueva vía de relación con el Gobierno español y se cuenta con un grupo de trabajo bilateral para este fin'.

Nueva actitud en 100 días

El presidente vasco apuntó que en este periodo de cien días con Pedro Sánchez como dirigente de España, existe 'una nueva actitud que ha permitido encauzar el traspaso de dos tramos de ferrocarril y desbloquear dos recursos ante el Tribunal Constitucional', en alusión a las leyes de abusos policiales y la de Presupuestos. Urkullu subrayó que su reto 'es contar con un calendario de trabajo concreto para completar las 37 transferencias pendientes del Estatuto de Gernika'.

Otro de los retos principales que se marca el Gobierno de Iñigo Urkullu es lograr para Euskadi un nuevo estatus consensuado, 'con recorrido institucional, asentado sobre el reconocimiento de la singularidad vasca y en el Concierto Económico y que suponga el fortalecimiento de la capacidad política del autogobierno vasco'.

En este sentido, el presidente vasco insistió en la necesidad de 'ensanchar' el acuerdo alcanzado entre el PNV y EH Bildu sobre el nuevo estatus en la ponencia de autogobierno del Parlamento vasco y abogó porque el texto final tenga el consenso lo más amplio posible para que no tenga su punto final en el Congreso de los Diputados o en el Tribunal Constitucional.

Respecto de los presupuestos vascos, el lehendakari aseguró que una prórroga 'no sería dramático ni trágico, pero no es la opción inicial'. Así, aseguró que su Ejecutivo intentará 'dialogar y negociar' las Cuentas para 2019 con todos los grupos parlamentarios.

En este primer consejo de Gobierno, Urkullu destacó que la evolución de la economía vasca se mantiene en términos positivos. 'La previsión de crecimiento se sitúa en el 2,8 por ciento y el objetivo es que el año se cierre con la creación de 17.800 empleos netos', puntualizó. En este sentido, explicó que consolidar el crecimiento es imprescindible para garantizar recursos y mantener las políticas públicas ante el envejecimiento de la población.

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