La libra esterlina cae este martes a mínimos de casi un año frente al euro después de que la primera ministra británica Theresa May haya restado importancia a las consecuencias de un eventual abandono de la UE por parte del Reino Unido el año que viene sin lograr un acuerdo previo con el bloque. Estas declaraciones de May dejan entrever que a día de hoy la posibilidad de llegar a un acuerdo está probablemente más lejos que nunca, por lo que la primera ministra estaría restando importancia a esta situación para tranquilizar a la sociedad y a los inversores.

Una salida sin un acuerdo sobre las relaciones comerciales "no sería el fin del mundo", según ha señalado May a los periodistas mientras se dirigía a África para tratar de impulsar las relaciones comerciales entre ambas regiones.

Estas declaraciones de May (que contradicen las advertencias del ministro de Finanzas Philip Hammond sobre el daño económico que supondría un Brexit sin pacto) sumaban presión sobre la libra, que bajó a 90,73 peniques por euro, su nivel más bajo desde el 12 de septiembre de 2017. Mirando el cruce por el otro lado, hoy se necesitan sólo 1,102 euros para comprar una libra, mientras que en el mes de abril se necesitaban 1,154 euros. Contra el dólar, la libra se mantiene prácticamente sin cambios en 1,2898 dólares.

La perspectiva de un Brexit sin acuerdo es cada vez más factible a los ojos de los inversores, que se están protegiendo contra el riesgo de un derrumbe de la moneda si Reino Unido queda aislado de la UE, su mayor socio comercial. Las posiciones entre ambos bloques se están endureciendo a medida que se acerca la fecha límite de marzo.

El ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Heiko Maas, dijo el martes que el riesgo del denominado Brexit duro "todavía no está descartado" y el primer ministro francés ha pedido a sus ministros que preparen medidas de contingencia en caso de que Reino Unido salga desordenadamente de la UE.

"Los indicadores económicos del Reino Unido han sido decentes últimamente, pero la incertidumbre política que rodea al Brexit es demasiado grande", explica el analista de CMC Markets David Madden. Las posiciones cortas en la libra están ahora en su punto más alto desde mediados de 2017, asegura Madden.

El ministro británico para el Brexit, Dominic Raab, comentó la semana pasada que Londres podría cumplir el plazo informal que finaliza en octubre para llegar a un acuerdo, pero los líderes de la UE creen que el plazo no se cumplirá y es probable que tengan que celebrar una cumbre de emergencia en noviembre.

Los analistas del mercado dicen que la mayoría de los inversores ya han descontado que el proceso se retrase hasta después de octubre.

Contradicciones en el Gobierno

Los comentarios de la primera ministra contrastan con la perspectiva sombría del ministro de Finanzas Philip Hammond, que en una carta a Nicky Morgan, presidente del Comité Selecto del Tesoro del parlamento, dijo la semana pasada que no conseguir un acuerdo reduciría el PIB proyectada y sumaría 80.000 millones de libras al endeudamiento público para 2033.

En una crítica implícita al secretario, May repitió tres veces a los periodistas que las cifras a las que se refería Hammond eran las mismas que ella había descrito como "un trabajo en curso" en enero.

Pese a que los funcionarios insisten en que un acuerdo de salida podría no estar terminado hasta por lo menos noviembre, May asegura que sigue trabajando para que esté listo en octubre, en tanto el Reino Unido saldrá del bloque el 29 de marzo tal como está planeado.

"Hay ciertas cosas que, como he dejado en claro, no son negociables", sentencia May. "Una de ellas es el fin de la libre circulación de personas".

Cuando se le preguntó si el sistema migratorio de Reino Unido será profundamente diferente después del brexit, respondió que "por definición lo será, porque la libre circulación acabará".

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