El bienestar en el trabajo no se reduce a percibir un buen salario y disponer de unas óptimas condiciones laborales, sino que se ha de incidir en aspectos más sensibles y humanos como la felicidad.

Así lo corroboran las tesis de algunos expertos. "Es fundamental introducir pautas y planes de felicidad. Las compañías con trabajadores felices son más rentables y productivas", señala Pablo Claver, presidente de la consultora Aiea, que se dedica a impulsar la satisfacción personal de los empleados de múltiples empresas.

Desde esta entidad razonan que si las personas pasan gran parte de sus vidas en el trabajo, no es baladí atender a las condiciones del ambiente profesional para intentar alcanzar un grato confort emocional. Un estudio de Gallup indica que en torno al 85 por ciento de los empleados no son felices en sus puestos de trabajo. La misma institución apunta que revirtiendo esa situación se logra atraer a nuevos talentos y retener a los ya presentes. "Hablar de felicidad en las organizaciones no es filosofía, es hablar de cosas muy reales y prácticas. Las personas felices se motivan y, al mismo tiempo, motivan a otros", reflexiona Claver.

Comunicación gestual

La nueva actitud y mentalidad que el trabajador incorpora para ser más feliz tendría que ir acompañada de una adecuada postura corporal. "El cuerpo es una herramienta aliada en nuestro objetivo de ser felices. Los gestos faciales y la colocación del cuerpo que adoptemos pueden hacer sentirnos bien o arrastrarnos a todo lo contrario y hundirnos", explica Irene Gómez, fundadora de Infova, compañía que ofrece servicios de coaching motivacional. Gómez incide en la importancia de la sonrisa. Afirma que este pequeño gesto genera un gran bienestar personal. "Los seres humanos estamos diseñados para sonreír, ayuda a disminuir el nivel de estrés laboral y el cerebro libera hormonas como endorfinas y serotonina, responsables de la felicidad, motivos por los que deberías poner en tu ordenador un recordatorio para hacerte sonreír", comenta la propietaria de Infova.

Puesto específico

Algunos empresas incluso han creado un puesto de trabajo especial para que el profesional que lo desempeñe se dedique, exclusivamente, a mejorar los niveles de felicidad de la plantilla. Se trata de la figura del Chief Happiness Officer (CHO), cargo que en castellano se aproximaría al de 'director general de felicidad'. Desde la compañía Sngular señalan que para ser más productivos, los empleados no solamente deben ser eficientes en el apartado técnico, sino que también deben trabajar los mecanismos emocionales para sentirse cómodos y encajar con facilidad en el entorno laboral. "Trabajamos para sacar el máximo potencial individual y colectivo", explica Evaristo Nogales de Sngular. Parece que dedicar tiempo, esfuerzo y recursos económicos en incrementar la felicidad interna resulta ser una acertada apuesta, para el porvenir de las empresas y para los propios trabajadores.

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