La Conselleria de Sanidad, a través de la Dirección General de Salud Pública, ha inmovilizado cerca de cien toneladas de productos cárnicos, en su mayoría jamones, almacenados en dos naves de una empresa ilegal en el municipio valenciano de Alzira y ha decretado el cese inmediato de la actividad.

Al mediodía de este lunes se ha dado aviso de alerta alimentaria a la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), dependiente del Ministerio de Sanidad y la actuación se está llevando a cabo de manera conjunta con la Guardia Civil por tratarse de una actividad ilegal y no cumplir ningún requisito sanitario, según la Generalitat.

El pasado jueves, inspectores del departamento de salud de La Ribera, acompañados de dos agentes de la Policía Local de Alzira, llevaron a cabo la inspección, ante la sospecha de posible actividad ilegal de industria cárnica. Los inspectores detectaron que el establecimiento carece de autorización sanitaria y no está inscrito en el Registro General Sanitario de industrias y establecimientos alimentarios. Ante esta situación ilegal, "la falta de trazabilidad es completa y todavía no es posible determinar con exactitud el origen y el destino de los productos, ahora inmovilizados", añade la misma fuente.

Los agentes se encontraron los productos cárnicos en estado "deplorable", según informa la prensa local. Los jamones se encontraban sin precintar, llenos de ácaros y moho. En la mayoría de los casos la fecha de caducidad había y el local estaba lleno suciedad, grasa, heces de roedores y moscas.

Por todo ello se decidió inmovilizar todos los productos almacenados y poner a disposición de la Guardia Civil todos los datos disponibles sobre estas actuaciones. La operación policial se ha seguido desarrollando a lo largo del fin de semana, ya que la citada empresa tiene vinculación con otros almacenes de la Comunitat Valenciana y de otras comunidades autónomas.

Desde la Dirección General de Salud Pública informan además de que otro inspector, acompañado de dos agentes de la Guardia Civil, ha procedido este lunes a la inmovilización cautelar de toda la mercancía almacenada en las instalaciones de la misma empresa en Bocairent (Valencia), también carentes de registro, y en las que se estima que había 15.000 jamones y 160 cajas de cartón que contienen a su vez de 140 a 180 piezas de jamón y paleta curada.

La operación policial se sigue desarrollando, ya que la citada empresa tiene vinculación con otros almacenes de la Comunidad Valenciana y de otras Comunidades autónomas (Castilla y León, Cataluña, Madrid y Andalucía).

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