La ocupación hotelera llega al 78% en la Costa del Sol en el mes de septiembre prolongando un verano récord que permitirá a Andalucía superar los 30 millones de vistantes en 2017

En Andalucía aún no se han producido actos radicales de turismofobia como en Cataluña o Baleares pero este verano ha habido muchos momentos y puntos de la región, especialmente en la Costa, donde el buscado descanso vacacional se ha convertido en una guerra por la subsistencia, intentando conseguir un sitio en la playa, un hueco en la barra del chiringuito para beber algo o una imposible mesa en un restaurante para poder comer.

Aún peor lo han tenido aquellos turistas que desconocían que las entradas para la Alhambra de Granada estaban agotadas por Internet y han tenido que hacer largas colas de madrugada para conseguir alguno de los 50 tiques que se venden diariamente en las taquillas; o aquellos que han acudido con la familia a una de las excursiones de moda, el malagueño Caminito del Rey, y se han tenido que volver porque ignoraban que hace meses que estaban vendidas las más de 100.000 entradas para los meses estivales.

Hay cientos de ejemplos similares que vienen a confluir en una misma idea: Andalucía ha disfrutado y sufrido al mismo tiempo uno de los veranos con mayor número de visitantes de los últimos años.

A pesar de las molestias que acarrea esa masificación, la región tiene motivos para celebrar este miércoles 27 de septiembre, Día Mundial del Turismo, unos datos que han sido históricos, y que consolidan a este sector como motor económico de la recuperación de la comunidad. No hay que olvidar que actualmente la actividad turística mantiene una media de 372.100 empleados, con un crecimiento interanual del 4,2 por ciento y representa aproximadamente el 13 por ciento del PIB andaluz.

El pasado año, Andalucía recibió 28,2 millones de turistas, más del triple de la población regional, y los ingresos por el sector turístico alcanzan los 19.000 millones de euros. Este año, los datos que registra el turismo en Andalucía están superando las expectativas iniciales de la Junta, que ha revisado varias décimas al alza sus previsiones para los meses de verano y pronostica crecimientos en agosto y también en este mes de septiembre, en el que las buenas temperaturas han prolongado de manera muy importante la época estival.

Los hoteles andaluces han registrado un total de 7.108.931 pernoctaciones durante el pasado mes de agosto, lo que supone un 0,64 por ciento menos que en el mismo mes de 2016, según los datos difundidos este pasado viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Asimismo, el número de viajeros ha descendido un 0,22 por ciento en relación con el mismo mes del año anterior, hasta registrar 2.045.689 viajeros en el octavo mes del año.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas estadísticas no recogen las cifras de visitantes que se alojan en viviendas turísticas, cuyo crecimiento en los últimos tres años ha sido exponencial. De hecho, según ha denunciado la patronal hotelera exceltur, por primera vez este verano el número de plazas hoteleras se ha visto superada por la de viviendas turísticas, la mayoría de ellas ilegales, que se anuncian en páginas webs como Airbnb, Homeaway, Niumba, Wimdu, Housetrip, Rentalia, etc.

Según los datos oficiales dados a conocer sobre el movimiento hotelero en el mes de agosto, Andalucía registró a 2.045.689 viajeros, con un aumento de los extranjeros en un 5,8% (925.378) con respecto al año anterior, mientras que el número de turistas nacionales alojados descendió un 4,7% (1.120.311).

Del total de pernoctaciones en Andalucía, 3.677.239 corresponden a residentes en España, un 4,5 por ciento menos que hace un año; y 3.431.692 corresponden a extranjeros, un 3,8 por ciento más que en agosto de 2016. Andalucía tenía el pasado mes de agosto 2.725 establecimientos abiertos, con 300.639 plazas estimadas, un 0,8 por ciento más que en el mismo mes de 2016. El grado de ocupación por plaza fue del 72,48 por ciento; y del 75,34 por ciento, en fin de semana.

Por su parte, la Junta de Andalucía está estudiando la petición de la Asociación de Viviendas Turísticas de Andalucía (AVVA), que representa al colectivo de los alojamientos que sí están legalizados, para incluir en las estadísticas que reflejen esta nueva realidad del turismo en la comunidad. Un total de 31.351 viviendas con fines turísticos han presentado hasta el pasado 15 de septiembre su declaración responsable para el inicio de la actividad y su inscripción en el Registro de Turismo de Andalucía. De ellas, 24.835 disponen ya de su número de registro oficial. Por provincias, destaca Málaga, con 14.821 unidades inscritas, seguida de Cádiz (3.570), Sevilla (2.236), Almería (1.688), Granada (1.519), Huelva (521), Córdoba (445) y Jaén (35).

En los aeropuertos andaluces se espera la misma buena tendencia que en el movimiento hotelero, ya que se espera la llegada de 9.046 vuelos en septiembre (+8,4 por ciento) hasta situar el acumulado de los nueve primeros meses de este año en 72.093 operaciones (+8,9 por ciento).

El consejero andaluz de Turismo y Deporte, Francisco Javier Fernández, ya ha bía anticipado, a la espera de los datos definitivos, que agosto iba a ser "un mes muy bueno" para la actividad turística y que "también se esperan buenos resultados" en septiembre y octubre. En cuanto a la posible masificación y la turismofobia, el titular de ramo en el Gobierno de Susana Díaz insiste en la importancia de que "el turista se sienta como un vecino y que el vecino no se considera un turista en su propia ciudad", a la vez que ha advertido "lo fácil que resulta demonizar un sector y lo complicado que puede ser volverlo a levantar".

En cualquier caso, la Junta de Andalucía va a poner en marcha una iniciativa de redistribución de los flujos turísticos, un plan que busca diversificar la demanda turística que recibe Andalucía y luchar contra la posible masificación en sectores tradicionales como el sol y playa. Esta inversión tendrá su retorno y espera recuperar 1,5 euros por cada uno invertido. En total se estima que el proyecto movilizará una inversión global de 1,8 millones de euros para impulsar la llegada de viajeros y las pernoctaciones de extranjeros procedentes de 15 países distintos.

Es precisamente el turismo extranjero el que ha protagonizado esta temporada récord, ya que el turismo nacional se ha estancado, incluso retrocedido. Autoridades y empresarios del sector reconocen la influencia que ha tenido en este incremento la caída de destinos tradicionales como Egipto, Turquía o Túnez debido a su inestabilidad política, que han provocado que millones de turistas hayan buscado otros destinos por el Mediterráneo.

La patronal turística Exceltur cuantifica en hasta 12 millones los turistas prestados recibidos por España e insiste en la necesidad de consolidarlos para que vuelvan otros años. Estos turistas han aumentado además el gasto medio diario con respecto a otros años, dejando importantes ingresos para a economía andaluza y española.

Los visitantes extranjeros gastaron 49.119 millones de euros en los siete primeros meses del año, lo que supone un aumento del 15,1 por ciento con respecto al mismo periodo de 2016, según la encuesta Egatur difundida por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Andalucía ocupó la cuarta posición por gasto de visitantes extranjeros con 7.226 millones de euros y con una mejora del 15,3 por ciento con respecto al mismo periodo del año 2016, captando el 14,7 por ciento del total del gasto anual. Por encima se sitúa Cataluña, Canarias y Baleares.

El presidente de la Federación Andaluza de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Fahat), Manuel Otero, muestra su satisfacción por los "buenos datos" de este verano y destaca la importancia de su prolongación a este mes de septiembre. En cualquier caso recuerda que "estamos hablando siempre de la Costa, porque en muchas ciudades de interior el verano es temporada baja". El titular de la patronal andaluza confirma el aumento de turismo extranjero y apunta que se está produciendo una cierta novedad en cuanto a los orígenes. "Ya no solo europeos o norteamericanos, sino rusos, chinos y este año hemos visto grupos de Corea o India, por poner algunos ejemplos", explica.

En la Costa del Sol, la ocupación hotelera del mes de agosto alcanzó el 87 por ciento, lo que se traduce a un aumento de dos puntos en comparación al mismo periodo del año anterior. En los municipios costeros, según añadieron en el comunicado, esta cifra "se ha superado ligeramente". Para septiembre, la patronal hotelera espera cerrar el mes con un 78 por ciento de ocupación hotelera, lo que supondría un 3 por ciento por encima de 2016. Otero rechaza las denuncias sobre la precariedad laboral en el sector y pide a la Administración pública y sindicatos "que pongan toda esa energía en denunciar y perseguir toda la competencia desleal de establecimientos ilegales, donde no hay contrato que valga para los trabajadores y además no aportan a las arcas públicas". En ese sentido, se muestra muy crítico con el crecimiento de las viviendas turísticas ilegales. "El decreto de la Junta no ha conseguido sus objetivos y apenas se han registrado un 20 por ciento de las viviendas turísticas ilegales existentes, mientras se nos sigue persiguiendo a los que cumplimos", afirma.

Precariedad laboral

Los sindicatos han puesto el grito en el cielo este verano para denunciar que los buenos datos que están arrojando todos los indicadores del sector turístico no se están trasladando a una mejora real de los trabajadores del sector. Por el contrario, afirman que se está alcanzando un récord de precariedad nunca antes vista. Según denuncian, la hostelería da empleo a casi 1.700.000 personas en nuestro país, entorno a un 9 por ciento de los trabajadores y su sueldo medio no llega a los a los 14.000 euros, son casi 10.000 menos que el salario medio en España.

Sin embargo, el principal problema sigue siendo la rotación y estacionalidad, con contratos por días o semanas que en muchos casos no se corresponden con la realidad de las jornadas laborales. El secretario general de la Federación de Comercio, Hostelería y Turismo de CCOO-A, Gonzalo Fuentes, y la secretaria de Hostelería de UGT en Andalucía, Estrella Salas, acusan a la Reforma Laboral del Gobierno central como "el origen de todos los males" que están padeciendo los trabajadores del sector. A su juicio, el peor caso se produce en la hostelería, especialmente en la noche (bares, discotecas, chiringuitos...) donde afirman que los trabajadores sin contratos siguen siendo una práctica demasiado habitual. También denuncian aquellos contratos por unas horas o media jornada por las que sin embargo después se obliga a trabajar jornada completa. En el caso del sector hotelero, la situación de los contratos parece algo más regularizada, si bien denuncian que el principal problema que se está dando es el abuso de la carga de trabajo. "Donde antes había cinco trabajadores ahora atienden tres". También denuncian la subcontratación de servicios a empresas que "maltratan laboralmente a sus trabajadores". El mayor exponente es el de las ya tristemente célebres camareras de piso o 'kellys', que el pasado año alzaron su voz para denunciar su explotación. Los sindicatos reclaman que los buenos datos del sector se trasladen a unas mejores condiciones de los trabajadores. "No se dan cuenta de que hay que apostar por dar un buen servicio a los nuevos turistas para consolidarlos, y eso no se consigue sin trabajadores", subraya Estrella Salas.

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