Algunos bancos centrales estudian crear y utilizar criptomonedas basadas en cadenas de bloques, aunque no hay nada decidido, según un artículo del informe trimestral del Banco de Pagos Internacionales (BPI), publicado este domingo.

Morten Bech (BPI) y Rodney Garratt (UCSB) identifican dos tipos de criptomonedas susceptibles de ser creadas por bancos centrales, una para consumidores y otra para pagos de elevada cuantía.

Nuevas monedas digitales emergen casi diariamente y muchas partes interesadas se preguntan si los bancos centrales deberían emitir sus propias versiones, recuerdan los autores.

Se caracterizan porque son electrónicas, no son obligación de nadie y es un intercambio directo entre dos partes, que no está centralizado y es anónimo.

El pasado viernes el bitcoin cayó por debajo de los 3.000 dólares en algunas bolsas como Coinbase y Bitstamp, un 12 % menos que el día anterior y un 40 % menos que a comienzos de septiembre cuando había alcanzado los 5.000 dólares.

La fuerte caída se produce después de que las autoridades chinas ordenaran a las bolsas de bitcoin basadas en Pekín que no registren a nuevos usuarios y que anuncien el cierre de sus operaciones para finales de este mes, según varios medios financieros locales.

Asimismo el régimen de Corea del Norte es sospechoso de una nueva oleada de ataques informáticos dirigidos a obtener bitcoins, lo que revela su creciente interés en esta moneda digital como vía para eludir su asfixiante aislamiento económico y financiarse.

"En menos de una década, el bitcoin ha pasado de ser una curiosidad oscura a un nombre familiar. Su valor ha incrementado -con subidas y bajadas- desde unos pocos centavos por moneda a superar los 4.000 dólares", dicen los autores en el artículo del informe del BPI.

Entre tanto han aparecido cientos de criptomonedas, igualando al bitcoin en valor de mercado.

Aunque parece improbable que bitcoin o sus hermanas vaya a desplazar a las divisas soberanas, los autores del artículo consideran que las monedas digitales han demostrado la viabilidad de la cadena de bloques o de la tecnología de datos sincronizados en internet.

Algunos bancos centrales han experimentado con criptomonedas pero ninguno ha anunciado todavía que está preparado para adoptar esta tecnología.

Citan como ejemplo de criptomoneda para pagos minoristas Fedcoin, concepto propuesto por Koning en 2014, en el que la moneda sería convertible en dólares y gestionada por los Bancos de la Reserva Federal (Fed), entidad que no ha adoptado todavía esta idea.

Su oferta se orientaría al deseo de los consumidores de tenerla.

CADcoin es una criptodivisa para pagos mayoristas del Banco de Canadá, utilizada en simulaciones de este banco central en cooperación con Payments Canada, R3 (una empresa fintech) y varios bancos canadienses pero que no se ha puesto en práctica todavía.

En Suecia la demanda de efectivo ha caído considerablemente en los diez últimos años y muchas tiendas ya no aceptan dinero en metálico.

Por ello el Riksbank (banco central de Suecia) se ha embarcado en un proyecto para ver la viabilidad de una eKrona para pagos minoristas, aunque tampoco se ha tomado ninguna decisión.

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