El futuro de las monedas digitales, entre el uso cotidiano y la burbuja

Las monedas digitales están en el centro del debate pues, mientras crece su uso y se estima que en una década se manejará un volumen de 500.000 millones de dólares con estas divisas, algunos países las prohíben y hay expertos que creen que su volatilidad puede generar una "burbuja" especulativa.

Las criptomonedas como el bitcoin, que ha sido objeto de duras críticas por parte del consejero delegado de JP Morgan, Jamie Dimon, crecen "a niveles exponenciales" y "están aquí para quedarse", afirma el estratega de Saxo Bank Kay Van-Petersen, que calcula que estas divisas representarán el 10 % del volumen diario de comercio en diez años, con un volumen de 500.000 millones de dólares.

En concreto, el uso diario de bitcoin crecerá un 363 %, desde los 37.800 millones actuales hasta los 175.000 millones en 2027, es decir, representará un tercio del total de las monedas digitales.

Diversos factores impulsarán su uso, como la progresiva simplificación de los métodos de compra que usan estas tecnologías, las transferencias de dinero como las remesas, o el aumento de las compras con estas monedas digitales por parte de ciudadanos de países emergentes, explica Van-Petersen.

Asimismo, estas divisas ya están siendo aceptadas por bancos e instituciones, como el propio Saxo Bank, que recientemente incluyó el bitcoin en su plataforma de negociación, o Falcon Private Bank, que desde finales del mes pasado ofrece a sus clientes la posibilidad de comprar, intercambiar y poseer, además, otras monedas "online" como ether, litecoin y bitcoin cash.

Para ello, la entidad suiza recibe asistencia de Bitcoin Suisse AG, empresa que, desde 2016, proporciona la infraestructura de pagos en criptodivisas al Ayuntamiento de la ciudad helvética de Zug, que acepta estas divisas para abonar servicios públicos.

Sin embargo, frente esta expansión también surgen voces que apuntan a "una posible burbuja", como la del citado consejero delegado de JP Morgan, Jamie Dimon, que esta semana calificó al bitcoin de "fraude".

En la misma línea, el banco central de China prohibió a principios de mes a las entidades financieras que hagan transacciones de envergadura con este tipo de divisa.

Las restricciones impuestas en el país asiático se producen después de haber declarado "fraudulentas" las ofertas iniciales de criptomonedas (ICO, por sus siglas en inglés) a inversores, al considerar que el rápido desarrollo de ese mercado genera riesgos financieros.

Desde Saxo Bank indican que estas críticas se deben a que desde el sector financiero "temen" a las criptodivisas y "se sienten presionados porque van más allá de lo que ellos controlan", al ser un sistema descentralizado de código abierto que plantea "un desafío" al control de los bancos.

En este sentido, recuerdan que varias entidades cuentan ya con sus propios proyectos de "blockchain" o cadena de bloques, tecnología que sirve de infraestructura para estas monedas, "una revolución" en el mercado de pagos y divisas.

Pese a ello, Van-Petersen apunta que las divisas digitales son "muy jóvenes" y no pueden considerarse como refugios seguros, por lo que recomienda "un enfoque prudente" a la hora de invertir en ellas.

Eso sí, las criptodivisas, continúa, "no son una moda" sino que son "fenómenos estructurales de largo plazo" y, de hecho, augura que en el futuro habrá entre dos y tres monedas digitales de uso generalizado.

Entre ellas estará el bitcoin, cuyos volúmenes de negociación suben mientras su volatilidad baja, explica Van-Petersen, y que es "una oportunidad" para las economías emergentes "pues sus necesidades son diferentes".

Actualmente, hay en circulación 16,3 millones de bitcoins, que se prevé que sean 17 millones en una década, por lo que, de acuerdo con las estimaciones aproximadas de Saxo Bank, cada unidad valdrá entonces unos 100.000 dólares (si se divide el número de unidades por los 175.000 millones de dólares de volumen diario que representarán).