El proyecto, que ha sido diseñado y construido por ACCIONA Agua en colaboración con la compañía peruana Graña y Montero, supone una radical mejora de la calidad de vida en Lima.

La EDAR de La Chira, de cuyo mantenimiento y operación se encargará ACCIONA Agua durante 25 años, ha sido proyectada para dar servicio a dos millones y medio de usuarios, o lo que es lo mismo, tratará las aguas residuales de aproximadamente el 25% de habitantes de la capital peruana. Contará con una capacidad media de tratamiento de 6,3 m3 por segundo, si bien puede aumentar su rendimiento hasta casi doblarlo con 11,3 m3 por segundo.

El agua, una vez tratada dentro de la estación depuradora, está preparada para volver al mar limpia, desinfectada, lista para reencontrarse con el entorno natural. Para ello, se ha construido un emisario submarino de 3.650 metros de longitud que fue instalado bajo las aguas del Pacífico.

En la superficie, las labores de acondicionamiento de la zona y el impacto social cobraron la misma importancia que la construcción de la planta y el emisario. La recuperación de la maltratada zona costera es una prioridad y por eso se ha procedido a la plantación de 2.500 metros cuadrados de césped y 360 árboles, plantas y arbustos.

Por otro lado, la mano de obra no cualificada proviene en su totalidad del área de influencia del proyecto y se ha mantenido una estrecha colaboración con las comunidades locales, poniendo en marcha talleres de nociones básicas de construcción, de creación de micro-empresas para mujeres, campañas puntuales de recogida de alimentos en fechas señaladas y otra serie de iniciativas ideadas para compensar las inevitables incomodidades derivadas de una obra de esta magnitud.

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