PÚBLICO (PORTUGAL)

Casi desapercibida, Islandia ha cerrado con éxito su programa con el FMI tras hacer casi todo lo contrario que nuestro Gobierno de Portugal.

Pero cuidado, la política islandesa es el completo reverso de nuestra política lusa. Sí, hubo una revolución islandesa y de ella podemos aprender tres lecciones, en la economía, la política y lo civil. La tercera lección es la más importante. Los ciudadanos islandeses no dejan que el Gobierno, ni siquiera el de ahora, simplemente apruebe cualquier medida, de ahí los referéndums.

En casi todas las librerías del país he visto un libro de política con una frase de Platón escrita en la tapa. Se trataba de ésta: "El castigo por no querer participar en la política es acabar gobernado por personas peores que tú".

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