¿Está España abocada a recibir ayuda? La prima de riesgo de España, que mide el diferencial entre el bono español a diez años y el alemán del mismo plazo, ha cerrado la sesión con un ligero aumento, pero suficiente como para marcar un nuevo máximo histórico en 459 puntos básicos, con la rentabilidad en el récord de 6,34%. Los males que acechan con una prima por encima de los 450 puntos básicos.
El mercado secundario de renta fija ha vivido hoy una sesión muy volátil. Las primas de riesgo de España, Italia y Francia arrancaron la jornada con subidas, que según los operadores fueron frenadas gracias a las intervención del Banco Central Europeo (BCE). El efecto de las compras de la institución duró poco, porque el riesgo país de los periféricos de la zona euro recuperó la tendencia alcista al mediodía.
Finalmente, la prima de riesgo de Italia ha terminado el día en los 519 puntos, con la rentabilidad en el 6,98%. Mientras que la de Francia cerró al mismo nivel que ayer: 190 puntos y rendimientos al 3,68%.
A corto plazo, el BCE está acaparando toda la atención. De forma pragmática, es el único agente que, en estas circunstancias, puede ejercer de séptimo de caballería y acudir al rescate. ¿De qué modo? Incrementando de forma contundente sus compras de deuda periférica y desterrando de su vocabulario alusiones a que el programa de adquisición de bonos es "limitado" y "temporal".
Alemania ha impuesto su disciplina y los gobiernos tecnócratas se abren paso para ejecutar las reformas solicitadas. Ahora bien, ¿quién va a comprar deuda española o italiana? La austeridad y los recortes no son la medicina definitiva y Europa sigue necesitando acuerdos y soluciones imposibles de alcanzar en un puñado de meses.
Las preocupaciones del mercado
"La crisis de deuda en Europa se ha extendido en los últimos días a la práctica totalidad de países de la zona euro con la excepción de Alemania. El hecho de que un país cuya solvencia está fuera de duda como Francia haya visto aumentar su diferencial con Alemania hasta los 200 puntos básicos es difícil de explicar en términos racionales", señala Nicolás López de M&G Valores.
"Un creciente temor a la incapacidad de la zona euro de resolver los problemas parece extenderse y está llevando a los inversores a huir de todos los bonos europeos que no sean los alemanes", añade.