El ministro japonés de Finanzas advirtió este martes de que las autoridades nipones están en "guerra de nervios" contra los especuladores que han propulsado el yen a niveles históricos, al día siguiente de una intervención directa de Tokio en el mercado de divisas.
"Estamos metidos en una guerra de nervios" con los especuladores, declaró Jun Azumi en conferencia de prensa.
Las autoridades japonesas vendieron yenes en masa el lunes en el mercado a cambio de dólares con el fin de aumentar el valor del billete verde y bajar el yen, cuya fuerza estos últimos meses inquieta a Tokio.
"Seguimos de cerca lo que sucede en el mercado de divisas y tomaremos las decisiones adecuadas cuando llegue el momento", añadió Azumi, lo cual significa que Tokio está dispuesto a intervenir de nuevo si el yen sube demasiado.
¿Confrontación en el G20?
A dos días de la apertura de la cumbre del G20 de Cannes, en Francia, donde se abordará la cuestión de las divisas, Azumi subrayó que la intervención de Japón solo pretende acabar con unos movimientos "excesivos" y "desordenados" en el mercado de divisas.
Asimismo, el ministro aseguró que está "dentro del ámbito" de la resolución del G20 de combatir la volatilidad de los mercados.
Según el responsable japonés de Finanzas, el objetivo de la intervención de ayer, que se produjo después de que el yen marcara un nuevo máximo histórico frente al dólar, fue precisamente frenar esos movimientos desordenados de la moneda nipona.
Azumi insistió en que la fortaleza del yen no reflejaba las condiciones económicas reales de Japón, que todavía lucha por superar el impacto del terremoto y tsunami del pasado marzo, y criticó los "movimientos especulativos" en torno a la divisa local.
La acción unilateral de Tokio podría avivar las divergencias entre los países del club de los países desarrollados y emergentes.
Estados Unidos, que acusa a China de manipular la cotización de su moneda para favorecer sus exportaciones, podría no apreciar la intervención unilateral de Japón con el yen.
Además, las declaraciones de Azumi se produjeron después de que algunos funcionarios europeos supuestamente expresaran su preocupación por la posibilidad de que la intervención unilateral de Japón sea vista como una muestra de incapacidad del G20 para coordinar las políticas de sus miembros, según la agencia local Kyodo.
La operación en el mercado de divisas, la cuarta de este tipo desde septiembre de 2010, se produjo después de que la moneda nipona marcara un máximo histórico de 75,32 unidades frente al dólar.