La bolsa de Nueva York ha comenzado con mal pie el mes de septiembre al registrar una fuerte corrección en todos sus índices. Los buenos datos macroeconómicos conocidos no han servido para borrar el pesimismo que se imponía en Wall Street durante toda la sesión. De este modo, el Dow Jones ha cedido un 1,96%, hasta los 9.311 puntos. Mientras que el Nasdaq ha bajado un 2% y el S%P ha perdido los 1.000 puntos tras caer un 2,21%. El crudo de Texas baja el 2,73% y cierra a 68,05 dólares el barril.
Los analistas de Bolságora en Ecotrader han comentado "sesión de considerable volumen e incontestable desarrollo bajista que confirma un patrón potencialmente bajista en zona de resistencia creciente para el Dow Jones Industrial".
"Wall Street, tras la confirmación europea, se suma a los argumentos bajistas para el mercado de acciones en el corto plazo" han sentenciado los expertos.
El sector financiero, con un descenso del 3,55%, fue el más afectado por la oleada vendedora que predominó en Wall Street, en los albores de un mes de septiembre que suele ser tradicionalmente desfavorable para este mercado, según los expertos.
También registraron significativos retrocesos otros sectores de empresas vinculadas a la actividad industrial (-3,21%) y a las materias primas (-2,09%), así como el tecnológico (-1,95%).
De las treinta empresas incluidas en el Dow sólo Walmart logró cerrar con una modesta ganancia del 0,2%.
Pérdidas generalizadas
Las acciones de Bank of America se depreciaron el 6,42% y junto a American Express, que perdió el 5,44%, fueron las entidades que sufrieron un descenso más agudo en ese índice, en tanto que JPMorgan perdió un 4,12% y la aseguradora Travelers cedió el 2,3%.
Fuera del Dow, Citigroup retrocedió el 9,2%, AIG bajó un 20,58%, Morgan Stanley cedió el 5,21% y Wells Fargo se depreció el 4,76%.
También registraron significativas pérdidas General Electric (-4,03%), Caterpillar (-3,24%), Alcoa (-3,82%) y 3M (-2,75%), entre otras empresas ligadas a la actividad industrial.
El mercado neoyorquino había iniciado la jornada con una moderada tendencia alcista, pero el ánimo comprador se fue diluyendo a medida que avanzaba la jornada y a pesar de que algunos datos relativos a la actividad manufacturera y al mercado inmobiliario resultaron algo más favorables de lo que se esperaba.
El índice de actividad manufacturera, que elabora el Instituto de Gestión de Suministros (ISM), subió a 52,9 puntos en agosto, desde los 48,9 puntos de julio, lo que indica que el sector creció el mes pasado por primera vez en desde enero de 2008.
También se conoció que los gastos en construcción mermaron un 0,2% en julio, después de subir un 0,1% el mes anterior, y que las ventas pendientes de casas subieron el 3,2% también en julio, casi el doble de lo que se esperaba aunque menos que el mes anterior.
Se impuso el pesimismo
Los signos de mejoría en esas áreas de la economía no suscitaron entusiasmo sin embargo entre los inversores, que tampoco quedaron impresionados con las favorables ventas de Ford y de otros fabricantes de automóviles en agosto, debido en gran medida al impulso que recibieron del programa federal "Dinero por chatarra".
Las acciones de Ford, que es el único fabricante estadounidense que cotiza en Wall Street, se depreciaron el 4,74% y cerraron en 7,24 dólares, a pesar de que sus ventas aumentaron el 17% en agosto.
En el ámbito de la tecnología, las acciones de eBay bajaron un 2,08% en el Nasdaq, después de anunciar un acuerdo para la venta a un grupo inversor del 65% del capital de su filial Skype por 1.900 millones de dólares.
Entre las tecnológicas incluidas en el Dow, Microsoft bajó un 2,64%, Cisco perdió el 1,99%, Intel cedió el 2,95% e IBM descendió el 1,15%, en tanto que las telefónicas AT&T y Verizon se depreciaron un 2,65% y un 2,16%, respectivamente.
La deuda pública estadounidense a 10 años subía de precio y ofrecía una rentabilidad del 3,36 por ciento.