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El plan de Rusia y Arabia Saudí para crear la súper OPEP cambiará el orden petrolero mundial

  • Este nuevo cártel ostentaría el 50% de la producción mundial de crudo
Foto de Dreamstime

La semana pasada, durante la reunión de la OPEP y los países que se coordinan con el cártel, se pudo ver el creciente protagonismo de dos países: Arabia Saudí y Rusia. Esta alianza será probablemente la foto del futuro del mercado del petróleo. A medida que se van desvelando nuevas informaciones sobre el futuro de una 'súper OPEP', parece más claro que uno de los objetivos es reducir el poder de Irán. El otro será lograr la coordinación de un número más amplio de países para incrementar la fuerza de una OPEP que ha ido perdiendo peso en la producción de petróleo mundial ante el auge de EEUU, Canadá y Brasil.

Más allá del drama de los esfuerzos diplomáticos de la semana pasada para acordar un aumento de la producción de petróleo, el acontecimiento (mirando al largo plazo) más significativo ha sido el papel que ha jugado Rusia en estas negociaciones sobre la producción de crudo. Cada vez es más evidente que Moscú va a ser un jugador más importante y permanente, lo que acerca a los dos mayores exportadores de crudo hacia una gran alianza.

La nueva organización podría dar más poder de decisión a los pesos pesados del petróleo en detrimento de pequeños países que hoy tienen derecho a veto

Mientras los preparativos de otras reuniones históricas estuvieron marcados por las disputas entre Arabia Saudí e Irán o las súplicas de Venezuela, en esta ocasión Arabia Saudí y Rusia han sido los protagonistas, los que han llevado la voz cantante y han dejado en un segundo plano la posición de muchos países como Irán, Venezuela o Irak.

Rusia no es miembro de la OPEP, pero en los dos últimos años ha estado liderando el grupo de países que no pertenecen a la organización pero que colaboran muy estrechamente con ella, creando así una coalición de 24 productores que ha sido apodada OPEP+.

El ministro de Petróleo de Rusia, Alexander Novak, expresó la semana pasada durante un discurso que "tenemos que basarnos en nuestro exitoso modelo de cooperación e institucionalizar su éxito a través de un marco estratégico más amplio y permanente". Su homólogo saudí, Khalid Al-Falih, se hizo eco de esos comentarios.

Se está evaluando la creación de un grupo formado por 24 Estados para integrar un organismo permanente con su propia constitución y secretaría, según han confirmado varias fuentes con conocimiento del tema que han pedido no ser reveladas porque las conversaciones son privadas, según la información recopilada por Bloomberg. Eso constituiría un cambio radical en el orden petrolero mundial y, aunque probablemente no reemplace a la OPEP a corto plazo, sería el principio del fin del cártel que ha dominado la producción de petróleo durante décadas.

A los países que hoy conforman la OPEP se unirían Rusia, México, Kazajistán, Azerbaiyán, Baréin, Brunei, Malasia, Omán, Sudán y Sudán del Sur. Entre estos diez países suman una producción diaria de unos 16,5 millones de barriles, lo que junto a los 32 millones que produce la OPEP supondrían cerca de la mitad de la producción mundial de crudo, que está hoy en algo más de 98 millones de barriles por día. Esta unión dotaría de mayor efectividad a las medidas que implementasen de forma conjunta para maximizar así el beneficio de cada barril de petróleo, que al fin y al cabo es lo que ha buscado la OPEP durante décadas.

Es posible que el nuevo organismo tenga una estructura distinta a la de la OPEP, cuyo pilar reside en un esquema que da un voto a cada miembro sea cual se su tamaño. En el nuevo grupo, los productores más grandes, como Arabia Saudí y Rusia, podrían tener más peso en el nuevo organismo, según han destacado las fuentes. También se podrían flexibilizar ciertas normas que hoy en día dan exceso de poder a países que representan muy poco en el mundo del petróleo.

El actual estatuto de la OPEP señala en el artículo 11 apartado C que "cada país miembro tendrá derecho a un voto. Todas las decisiones de la reunión requerirán el acuerdo unánime de todos los miembros". Es decir, que si Irán se hubiera negado de forma rotunda a apoyar el incremento de la producción pactado el próximo viernes, en teoría el resto de miembros no hubieran podido aprobarlo.

El nuevo grupo podría funcionar de tal forma que los países que tengan un menor peso en el mundo del petróleo tengan una representación proporcional en las votaciones. Esta situación dejaría a Rusia y Arabia Saudí en un posición cómoda siempre y cuando busquen un mismo objetivo.

En 2008, Rusia contribuyó a la fundación del Foro de Países Exportadores de Gas, institución que muchos esperaban que se convirtiera en una organización al estilo de la OPEP para el mercado mundial del gas. Pese a tener una secretaría permanente y celebrar reuniones anuales, el cuerpo ha tenido poco impacto en la oferta y en las decisiones de producción mundial.

La agrupación súper OPEP simplemente podría formalizar las relaciones actuales. Falih y Novak establecieron una estrecha relación de trabajo en los últimos dos años, la cual a menudo parece eludir el proceso de toma de decisiones más tradicional de la OPEP.

Arabia Saudí y Rusia juntas producen unos 21 millones de barriles diarios (una quinta parte de la oferta mundial). Sin Arabia Saudí, el resto de la OPEP produce alrededor de 22 millones de barriles, según los datos de la Agencia Internacional de la Energía. Esto quiere decir que Moscú y Riad podrían tener casi más poder que el resto del cártel entero.

Para Arabia Saudí, el nuevo grupo tendría la ventaja de reducir la influencia de Irán, el principal rival Riad en Medio Oriente. En la reunión de esta semana, Irán amenazó con bloquear el plan de Arabia Saudí para aumentar la producción, algo que se puede hacer según las normas actuales. Aunque todos los demás miembros del grupo apoyen la propuesta, un sólo veto es suficiente para echar por tierra el criterio mayoritario.

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a poco que salga un coche eléctrico a precio competitivo con los gasolina, que esta al caer, todos estos carteles se irán a tomar viento, luego saldrá el cartel del litio pero esa es otra historia

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