La bronca conquista del Colegio de Abogados de Madrid

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Los candidatos al inicio del debate con la periodista Patricia Rosety. eE

La campaña de las elecciones que elegirán un decano para el Colegio de Abogados de Madrid (Icam) -el colegio profesional más grande de Europa- el próximo miércoles 13 de diciembre ha puesto de manifiesto las profundas diferencias y desencuentros entre los distintos sectores de la abogacía madrileña. Han pasado cinco años desde que la, todavía decana, Sonia Gumpert ganara unos comicios que terminaron con la intervención de la Policía después de que unos y otros se acusaran de "pucherazo" y llovieran los insultos y los empujones en plena jornada electoral, durante el escrutinio, en el Palacio de Congresos y Exposiciones del paseo de la Castellana.

El debate organizado por el Icam durante esta campaña mostró que las diferencias, lejos de reconciliarse, persisten y anunció una dura contienda para la conquista de la dirección de la institución. José María Alonso, Nicolás González-Cuéllar, Javier Íscar, Luz Elena Jara, Begoña Trigo y Manuel Valero han protagonizado una campaña que se recordará por las acusaciones mutuas de falta de transparencia, de capacidad de gestión económica y de generar la desafección en un electorado que, en su mayor participación, alcanzó el 13 por ciento.

Una de las contiendas más notables ha sido la protagonizada por los candidatos José María Alonso y Nicolás González-Cuéllar. Broncas a parte, José María Alonso -que es socio director de Baker McKenzie en Madrid, una de las firmas de abogados más importantes a nivel internacional- insite en que su carrera profesional es un aval para dirigir el Colegio. "Producir resultados es lo que he hecho toda mi vida y quiero poner esta experiencia al servicio de todos los abogados de Madrid", explica Alonso en una entrevista recogida por Iuris&Lex, la revista jurídica digital de elEconomista.

Alonso carga contra la actual junta de Gobierno del Icam que, a su juicio, "es pura apariencia". La candidatura de Alonso está muy apoyada por los abogados jóvenes. "Lo que más me ha movido es el abandono en el que el Colegio ha situado a los jóvenes", asegura.

Por su parte, el abogado y catedrático de Derecho Procesal, Nicolás González-Cuéllar, cabeza visible del Movimiento24DOS, ha puesto el foco en "el oscurantismo" que, según el letrado, ha gobernado el Colegio durante estos años. González-Cuéllar llama a "recuperar" el Colegio. "Ha llegado la hora de abrir las ventas y que no se lo repartan unos pocos como si fuera un club privado", apunta.

González-Cuéllar, que dirige su propio despacho, insiste en la necesidad de transparencia. "Con esta candidatura, las empresas que nos hayan apoyado no tendrán trato ni contrato con el Colegio", señala. Subraya que representa a todos aquellos abogados que han sentido lejanía y distancia con el Colegio de Abogados de Madrid. "Es lo que nos ha movido", apunta.

Javier Íscar representa la candidatura continuista de la campaña. Miembro de la junta de Gobierno del Icam, es el único candidato que alaba la actuación de Gumpert al frente del Colegio durante estos años.

Su primer paso al frente de la institución sería convertir un Colegio 3.0. "La transformación digital es una necesitad y el Colegio tiene que estar a la vanguardia, va a haber una comunicación dirigida a la especialización que es lo que el colegiado necesita", insiste. Cuando se le pregunta por la falta de transparencia del Icam, insiste en que "trimestralmente publicamos el grado de ejecución de los presupuestos y el colegiado puede ver en qué se gasta el Colegio cada euro presupuestado, y esto antes no se hacía".

Luz Elena Jara, miembro de la Asociación Libre de Abogados y Abogadas (ALA) reivindica el oscurantismo del Colegio y critica que "exista un órgano colegial que no de la información correcta, exacta y fidedigna a sus colegiadas y colegiados. Eso es ilegal y así lo ha reconocido el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno".

Una de sus principales reivindicaciones es dar visibilizar la perspectiva de género dentro del mundo de la Abogacía: "si somos casi un 42 por ciento de mujeres abogadas, no se puede llamar colegio de Abogados, porque invisibiliza a la mujer que es letrada".

Además, defiende un colegio "que llegue a todos y active la participación de sus integrantes. Queremos un colegio que represente los intereses de todos con una corte arbitral independiente".

Por su parte, Begoña Trigo Aparicio, apuesta por "una institución fuerte, prestigiada y respetable que tenga el apoyo de los colegiados y del resto de la sociedad" y que sirve como "contrapoder a los abusos del Estado".

Su principal apuesta es dignificar el Turno de Oficio: "siento verdadera impotencia porque me parece un desprecio a los ciudadanos esas insignificantes dotaciones económicas de 200 euros y un desprecio al trabajo de los abogados".

Como profesional defiende "un Colegio con un prestigio suficiente para ser el altavoz de los colegiados en la sociedad y poder influir de forma contundente en las reformas legislativas".

El abogado Manuel Valero representa un caso curioso en esta campaña. Es miembro de la junta saliente y tesorero de la institución. Sin embargo, se ha mostrado muy crítico y combativo con las decisiones de la junta a la que él mismo pertenece. Se ha negado a firmar las cuentas del Colegio y exige explicaciones por la gestión económica y, en especial, con Musa.

"Me han dejado apartado durante todo este tiempo porque fui el único miembro de la junta que criticó que no se ejecutaran los acuerdos de traspaso de Musa", explica. Valero centra en las cuestiones económicas la principal crítica a la junta actual. "Se han malgastado un total de 10.961.772 euros durante esta legislatura. A todo el asunto de Musa, hay que sumar otros 44.360 euros que se tiraron para poner en marcha el voto electrónico, que finalmente no ha existido. Además, el colegio ha tenido que pagar durante este tiempo 639.024 euros de multas por no observar la legalidad. Esto es intolerable", añade.

En cualquier caso, la emoción para el próximo 13 de diciembre está servida. Habrá que esperar hasta el próximo miércoles para saber quien hereda la gestión de Sonia Gumpert. Entre detractores y continuistas, lo que ha quedado claro es la herida que ha levantado el Colegio entre los abogados madrileños.

Todos los canditatos, en todo caso, subrayan la necesidad de acercar el Colegio a sus compañeros, en la necesidad de la institución y en que los futuros retos del sector se deben afrontar desde la unidad.


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Viernes, 8 de Diciembre de 2017


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