Internacional

Iván Duque, un presidente equilibrado y transparente para reconciliar Colombia

  • Es hijo de un experimentado político, gobernador de Antioquía y ministro
Iván Duque, presidente electo de Colombia.
Madrid

Con la votación más alta jamás alcanzada en Colombia, Iván Duque Márquez es el nuevo presidente de la República. Sin alteraciones del orden público y con un nivel de participación notable, asegura la legitimidad de su mandato, que comenzará el 7 de agosto. Será, además, el gobernante más joven en la historia reciente del país.

Con su elección, tratará de aglutinar, mediante el equilibrio y la transparencia, a una Colombia dividida entre la derecha y la izquierda. Duque obtuvo el 54% de los votos frente al 41% del exguerrillero izquierdista Gustavo Petro, tras una dura pugna electoral.

Le llaman el buen hijo. Su padre -fallecido hace dos años- ha sido la persona que más ha influido en su vida. Además, su progenitor y "mejor amigo" le inculcó el amor por la lectura y le dejó una biblioteca de 17.000 volúmenes.

Pese a ser hijo de un experimentado político (gobernador del departamento de Antioquía y ministro) la carrera del liberal Duque en la vida pública colombiana ha sido corta. De sólida formación jurídica y económica, su actividad política había sido la de senador del conservador Centro Democrático desde 2014. Su ascenso, vertiginoso.

Se describe a sí mismo como "serio, conservador, familiar, comprometido, trabajador", y es considerado hasta por sus críticos como un "tipo simpático y divertido", aunque poco conocido.

Apoyo de Uribe

El apoyo del expresidente Álvaro Uribe, (2002-2010) resultó fundamental. Sin embargo, resulta ser un arma de doble filo. Hasta hace poco, Duque era un senador desconocido para la mayoría de los colombianos. Empezó a ascender cuando ganó el respaldo de Álvaro Uribe. El exdirigente y actual senador sigue gozando de una alta popularidad.

Duque tendrá que esforzarse para no ser visto como un títere de Uribe. Existe la inquietud de que quien ha sido el artífice de su victoria pueda convertirse, asimismo, en su sombra en el poder.

Son insistentes los rumores de los que creen que el presidente no podrá librarse de la influencia del polémico exmandatario. El uribismo aparece ligado al paramilitarismo. Pero es innegable que el caudal de votos que dio la victoria a Duque pertenece en realidad al líder del partido uribista, Centro Democrático. La gran deuda con su mentor son esos votos.

En campaña, Duque apareció con frecuencia al lado del jefe de su partido y buena parte de los carteles mostraban la imagen de ambos.

¿Falta de experiencia política?

También se aduce la falta de experiencia política de Duque. El presidente electo es un abogado con estudios en Estados Unidos, trayectoria en organizaciones internacionales y un discurso técnico sobre la base de la economía de mercado y la iniciativa privada. Fue precisamente en su paso por el Banco Interamericano de Desarrollo, en Washington, donde conoció al entonces presidente Uribe.

Fue ganando notoriedad en la formación Centro Democrático. Adquirió protagonismo como uno de los mayores interlocutores durante la campaña protagonizada por el uribismo en contra del acuerdo de paz con la exguerrilla de las FARC en la que se impuso el no en octubre de 2016.

Iván Duque niega que vaya a obedecer órdenes de Uribe. Ha afirmado en repetidas ocasiones: "Uribe seguirá siendo senador, el presidente de la República voy a ser yo". Ello muestra su valía y conocimiento de la realidad colombiana. De hecho, manifestó iniciativa e ideas propias durante la campaña, planteamientos que ahora tendrá la ocasión de desarrollar.

¿Podrá emanciparse? Su juventud por un lado le brinda independencia respecto a la política y los líderes tradicionales. Por otro, su falta de experiencia será una debilidad frente al fuerte liderazgo de Uribe.

Los meses próximos indicarán si la afinidad y la cercanía dan paso a una mayor autonomía. El discurso del candidato nunca es el del presidente. Uribe ha sido su base, soporte y motor, pero no es su techo ni su límite. No hay que olvidar que el propio Uribe solo promovió su candidatura con decisión cuando Duque se ganó a pulso la condición de candidato oficial del partido.

Acuerdo de paz con las FARC

Duque tiene ahora la responsabilidad de salvaguardar ese enorme logro para la sociedad que ha sido el acuerdo de paz con las FARC. Si bien va a introducir modificaciones, se ha comprometido a respetar el modelo. Las armas han sido derrotadas y ese hecho debe pesar frente a los "ajustes" que el nuevo presidente ha prometido al acuerdo que lo hizo posible.

Como economista apoya la empresa privada. "Hacer más con menos' es su consigna. Disminuirá los gastos de la Administración para aumentar su eficiencia. Reducirá la evasión fiscal y bajará los impuestos a las empresas con el objetivo de incentivar la inversión privada y elevar la tasa de empleo.

Pero su desafío político más importante será interpretar y respetar las cifras históricas que Gustavo Petro obtuvo para la izquierda colombiana. Millones de colombianos no se han sentido parte del proyecto de Duque. Los necesita para combatir la desigualdad y la corrupción. Tendrá que generar consensos que permitan implementar su programa de Gobierno en clave de unión.

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