"¿Cuál serán las consecuencias de nuestro plan de rescate?". Si el secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, y Ben S. Bernanke, presidente de la Fed, se hacen esta pregunta, deberían "aprender sueco" para encontrar la respuesta. Los intentos de Finlandia, Suecia y Noruega por salvar los bancos en dificultades a principios de los años 90 es el paralelismo más cercano a la situación actual de EEUU.
La sugerencia de aprender sueco es de Charles Dumas, director de Lombard Street Research en Londres. Este analista recuerda que el intento nórdico -similar en velocidad y alcance al que Estados Unidos está planeando ahora, aunque más pequeño en tamaño- logró acabar con la crisis financiera. Pero, al mismo tiempo, no impidió una recesión más profunda y un incremento en el desempleo en los tres países.
"A largo plazo hubo beneficios, pero para que empezaran a manifestarse en la economía tuvo que pasar media década", ha recordado Esko Ollila, miembro del Consejo del Banco de Finlandia desde 1983 a 2000.
Con los mercados financieros estadounidenses conmocionados, Paulson está intenta llevar a cabo un plan de 700.000 millones de dólares que permitirá a Estados Unidos comprar a los bancos activos ilíquidos, como deuda vinculada a hipotecas. La semana pasada, el Gobierno y la Fed se comprometieron a garantizar fondos en el mercado interbancario, tomaron el control de American International Group (AIG) e intervinieron en los mercados de pagarés y deuda a corto plazo de Fannie Mae, Freddie Mac y de otras agencias.
A finales de los 80, las economías de Suecia, Finlandia y Noruega se habían recuperado porque la desregulación y los bajos tipos de interés animaron a los bancos a prestar más. Los precios del mercado finlandés de la vivienda subieron un 80% en términos reales y sus bolsas un 164% en cinco años, según los datos recogidos por JPMorgan.
Las consecuencias fueron una creciente deuda. Mientras los responsables de la política económica intentaban reducir la inflación y proteger sus tipos de cambio fijos, los bancos vieron sus balances diezmados por la morosidad, que alcanzó el 10% del PIB de la región.
La respuesta a la consiguiente crisis financiera fue "rápida y enérgica", destacó el entonces presidente de la Fed Alan Greenspan en un discurso de 1999. Suecia garantizó la deuda de los bancos contra posibles pérdidas y estableció un fondo de reestructuración de 14.000 millones de dólares para proporcionar capital a los bancos en dificultades a cambio de acciones. Además de tomar el control de Nordbanken, el Gobierno creó un "banco malo" que compró los activos problemáticos con descuento, y dejó a las instituciones financieras la gestión de sus carteras con los activos más líquidos.
El Gobierno de Noruega tomó pasos similares al garantizar los ahorros y tomar el control de los tres mayores bancos del país. Finlandia fusionó más de 40 bancos en una única entidad gestionada por el Gobierno y trasladó los activos morosos a sociedades administradoras gestionadas por el banco central.
Aunque las intervenciones "fueron generalizadas y al final un éxito", no aliviaron inmediatamente las economías de lo tres países, debido a que los bancos redujeron la concesión de créditos y las empresas y consumidores gastaron menos, explica Lauri Uotila, economista jefe en Sampo Bank, una filial de Danske Bank en Helsinki.
Las economías finlandesa y sueca se contrajeron en 1991, 1992 y 1993. Norges Bank calcula que a principio de los años 90 la producción cayó un 12,3% en Finlandia, un 5,8% Suecia y un 4,1% en Noruega. El desempleo no tocó máximos hasta mayo de 1994, cuando la tasa alcanzó el 19,9%, tras haber descendido hasta el 2,1% en 1990. En Suecia, llegó al 9,9% en 1997, desde el 1,6% en 1990.
"Las agresivas medidas tomadas por los Gobiernos escandinavos no fueron suficientes para evitar recesiones profundas", indica Nicola Mai, economista de JPMorgan en Londres.
Mai dice que el Gobierno estadounidense y la Fed fueron más rápidos en acomodar la política fiscal y en reducir los tipos de interés en cuanto afloró la crisis, algo que Noruega, Finlandia y Suecia no pudieron hacer porque tenían que mantener fijo el tipo de cambio.
Jim O'Neill, economista jefe en Goldman Sachs, cree que actuando rápidamente, Estados Unidos podría todavía evitar una "década pérdida" de deflación como en Japón después de que los responsables de dirigir la segunda economía mundial vacilaran en actuar ante la crisis bancaria. "Estados Unidos podría incluso hacerlo mejor que Suecia, cuyo Gobierno ganó dinero cuando pudo vender más tarde lo activos", añade.
Cuando las burbujas bursátil e inmobiliaria en Japón estallaron a principio de los años 90, se abandonó a los bancos con billones de yenes en préstamos morosos en sus libros. No fue hasta 1999 -dos años después del colapso de Yamaichi Securities- cuando Japón tomó la decisión política de utilizar el dinero de los contribuyentes para empezar a rescatar el sistema bancario.
Tal y como decia hace unas semanas, debemos utilizar el caso japones como ejemplo de que puede pasar si los gobiernos o bancos centrales tarden demasiado tiempo en reaccionar.
El hombre es el único animal que cae una vez y otra en el misma piedra. Bajar los tipos en exceso provoca a medio plazo un aumento desmesurado de la morosidad, el colapso bancario y el aumento del paro.
DE TANTO PENSAR LA SITUACIÓN DE LO QUE TENGO QUE HACER O DEJAR DE HACER TENGO EL COCO COMO UN COLADOR POR LO QUE E HE DECIDIDO A VERLA ESPERAR PELANDOME EL MÍSPERO.
Yo lo que saco en claro de esa crisis mundial es:
1º.- Que hay mucho que se cree listo por el mundo pero esta crisis nadie la olió hasta que estuvo encima.
2º.- Que si alguien la olió, los que tomaban las decisiones no le hicieron caso, por lo tanto, da igual que la hubiera precdicho.
3º.- Que el afán de dinero rápido mueve el mundo, ciega las mentes y es embrión de debacles periódicas discontinuas.
4º.- Que si cambiaran los valores de quienes hacen negocios, tendríamos períodos de crecimiento sostenible de muy largo plazo sin grandes altibajos.
5º.- Que como el punto 4º es una utopía, seguiremos cíclicamente y sin remedio cayendo en profundas depresiones económicas y buscando los remedios para salir de ellas.
Pero dénse cuenta ustedes de un detalle ¿dónde estaba el origen de la crisis nórdica? en las políticas socialdemócratas (en algunos casos radicales como el de Finlandia y en menos medida Suecia) durante décadas que literálmente "PARALIZARON" las economías de esos países(les produjo(en menor medida) el síndrome de la falta de estímulo para la generación de riqueza comunista).Pero,claro,los tipos de interés bajos tan bien recibidos por los habitantes que durante años habían sido"inmovilizados" por la socialdemocracia que los había convertido prácticamente en autómatas(olof palme uno de los responsables,el asesinado ex primer ministro sueco)produjo un exceso de endeudamiento sin precedentes y la crisis consecuente.Ahora,pregúntense ustedes por qué esto no ocurrió en otro de los países nórdicos DINAMARCA,a qué conocen la respuesta?sí ha acertado,no había habido gobiernos socialistas(mencheviques) perénnes en dinamarca como en los otros y las cosas fluyeron con normalidad,es que los socialistas...son especialistas en repartir la pobreza y mientras el trabajador no se convenza de ello y tenga una perspectiva miope de que a corto plazo le interesan sólo porque les van a asegurar unas altas prestaciones sociales a riesgo de que él o sus hijos no encuentren trabajo en una años...y sigan estando comprados por los subsidios...
en poítica la realpolitik,dónde los anglosajones (UK Y USA) son los que se dieron cuenta desde hace tiempo que para hacer las cosas de la gestión pública sólo hay un camino,con muy pocas variaciones(las que van de un partido republicano a un partido demócata en USA,muy pocas en la práctica,o las que va de un Laborista(con políticas que aquí son del PP,recordemos la total comunión Blair y Aznar) y un partido conservador y otro liberal,más minoritario en UK,son también mínimas.En cambio en europa(no en toda) y especiálmente en españa y francia los socialistas arratran las rémoras de su pasado marxista del que por otro lado se sienten(a pesar de haber dudosas razones para ello) orgullosos herederos por lo que no tienen empacho en levantar el puño en alto cuando el tipo de mítin propagandístico "lo permite",y así nos va.En francia han despertado(lo de las 35 horas de MIterrand era un fracaso anunciado a voces...)aquí,no,porque aquí tenemos el problema añadido de los nacionalismo a los que interesa un gobierno socialista en madrid.
más minoritario me refiero a que el Partido liberal inglés es más minoritario que el conservador porque mucho liberal inglés vota directamente laborista.(no siempre,otros votan al partod conservador y otros al partido liberal,dependiendo de sus "matices")
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