Pymes y Emprendedores

Raúl Martín: "Las startups pueden ayudar a la empresa tradicional a innovar"

Raúl Martín, presidente de la Asociación Valenciana de Startups. Imagen de Guillermo Lucas
Valencia

Raúl Martín compagina su trabajo como director de Desarrollo de Negocio en Grupo Martínez -interproveedor de Mercadona- con la presidencia de la Asociación Valenciana de Startups, que supera ya los 80 socios y sigue creciendo. Licenciado en Informática y Máster Executive en Dirección de Marketing, tiene amplia trayectoria como emprendedor, reconocida en 2013 con el Premio trayectoria emprendedora/empresarial UPV. (Puede leer la entrevista completa y otros contenidos en la revista digital gratuita 'eE Comunitat Valenciana').

Es mentor de varias startups y spin-offs y tiene gran experiencia en entornos internacionales, como coordinador del programa ScaleUp -de StepOne- y Telefónica OpenFuture, con el Gobierno de Finlandia. Además de su trayectoria en el sector privado, fue director general de Economía y Emprendimiento de la Generalitat de 2013 a 2015.

El ecosistema emprendedor valenciano es más joven que los de Madrid y Barcelona, pero las startups aportan ya 140 millones de negocio y 8.000 empleos directos e indirectos. ¿Se puede hablar de madurez?

Estamos aún en un estado incipiente, en una fase que los otros grandes centros de emprendimiento superaron ya hace varios años. Hay una masa de startups jóvenes bastante grande -aporta el 15 por ciento nacional, con unas 500 censadas- y un ecosistema privilegiado en cuanto a aceleradoras -cuatro de las cinco más importantes de España están en Valencia: Lanzadera, Demium Startups, Plug and Play y Business Booster-, incubadoras, centros tecnológicos, universidades y respaldo por parte del sector público. Encontramos un gran apoyo en el proceso de creación y puesta en marcha de proyectos, pero, a la hora de dar el paso a la consolidación, muchos tienen que mirar a otra parte para lograr recursos y fondos. Sí es cierto que los inversores cada vez dan más peso a firmas valencianas. En este sentido, el hecho de haber situado a Valencia como sede del congreso anual de business angels y operaciones como las cerradas en las firmas Instituto de Medicina Genómica (Imegen) o Idai Nature demuestran que la situación está evolucionando. Vamos hacia esa madurez. Es cuestión de tiempo.

Valencia está, cada vez más, en el punto de mira de grupos que promueven proyectos propios -como Bankia, Telefónica o Global Omnium- ¿Qué aporta este ecosistema?

Uno de los principales puntos a favor del desarrollo del ecosistema valenciano es que es un entorno muy inclusivo y colaborativo. Y la colaboración público-privada en este sector es fantástica, hay un buen entorno de universidades y centros tecnológicos y de investigación. Estamos ante una oportunidad histórica y tenemos que aprovecharla. En muchas empresas tradicionales, la innovación está fuera, y en las empresas grandes, apoyarse en startups puede aportarles otros enfoques y mayor flexibilidad y agilidad, al mismo tiempo que garantizan la especialización y el compromiso con el desarrollo. La apuesta de grandes corporaciones puede posicionarnos en un estado superior en poco tiempo. Hay mucho interés y esperamos más multinacionales y grupos. Uno de nuestros objetivos es que las startups que se consoliden mantengan en la región su centro de desarrollo.

¿Qué aportará el proyecto para convertir la Estación Marítima en centro para emprendedores?

Es evidente que la mayoría de entornos de emprendimiento de éxito en el mundo pasa por la concentración. Firmas como Facebook o Airbnb, destacan entre los factores que les impulsaron el ecosistema. No hace falta inventar nada. Si logramos desarrollar el proyecto de la Estación Marítima, avanzaremos en el objetivo de consolidación. Todas las partes implicadas están alineadas y será el colofón del polo de emprendimiento de La Marina.

¿En qué ámbitos existen más oportunidades para startups?

Aparte de los más desarrollados -como ecommerce, transporte y viajes o fintech-, entendemos la startup como empresa que hace algo de forma innovadora, no solo una empresa digital. Se trata de encontrar otras maneras de hacer las cosas, ayudando a las industrias tradicionales a mejorar sus procesos, de forma que evolucionemos hacia un tejido productivo de compañías más grandes, que generen más riqueza y empleo. Un ejemplo, es el sector alimentación, una de las verticales del futuro. En diez años, no tendrá nada que ver con la actual. Hay muchas aceleradoras con foco en este sector. En la Comunitat, tenemos la oportunidad de posicionarnos como hub de alimentación a nivel mundial. Otros de los sectores con gran proyección son sanidad, biotecnología y educación.

¿Es cierto que los fracasos pasados ayudan en nuevos proyectos?

La experiencia dice que las startups con mayor posibilidad de éxito son las de emprendedores que han sufrido algún fracaso, así como de profesionales que han trabajado para terceros y de entre 40 y 45 años. Hay que acabar con el mito de que es un sector solo para gente joven.

Uno de los objetivos de Valencia es convertirse en sede de algún gran evento internacional. ¿Lo ve factible a corto plazo?

Tendría un impacto muy positivo. El sector está trabajando, con la Generalitat y el Ayuntamiento para captar eventos de referencia, como el Web Summit. Este tipo de citas es muy bueno para la ciudad que las acoge, porque generan riqueza -tenemos el ejemplo del Mobile World Congress en Barcelona-.

(Puede leer la entrevista completa y otros contenidos en la revista digital gratuita 'eE Comunitat Valenciana').

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