Albert Folia preside el Collegi de Censors Jurats de Catalunya y el Arco Mediterráneo de Auditores (AMA). Asegura que la saturación de los juzgados mercantiles en Cataluña "es ya preocupante" y que la llegada de nuevos concursos de acreedores acabará por desbordar estos tribunales. Licenciado en Empresariales y socio de Auren, pide agilidad en los procesos concursales, sobre todo por la superviviencia de las pymes.
¡Vaya bloqueo! ¿No lo podían prever antes?
Ya se veía que los juzgados iban retrasados antes de que explotara la crisis inmobiliaria, ya había problemas. Pero la realidad ha llegado una vez empezada la crisis. El nivel de recursos de los juzgados de lo mercantil es el mismo que hace un año pero, obviamente, el trabajo que llega no lo es.
Y ¿cómo se refleja este retraso del que habla?
Rápidamente. Si antes un proceso concursal duraba un año, ahora podemos hablar de dos o tres años, por ejemplo.
El retraso es común en tribunales y en todas las comunidades...
Sí, pero en la actual situación económica la rapidez en la intervención de empresas es esencial. Los juzgados de lo mercantil ven cómo cada día entran decenas de casos. Por ejemplo, respecto al mes de septiembre de 2007, la llegada de informes para concursos de acreedores se ha incrementado un 400 por ciento en Cataluña.
De repente, ¿todas se han puesto de acuerdo?
La aceleración es general en cualquier comunidad autónoma y se produce por dos factores. Por un lado, la crisis inmobiliaria y, por el otro, los créditos que las principales empresas que quiebran tienen con otras empresas que acaban siguiendo el mismo camino, es el efecto dominó.
Puede una empresa elegir a sus administradores?
No. El 31 de diciembre cada colegio presenta listas de administradores -abogados, economistas y auditores- a los juzgados de lo mercantil y, de esta lista, el juzgado elige. Una vez que son elegidos, tienen que aceptar.
¿Cuánto cobra un administrador de una empresa en proceso concursal?
Va en función del pasivo de la compañía que tiene que administrar. A veces la situación de la empresa es tan mala que no pueden pagar. Además se ha dado el caso de empresas que, una vez acabado el proceso concursal, denuncian al administrador por el estado en que ha quedado la compañía.
¿Hay un límite de empresas en las que un administrador concursal puede intervenir?
Sí, sólo puede hacer tres trabajos cada dos años.
No parece muy estresante...
Bueno, en Cataluña el año pasado hubo que atender 270 procesos concursales con dos juzgados de lo mercantil. En Madrid, que también tienen dos juzgados, se atendieron 186 empresas y en Andalucía, 171. No es problema de trabajo, sino de falta de medios.
¿En qué mejoró la nueva Ley de Procesos Concursales?
Permitió a las empresas protegerse antes de acabar desapareciendo y así poder salvarse. El riesgo es que si una empresa entra en un juzgado de lo mercantil, esperando a que unos administradores concursales le atiendan para controlar su actividad, y se encuentra con que tiene que esperar algunos meses, acabará siendo una enferma terminal.
Sólo oímos hablar de las grandes compañías que sufren la crisis pero ¿tienen las pymes más riesgo de convertirse en enfermas terminales que una gran empresa?
Pongamos que el juzgado de lo mercantil es una sala de urgencias. Una pyme llega para acogerse al proceso concursal, que equivale a un corte en el dedo, y un gran compañía llega con su informe, que equivale a un infarto. ¿A quién atendería antes? Se tendría que atender en cuanto entraran. Pero el sistema de admisión y nombramiento de administradores se retrasa y a partir de ahora las pymes que quiebren sufrirán más la lentitud de los juzgados mercantiles. En comparación con una gran empresa, sus efectos aparantemente no son tan inmediatos sobre la economía.

