El Chigre, gastronomía asturiana y catalana de la mano del chef Fran Heras

Por Xavier Agulló | 13/09/2017 - 6:00

En un mundo gastronómico de ejes, fusiones y todo tipo de cruces conceptuales, el chef asturiano Fran Heras se ha fascinado por Cataluña. Ciertamente, ya hace años que Fran dejó su primer local en Avilés para abordar en Barcelona lo que fue, primero, una aventura, y luego, un nuevo proyecto profesional y de vida sin mirar atrás.

Sí. El cocinero y su socia, Eva Arbonés, abrieron (y ahí sigue brillando) el Llamber barcelonés (el restaurante avilesino tenía el mismo nombre), frente al Born, vindicando las suculencias de su tierra natal y compaginándolo con el de Asturias. Pero el éxito obligó finalmente, en 2015, a cerrar Asturias y acometer nuevos retos en la Ciudad Condal. Así fue. Y así es.

Con un Llamber Barcelona a toda máquina y ya sin impedimenta, Fran tiró y tiró hasta consolidar su establecimiento como el asturiano contemporáneo de referencia en la ciudad. Pero el cuerpo le pedía más. Cataluña, en efecto, fue penetrando en su mente hasta que, por fin, se decidió a abrir otro local, esta vez ya en una dialéctica mestiza. Asturias y Cataluña. Una vez más, Heras buscó un local de ubicación privilegiada (e histórico: de 1769), en el mismo barrio: frente a Santa Maria del Mar.

El nombre -El Chigre-, apelación asturiana para una taberna dedicada a la sidra, es, como se decía, solo una parte de la historia. La otra es catalana. De vermut. Inevitablemente, la resultante final, independientemente de las tapas, conservas, embutidos, etc. y los vermouths artesanos, todo de filiación catalana (y con carta singular) ya es pura heterodoxia, puesto que El chigre, se ha tornado mestizo y tanto productos como elaboraciones basculan entre las dos geografías.

Es cierto, sin embargo, que la mayoría de los productos de la otra carta, la asturiana, llegan del Norte, y como ejemplo ahí están los ubérrimos mariscos y los destellantes pescados (llegada diaria), ofrecidos espectacularmente en la misma barra del local.

El Chigre es, por tanto, un lugar de alta diversión y de informalidad gastronómica. Pero con el rigor culinario de Fran, que trata el producto con raro mimo. Chorizo, por qué no, asturiano pero ahumado en Barcelona. El pan es de Daniel Jordà. Las anchoas son otro hermanamiento, originarias de Asturias y sobadas en Cataluña. Y resuena en la pequeña cocina vista el Josper… Heras trabaja las brasas con distintas maderas, dependiendo del pescado. Todo un hit el salmonete, desespinado y reconstruido, con chimichurri marino y patatines. Y a carta abierta… Chorizo a la sidra, bomba de la Barceloneta, navajas asturianas con escabeche de sidra… Diversión.

El tigre es una nueva versión del que hace en Llamber, sin cáscara. Los tortos vienen con guiso de cordero. Verdines. Y, claro, la fabada (con fabes verdes ultracongeladas), suave pero verdadera… Por fin, mucho ojo a los quesos, Rey Silo, Telledu (el mejor cabrales del mundo), gamuneu…

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