CAMPARI escribió:
Heron :
Allá en los USA el goteo interminable de malas noticias expresas es agotador.
La pregunta es si aquí bajo los Pirineos; el motivo de que no existan más malas noticias que las que son de dominio del todo el mundo que pisa la calle aunque solo sea para pasear; es. a) que no existen más noticias ni buenas ni malas, que es lo que hay o b) que ni tácita ni implícitamente se dan más malas noticias que las que se ven.
Por ejemplo : si los de Bear Stern no dicen nada allá ¿podrían haber mantenido que no pasaba nada?. Pues a lo mejor sí. Y ahí está la duda acá, que tiene todo el mundo que pisa la calle aunque solo sea para pasear.
Saludos.
Para mi, y no destaco por pesimista, hay dos aspectos muy inquietantes en el tema que os ocupa.
- 1º. Lo sucedido con Bearn Stern, a éstas alturas, es especialmente grave. Pone de relieve que la medida que ha impulsado la FED (inyecciones de dinero público a mansalva), apoyada por sus socios de otros países, se ha tomado sin tener conocimiento del alcance del problema. Si es una medida, como parece, tomada como recurso extremo para tapar un agujero cuyo fondo se desconoce, ¿Qué garantía hay para pensar que habrá dinero suficiente?. ¿Cuánto va a costar?
Ojalá acierten, porque si después del tiempo pasado y las dudas hasta que se ha tomado esa decisión, el panorama no mejora, habrá una señal clara de que se ha quemado el último cartucho y ¿Luego qué?.
-2º. Respecto a lo que sucede por debajo de los Pirineos, opino, porque creo que la falta de información o información falseada no es privativa de éste gobierno, (yo la he conocido con todos), y así nadie podrá molestarse al no darle sesgo político, que está ocasionando un daño muy grave.
No sería razonable que un gobernante predicara el Apocalipsis, pero si se oculta o falsea la realidad, el efecto es perverso:
- La gente no acaba de ver la necesidad de prepararse en lo posible para una época de vacas flacas, pero en el caso de la vivienda es peor. Asociaciones nacionales privadas y organismos oficiales ocultan o disminuyen la paralización de la construcción y de la disminución radical de la venta de viviendas. O salen con la sandez de que han bajado los precios de venta una pelésima, cuando la realidad, para quien está en ella, es que se empieza a negociar bajando un 15% y se termina cerrando la operación con un descuento bastante mayor. O eso o no se vende nada. La consecuencia es muy clara. Como los vendedores creen que "sólo" ha bajado la vivienda un 6%, o casi nada en los centros de ciudad, se resisten, si no hay necesidad inmediata de vender, a bajar el precio y ni se vende ni se compra. Ésto va a provocar que el mercado de la vivienda tarde mucho más en ajustarse.
Al menos los americanos no se andan con contemplaciones, son los primeros en admitir, y su tiempo les ha costado, que entran en recesión y serán los primeros en salir de ella.
Es sólo mi opinión. Desde luego sin intencionalidad política.