La Casa Blanca se distanció el miércoles de las derrotas demócratas en dos estados, alegando que esas contiendas para gobernador dependían de asuntos locales y no constituían un referendo sobre la labor del presidente Barack Obama.
Las victorias republicanas del martes en Virginia y Nueva Jersey sirvieron de impulso a la oposición y son un revés para Obama, que despliega esfuerzos para reformar el sistema nacional de salud, obtener la aprobación de la ley sobre cambio climático y lograr respaldo político a su manejo de la guerra en Afganistán.
Asimismo podrían ser perjudiciales para los demócratas antes de las elecciones parciales del próximo año, cuando un tercio del Senado, toda la Cámara de Representantes y la mayoría de las gobernaciones serán sometidas a votación.
© Ecoprensa S.A. - Todos los derechos reservados