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Indignación y envidia

Foto: Getty.

La conocida neuróloga Molly Crockett, profesora en Yale, sostiene que la indignación moral en las comunidades masivas creadas por internet se convierte en un instrumento de venganzas personales y de linchamientos públicos. Tal aberración se explica, según Crockett, por el uso de los algoritmos para seleccionar noticias (como el que usa Facebook), lo cual genera contenidos indignantes.

Por eso, para encontrar en las redes "noticias" que indignan no se necesita esfuerzo alguno. Se reparten gratis y a montones en nuestras pantallas del móvil o del ordenador. Además, la indignación, a menudo, sólo es envidia.

Pondré un ejemplo bien conocido, el de las tarjetas black de Caja Madrid. A un grupo de dirigentes de la Caja, cuyos nombramientos eran de origen político o sindical (sin que muchos de ellos tuvieran apenas mando en plaza dentro de la Caja), se les ofreció una tarjeta para sacar dinero "como sobresueldo y sin tener que declararlo a Hacienda, pues esto último lo tenemos arreglado directamente con el Ministerio". Esas fueron las palabras textuales del directivo que les hizo llegar las tarjetas.

Si un tipo (por ejemplo un alto directivo de una empresa que él mismo se ha encargado de arruinar) se mete en el bolsillo "legalmente" veinte millones de euros en un año, la gente del común (como yo, por ejemplo) sabe que eso es mucho dinero, pero no somos capaces de calibrar cuánto es realmente ese dinero. Pero si nos dicen que un ex sindicalista ha sacado con una tarjeta black durante quince años cincuenta mil euros, lo primero que acude a nuestra mente es: ¡Vaya chorizo!

Sea como sea, en este asunto de las tarjetas la pregunta a responder por el espectador que se ha rasgado las vestiduras es la siguiente: ¿Usted hubiera renunciado a ese sobresueldo si se lo hubieran ofrecido? Si la respuesta fuera sincera, el 99% de los preguntados respondería que no hubiera renunciado. Y siendo esto verdad, ¿a qué viene tanta indignación y tanto cuento?

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fernando
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Legina, lo que Vd. escribe aquí ¿qué es ?, ¿una autojustificación o un reproche a ese 99% que tan científicamente afirma que no hubiera renunciado? Ya sabe lo del refrán ¿no?, ese que dice que el ladrón cree que todos son de su misma condición....

Puntuación 8
#1
Y las cárceles vacías de esta gente. Ley IGUAL PARA TODOS.
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Es cierto más que probablemente lo que dice este sr.

Este país, o nación, o nacionalidad, o imperio, o vaya Vd. a saber...se caracteriza por lo envidioso que es.

No obstante todo ello, aquí se ha perdido (es parte de la decadencia) lo que se ha llamado siempre la HONRADEZ Y LA DIGNIDAD y todos los "cargos públicos" creen (qué va) que tienen derecho a mangar como sea.

Puntuación 7
#2
Usuario validado en elEconomista.es
AALFIL
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Muchas gracias sr. Leguina por decir lo que el españolito no quiere decir, y es que vivimos en una sociedad del amiguismo y no valoramos la capacidad y el trabajo, que vamos a lo facil y de ahi viene la realidad de que el 9% se quedaria con el dinero de las blacks.

Tengo la suerte de haberlo sabido porque a un empresario en general con esto nohubiera tragado. HABALDO CON HACIENDA, vamos y cuentame otro chiste

Puntuación 0
#3
Usuario validado en elEconomista.es
AALFIL
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Muchas gracias sr. Leguina por decir lo que el españolito no quiere decir, y es que vivimos en una sociedad del amiguismo y no valoramos la capacidad y el trabajo, que vamos a lo facil y de ahi viene la realidad de que el 99% se quedaria con el dinero de las blacks.

Tengo la suerte de haberlo sabido porque a un empresario en general con esto nohubiera tragado. HABALDO CON HACIENDA, vamos y cuentame otro chiste

Puntuación 0
#4