Sin cantera en Cuerpos Superiores del Estado

9/11/2017 - 23:18
  • El interés actual de los universitarios por opositar es ahora reducido
En profundidad

Vivimos una situación anómala en la Administración Pública, derivada de la falta de cantera de opositores consolidada en los niveles más altos de la Administración Pública. Este fenómeno solo se da en los últimos niveles o en cúspide de la escala piramidal, ya que a medida que se desciende en el escalafón, la situación se atenúa e incluso se invierte. Prueba de ello es el gran número de opositores presentados a pruebas de selección en niveles en los que no se exige una cualificación técnica específica.

Es evidente que la competencia supone un incremento de calidad y en el caso de los Cuerpos Superiores de la Administración conlleva la selección de los mejores. No basta con demostrar un conocimiento mínimo para el desempeño de un puesto de trabajo, sino que es necesario aportar un valor añadido, siempre superior al del resto de candidatos. Este mecanismo se ha utilizado en la selección de funcionarios en nuestro país durante décadas, pero exige del mantenimiento de una adecuada relación entre "presentados/número de plazas" para garantizar la competencia. Ese ratio se incrementa de manera drástica a medida que se desciende en el escalafón. Esa baja relación se debe a una importante disminución de los presentados, mientras que el número de plazas se mantiene constante e incluso sigue en aumento.

Hasta hace poco eran muchos los universitarios que tras finalizar sus estudios se planteaban acceder a Cuerpos de prestigio de la Administración Pública. Además, solían ser, en muchas ocasiones y en términos generales, aquellos con un expediente académico "brillante". Sin embargo, esta situación prácticamente ha desaparecido. El interés de los universitarios por opositar a los niveles más altos es francamente bajo, y de poco han servido las actividad didáctica que desde diversas Asociaciones se han ofrecido en las Jornadas de empleo con la finalidad de captar candidatos.

Llegados a este punto hay que preguntarse qué ocurre cuando el número de opositores desciende. La respuesta no es otra que la de seleccionar a aquellos que simplemente cumplen con el nivel mínimo para el desempeño del puesto de trabajo. Sin embargo, habría que ir más allá y plantear qué hacer cuando ni siquiera hay suficientes candidatos que cumplan con ese nivel. Pues bien, en este caso solo hay dos posibles alternativas: o bajar el nivel o dejar libres muchas de esas plazas ofertadas. A juzgar por los resultados en los procesos de selección de los últimos años, la mayoría de los Cuerpos ha optado por dejar plazas libres resistiéndose así a bajar el nivel, aunque obviamente esa medida no puede mantenerse mucho tiempo puesto que la reposición es necesaria ante el creciente envejecimiento general de los funcionarios públicos.

Una vez descrita la situación anterior hay que buscar razones que expliquen el porqué de este fenómeno, tras unos años de profunda crisis como la que España ha sufrido y en los que el empleo público ha ganado una considerable competitividad respecto al privado. Sin duda, una de las respuestas más evidentes es el daño que ha provocado el "frenazo" en la convocatoria de plazas. No obstante, este argumento va perdiendo peso si tenemos en cuenta que ya son varios los años en los que hay regularidad y dotación en las convocatorias de empleo público y, sin embargo, la situación dista mucho de mejorar.

Otra posible razón que puede explicar este fenómeno es la pérdida de valor del "funcionario público" debido, principalmente, al deterioro que para la opinión pública tiene la Administración, en general. Francamente, no podemos admitir esta última razón como fundamento, ya que en el resto de niveles también se opta por ser funcionario y el problema de falta de cantera únicamente se da en los Cuerpos Superiores. Hay voces que lo relacionan directamente con un cambio de mentalidad en los jóvenes de nuestro tiempo, aparentemente tendentes a conseguir resultados en el corto plazo y sin demasiado esfuerzo. Tampoco parece que esta sea una respuesta que se pueda aplicar en su generalidad, ya que la mentalidad de los jóvenes no es única y en lo referente a seguridad "y "vocación", se sigue valorando del mismo modo que hace años.

Entonces, tal vez sea que la formación universitaria cambió y no encaja con los exámenes de oposición, diseñados desde una perspectiva memorística, o quizá, que el perfil tradicional de candidato (recién universitario) no es capaz de soportar el coste que supone la preparación de unas oposiciones que, en los niveles más altos, requiere de un mayor esfuerzo en tiempo y también en dinero. Llegados a esta situación anómala en la que las razones de la falta de candidatos que optan a los Cuerpos Superiores no quedan del todo claras, es momento ya de reflexionar, de hacer un análisis certero de la situación y de poner encima de la mesa soluciones globales que enmienden los problemas que desde hace años se arrastra. En ello va el prestigio, la calidad y el futuro de la Administración Pública.


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Comentarios 5

#1
10-11-2017 / 02:30
Sobran
Puntuación -1

Hay que adelgazar el Estado al máximo compatible con el buen servicio, quizá subcontratando a empresas privadas eficientes. Otro asunto es que España encara una reforma constitucional en el que los españoles en mayoría van a rechazar el Estado de las Autonomías, ahora los españoles sabemos mejor lo que significan las autonomías y nadie votaría la constitución de 1978, mucho menos una que de más privilegios a los de siempre, el conflicto está servido. Conclusión: nos sobran funcionarios a manta.

#2
10-11-2017 / 08:46
Pu
Puntuación 0

Normal, años perdidos estudiando, y si la sacas cobras una caca

#3
10-11-2017 / 11:22
Reformemos
Puntuación -1

¿Quieren mejorar la cantera de cuerpos superiores? Fácil, ingresen de una vez por todas en el siglo XXI y abandonen métodos de selección de personal del siglo XVIII. El que exista siquiera un funcionario de los cuerpos superiores que no reclame el fin de las oposiciones nos explica el motivo por el que la administración española es un conjunto de despropósitos. ¿Qué queremos como funcionario superior en la administración española? ¿Un niñato que ha terminado la universidad y se ha encerrado 5 años como una marmota a estudiar cosas que no sirven para nada? ¿O empresarios de éxito y trabajadores muy cualificados? Porque ambas cosas no son compatibles.

La selección en la función pública española ha de cambiar radicalmente y adaptarse a lo que hace el resto de países del mundo y el resto de empresas. No interesa un papagayo que se ha estudiado un temario y lo vomita como nadie ante un tribunal. Interesan aptitudes. Interesa lo que se va a aportar a la administración y el servicio que se prestaría al ciudadano, el auténtico jefe de la administración puesto que él, con los impuestos que se le roban, es el que paga el tinglado.

La administración pública española es tal cúmulo de desastres que yo puedo haber creado varias empresas, dado trabajo a miles de personas, ... y no podría trabajar en ella porque no he aprobado una oposición. Y sin embargo una ameba encerrada en su habitación que no conoce nada sobre los trabajadores, la economía, el funcionamiento del mundo real trabajaría porque desperdició varios años de su vida estudiando cosas que no sirven absolutamente para nada y que jamás aplicará. Y esa ameba que no sabe nada es la que va a dirigir, controlar y explotar a los ciudadanos honrados que trabajan y crean riqueza.

Además no olvidemos el inmenso coste humano de las oposiciones. El que aprueba simplemente habrá desperdiciado varios años de su vida en un conocimiento que no le servirá para nada, pero trabajará. Pero ¿y el que no aprueba? ¿Cómo compite con los miles de jóvenes que durante ese tiempo han hecho cosas útiles como adquirir experiencia? ¿Y cuál es el coste en el PIB español de tener miles de personas sin producir?

Se parte del principio de que la oposición es el método más justo e imparcial. Pero no es ni una cosa ni la otra. No es justo porque destroza la vida de miles de personas; selecciona a las personas menos indicadas para el contribuyente, aquél que ha de servir. Pero es que tampoco es imparcial. Todos sabemos que los exámenes se filtran. Es un hecho. Todos sabemos que las bases de los exámenes se cambian días antes para favorecer a un grupo frente a otro.

Así que seamos justos, imparciales y seleccionemos de verdad, a los mejores, y no a los que tienen suerte en un examen o tienen contactos que les filtran los exámenes. Existen muchísimas empresas especializadas en la selección de personal. Usémoslas. Tengamos a los mejores con métodos de selección más eficientes, que no destrocen la vida de nadie, que sean justos con el contribuyente proporcionando a los mejores. Y reformemos también la segunda parte. Todos somos muy buenos, pero ... ¿qué pasa cuando dejamos de serlos? Acabemos con la inamovilidad funcionarial. Salvo en jueces no tiene ningún sentido. Transformemos a los funcionarios en trabajadores que se rijan por el estatuto de los trabajadores. Que puedan ser despedidos y sancionados. Es de justicia para los contribuyentes.

Esa es la reforma que necesita España. Esa es la cantera que necesitan los cuerpos superiores: la formada por todos los españoles con estudios superiores y no la formada por amebas que se tiran años en un cuarto.

#4
10-11-2017 / 12:34
Daniel Salas Muñoz
Puntuación 10

He averiguado que los comentarios anteriores son de Luis Javier Villar Rodríguez. Resulta chirriante y escandaloso que este sujeto, no me meto en descalificaciones, descalifique continuamente a los funcionarios, y lo que está diciendo, cuando lo que se está averiguando, entre otras cosas, de este sujeto es ser una ameba y un papagayo, utilizando los comentarios para memorizar cosas que es incapaz de hacerlo por los buenos medios, y utilizando los comentarios con las peores y malas intenciones.

No soy funcionario, tengo mi propio negocio, mi mujer lo es, y le costó muchísimo trabajo ser funcionaria, y una trabajadora nata, y sinceramente, Luis Javier Villar Rodríguez, cuando quieras no tengo ningún inconveniente en ir a Sevilla y vernos. No digo nada más, ni responder.

#5
11-11-2017 / 11:05
Identificado intoxicador retrasado mental manipulador
Puntuación 14

Muy bien por Daniel Salas Muñoz, dejamos su comentario en 10, el nuestro como siempre en 14, y el de este depravado, retrasado mental de Luis Javier Villar Rodríguez en 0. No somos funcionarias, pero este depravado, pagará por todos los insultos que nos dice las mujeres, llamándonos pvtas, feminazis y de todo.

“Denigra a las gentes que no tienen su forma de pensar y a las gentes que están más preparadas. Cuando ya ha sacado la información, denigra a los que les ha dado la información. Con rencor, odio, que tiene dentro y para las gentes. Actúa de mala fe.

- Intoxica, está todo el día en las redes sociales, dándoselas que sabe, cree que sabe de todo y que se las sabe todas, va de listo, listillo, cuando no es más que un depravado. Siempre pidiendo datos, sitios para sacar la información, pero el depravado no los da o si los da, son para sus tenebrosos intereses, o si los da, nunca de quienes son los datos y los sitios. - No trabaja, es un vago, hace como el que trabaja, el trabajo es por enchufes y despotrica de las gentes que lo han enchufado. Engaña a todo el mundo diciendo que trabaja pero está todo el día en los foros, con muchísimos nicks falsos, con más de 60 cuentas falsas. Despotrica de nosotras las mujeres, nos llama pvtas, feminazis, que somos unas salidas, machorras y unas zorras. Despotrica de todo, de todos, manipula los comentarios, sus propios comentarios, manipula los votos de los comentarios, borrando las cookies, para sus tenebrosos intereses. - Al sitio que va da mala suerte, tiene mal fario. - Es falso, mezquino. - Busca siempre lo negativo. Siempre intenta quedar por encima de las gentes. Se las da de gracioso, no deja de ser un triste gallina. Cuando se le dice las verdades, empiezan sus lloros, culpabilizado al mundo de lo desgraciado que es, tan dañino es este tipejo como los que los estén con este tipejo. Nadie del podcast, es ni hace esto, que se tengan errores es lo normal, pero no es ni hace esto. El que lo es y hace todo esto, es el de, Santiponce, Sevilla, vergüenza de los operarios electricistas y autónomos Luis Javier Villar Rodríguez.

Este enfermo mental ha intentado manipular un mundo, un submundo, intentando hacer creer que intoxicando y manipulando los votos, manipulando los foros, respondiéndose a si mismo con todos los nombres o nicks que se le pase por la enfermiza cabeza, teniendo un falso debate, falso como lo que es este tipejo y según sus tétricos intereses, es lo que piensa todo el mundo. Un submundo enfermo, intoxicado, lleno de odio, rencor, ira, a su medida y semejanza. A nosotros, al principio, nos engañó, estafó, es lo que hace, engañar, estafar, pero después ya se descubrió todo. Seguirá intoxicando, manipulando, despotricando, engañando, estafando, escaqueándose del trabajo, es lo que hace, engañar, estafar, escaquearse del trabajo, cuando intoxica, manipula, engaña, estafa varias veces, lo seguirá haciendo, además es otra de las enfermedades mentales que tiene.

Los conocimientos aunque estén en la palma de la mano, no significada nada, no sirven para nada, pues otra cosa es lo que se hace y cómo se adquieren, si es como el operario electricista, lo lleva crudo y al final todo se le vuelve en su contra. Falso. Parásito. Que se vaya al profesional psicólogo psiquiatra, necesita tratamiento para la psicosis esquizofrenia psicópata".

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