España: una cárcel para tu dinero, un infierno para tu libertad

2/12/2016 - 11:16
  • Limitar el pago en efectivo acaba con la libertad financiera del ciudadano
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Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda y Administraciones Públicas.

Dice el Gobierno de esta España nuestra que no vamos a poder pagar en efectivo más de 1.000 euros. Y dice que lo hace por nuestro bien, el de todos los españoles, porque para eso está el Gobierno: para velar por nuestros intereses. Como "el Estado", claro.

Y dice el Gobierno, y una gran parte de los españoles -los ignorantes en materias económicas, quienes no poseen educación financiera o aquellos ingenuos que aún creen en los cuentos de hadas de la socialdemocracia- que es una medida para acabar con la economía sumergida. O en román paladino, para finiquitar el dinero negro.

Disculpen que me entre una risa histérica cada vez que el Gobierno habla de dinero negro en nombre del Estado. ¿Se refiere a ese dinero que circula en sobres por sus instituciones? ¿A ese que engrasa las puertas giratorias por las que transitan los políticos en su retiro? ¿A ese dinero tan sucio que mueve el capitalismo de amiguetes? No, por supuesto que no.

Porque el Ejecutivo no quiere acabar con el veradero dinero negro, que mueve miles y miles de millones de euros (desde el generado por el tráfico de drogas hasta el producido por la corrupción político-empresarial). Lo que pretende el Gobierno es liquidar lo poco que quede de la libertad financiera de los ciudadanos, en un nuevo golpe de mano dado en esa dirección, mediante leyes coercitivas y la manipulación de la verdad. mediante un vil engaño a las masas ingenuas, a las que se les hace creer que los autónomos, los pequeños empresarios o los grandes, son estafadores que llenan sus bolsillos de dinero negro robado al pueblo, y que de esa forma lo vamos a recuperar y les vamos a dar una buena lección.

Acabar con la libertad financiera

El primer lugar, el dinero negro del que habla Montoro, del que puede generarse en transacciones entre el ciudadano y un autónomo o empresa, quedaría reducido casi a cero si este Gobierno tomara la firme determinanción de implantar una política impositiva reduccionista: es decir, bajar impuestos. Todos los impuestos.

No solo disminuiría el dinero negro en circulación, sino que se generaría mayor consumo y se alentaría a crear más negocios. El dinero se movería más al aire libre y se multiplicaría. Al dinero no le gustan los impuestos, porque no quiere estar encadenado para que las sanguijuelas se le adhieran hasta desangrarlo. El dinero, si ve impuestos, se esconde en la oscuridad de los pasadizos secretos.

Y es lógico. Porque lo lógico es pagar los menos impuestos posibles y lo más bajos posible. Lo otro, pagar y pagar cada vez más, por muy legalizado que esté, no deja de ser un latrocinio, un robo del Estado. Un acto criminal perpetrado por el Estado.

En segundo lugar, debemos educarnos financieramente para que los tipos de negro del Gobierno no vengan a engañarnos con su Matrix: no poder hacer pagos superiores a 1.000 euros significa que tu dinero tendrá que acabar en un banco, sí o sí, y que tendrás que funcionar casi a diario mediante la dichosa tarjeta. Porque ahora son mil, pero ayer fueron 2.500. ¿Y mañana? 500, 300, 100... hasta llegar a 0. Ya lo verás, o lo verán nuestros hijos.

De ello se deducen dos intenciones: una, dar negocio a la banca. Es innegable. Si el españolito de a pie tiene pasta, ya sea poca o mucha, que la tenga en el banco, para que sea el banco el que pueda hacer negocios con ese dinero. Ya conocemos las conexiones entre la banca y los gobiernos.

Y la otra, que si todo tu dinero está en el banco, vas a necesitar una tarjeta para poder utilizarlo. Tu dinero se ha convertido en unos y ceros, en información. Una información muy valiosa para el Gobierno y muy peligrosa para ti. Teorías conspiranoicas aparte, es cierto que ya se manejan los datos de todo lo que haces con tu tarjeta. Cada movimiento, el lugar en el que has estado, cuándo, a qué horas, qué has pagado... El Gobierno pretende saber dónde tienes tu dinero y qué haces con él. Un ataque absoluto a la libertad.

Que no te engañen: no se quiere controlar el dinero negro, se quiere controlar tu dinero, para controlarte a ti. Así, tienen más facilidad para gravarte con más impuestos cada vez que les interese crear uno nuevo, y además les concede poder sobre ti, poder absoluto.

Parece mentira que quienes ladran contra las redes sociales y su capacidad para controlar lo que hacen las personas no aúllen como posesos ante el control a través de la tarjeta y las cuentas bancarias que ejerce el Gobierno.

Y la tercera cuestión. Quién no se de cuenta de la realidad y le parezca ficción, que eche la vista atrás. Antes, las personas realizábamos trueques que no podían ser controlados por el estado ni controlados mediante impuestos. Con la aparición del dinero, el valor venía referenciado por el valor del metal que portaba. Un valor real, consensuado, tangible, inexpropiable... pero ya comenzaba a ser controlado: por la emisión de cecas, dependiente del gobernante de turno.

Con el establecimiento del dinero respaldado por las reservas de oro de un país, la moneda siguió teniendo un valor seguro, en cierta medida real, y por todos conocido. Pero ya no había un valor real de esa moneda en sí. ¿No eres capaz de ver que cada vez que el Gobierno mete mano al asunto del dinero el valor real del mismo se aleja cada vez más de las manos del ciudadano, su legítimo dueño?

Pronto los Estados, los Gobiernos, vieron que necesitaban 'imprimir' más dinero del que realmente podían sostener en circulación, y mandaron a paseo el patrón oro. El dierno fiduciario ganaba la partida. En 1971 Nixon liquidó el patrón oro. El resultado es que ahora todo tu dinero no vale en realidad, sino que los Gobiernos, los bancos centrales, el FMI y toda la comparsa de fabricantes de dinero falso deciden lo que vale.

Estás a su merced: hoy puedes ser millonario y mañana pobre. Y todo es más fácil de controlar si tu dinero está en sus manos, es decir, en las de los bancos. Solo tienen que manejar unos y ceros, y tu cuenta corriente pasará de valer 1.000 a valer 0. Así que cuando te intenten vender el engaño de que para controlar la economía sumergida, o porque se trata del progreso, vas a acabar no llevando dinero físico, sino un chip... piensa que en realidad lo que se pretende es que no tengas económicamente nada seguro, y que es´tes más y más controlado. Y como esta Matrix es inevitable, te recomiendo que vayas buscando la entrada a tu propia Sion.


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