Esquiando en Okkaido: la nieve de Japón vuelve a estar de moda

Por Ignacio Vasallo | 28/02/2018 - 13:24
Imágenes: Carlos Vasallo

Han pasado ya 46 años desde que Paquito Fernández Ochoa ganara para España en Sapporo la primera, y única, medalla de oro en una Olimpiadas de invierno. Sapporo es la capital de la Isla de Okkaido, la más nórdica del archipiélago japonés y la segunda del país. Cuenta con más de cinco millones de habitantes y aun así es la zona más despoblada del país.

Aquel año muchos españoles se enteraron de que en Japón se esquiaba, pero pronto se olvidaron. Recientemente, sin embargo, ha resurgido el interés por el Japow o nieve polvo en Japón por la inauguración de un vuelo directo Madrid-Tokio y por las bajas tarifas en el invierno de las diversas compañías que atienden a ciudades como Barcelona o Bilbao, que junto con Madrid es de donde proceden la mayoría de los esquiadores españoles- por 700 euros se puede llegar al aeropuerto de Sapporo- También ha resurgido por la favorable paridad euro- yen y por el largo proceso de deflación de la economía japonesa que han logrado que el país- con la excepción de la capital- sea más barato que España.

El viaje hasta Okkaido es largo, unas 24 horas. El frío extremo a pesar de que se encuentra solo en paralelo 43, el mismo que Bilbao. Las estaciones, hay docenas de ellas en la Isla, son pequeñas y con unos remontes primitivos. Y sin embargo aficionados de todo el mundo acuden gustosos a superar esos inconvenientes para gozar de la nieve virgen en cantidades ilimitadas- más de 15 metros anuales de media- de una calidad desconocida en el resto del mundo.

No son lugares para familias o para esquiadores de pista. Hay que equiparse con 'arva', pala y sonda por los riesgos de avalanchas y con pieles de foca y crampones para el esquí de travesía. Es más que recomendable utilizar los servicios de un guía porque a veces no hay visibilidad. Las pistas se parecen más a las americanas, una montaña y diferentes descensos, que a las europeas en las que se puede ir a varios valles. Los esquís, es mejor alquilarlos localmente, son anchos, de una calidad sorprendente y sirven para pista, travesía, y descenso en nieve virgen.

La gran estación de Hokkaido es Niseko, una especie de Marbella del Norte, al menos en comparación con las demás, un conjunto de cuatro pequeños pueblos cada uno con su montaña intercomunicados. A ella acuden muchas familias japonesas para esquiar en pista. Al igual que algunas otras ofrece esquí nocturno hasta la 08.30, por lo que está abierta 12 horas al dia. Los pases cuestan entre 40 y 50 euros.

Para llegar a cualquiera de las estaciones no es necesario pasar puertos de montaña, puesto que están situadas a pocos metros sobre el nivel del mar. Las cumbres son bajas, comparadas con las de otros destinos de nieve, entre 1200 y 1700 metros, con algunas excepciones como el monte Asahi de 2.290, el más alto de la Isla y en el que se encuentra la estación de Asaidake, desde la que se asciende con pieles de foca al volcán. A corta distancia se encuentra Takashidake en el Parque Nacional de Daistsuma, desde donde se sube en una góndola hasta cerca de la cumbre del volcán para seguir luego en travesía una media hora hasta las fumarolas que demuestran que las entrañas de la tierra siguen vivas. Esquiar en los volcanes es una experiencia única. En ambos lugares hay algunos hoteles tradicionales japoneses Ryokan que ofrecen alojamiento simple y exquisito, y que disponen de Onsen, baños locales y comunales de aguas termales calientes.

Furano y Tomasu destacan por sus increíbles fuera pistas entre bosques de abedules, mientras que Tomamu nos demuestra que cada país resuelve de distinta manera sus problemas de medio ambiente, con cuatro torres incongruentes de 40 pisos cada una que consumen menos espacio que el número equivalente de apartamentos en edificaciones bajas.

Los esquiadores extranjeros ya han descubierto Hokkaido, los chinos a finales de febrero y comienzos de marzo en su año nuevo prefieren en general las pistas puesto que en general llevan pocos años esquiando y viajan en familia. En enero los australianos y neozelandeses, que aprovechan sus vacaciones de verano, son multitud y durante todo el invierno europeos en busca de nuevas experiencias blancas.

Como las posibilidades de bajadas son inmensas, lo normal, fuera de pista, es poder esquiar con tu grupo sin tener que disputar el espacio a otros esquiadores, con una sensación de absoluto silencio. Los remontes solo tienen unas cortas colas al comienzo del dia por lo que se puede esquiar hasta el agotamiento.

Excepto en Nisake no hay diversión nocturna, pero en todos los pueblos se encuentran restaurantes de comida local de una calidad excepcional para degustar el pescado y el marisco de las frías aguas que rodean la Isla en sushi, sahimi, sabu- sabu o la parrilla acompañados de verduras y arroz, de las sabrosas cervezas locales Sapporo y Asahi y de sake, a buenos precios. A mediodía es fácil encontrar en las bases de las estaciones lugares que ofrecen Ramen, la sopa con fideos gordos y verduras pollo o pescado por unos ocho euros.

Como diría la guía Michelin: el desvío merece la pena.

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Comentarios 2

1
01-03-2018 / 09:07
Puntuación 0

Buenos días. Le comunico que el nombre de la isla es Hokkaido, no Okkaido (con "h" aspirada, que además se pronuncia). Por lo demás, felicidades por el artículo.

2
01-03-2018 / 11:01
isabel
Puntuación 0

En el titular y en el primer párrafo sigue apareciendo mal el nombre, Okkaido en vez de Hokkaido....



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