De pueblo pesquero a cuna del lujo, el logro de Marbella Club

Por Víctor Barahona | 6:00 - 4/09/2017

Antes del año 1954, nadie había oído hablar de Marbella y, gracias al príncipe Alfonso Hohen-lohe, nuestro hotel se convirtió en sinónimo de unas vacaciones realmente auténticas frente al Mar Mediterráneo", explica a elEconomista el director del hotel Marbella Club, Julián Cabanillas.

Y es que, fue precisamente este príncipe germano-español, ahijado de Alfonso XIII, quien, en la primera mitad del pasado siglo XX decidió convertir la finca familiar que su padre le había encargado adquirir años antes en un pequeño hotel que se inspiraba en los moteles que había visitado en los Estados Unidos. Aquel lugar, que el príncipe describía como un "pequeño paraíso en la Tierra", contaba en el año de su apertura, 1954, con 20 habitaciones, un comedor y un bar.

Así, de la mano de jóvenes de alta cuna con ganas de entretenerse, y cansados de los anticuados hoteles franceses de Cannes, Biarritz o Deauville, se empezó a construir lo que Marbella es hoy, un destino asociado inevitablemente con la exclusividad, el alto nivel adquisitivo y, como no, las jornadas festivas. "Nuestro hotel ayudó a situar a un pueblo pesquero en el mapa del turismo de lujo", afirma Cabanillas.

Y si la localidad marbellí sufrió una evolución inmparable, obviamente también lo hizo el hotel del príncipe, siendo hoy un alojamiento con 37 habitaciones de lujo, 78 suites, 15 villas de estilo andaluz y un jardín tropical, que ya planeó en los primeros años Alfonso Hohenlohe. "El príncipe decía que la felicidad reside en la naturaleza", explica el director del hotel.

"Marbella Club tiene más de 350 especies que habitan en el resort, muchas de ellas traídas del extranjero y que han encontrado refugio en nuestro microclima". Desde finales del mes de julio y hasta el próximo 10 de septiembre, con el objetivo de explicar, tanto a sus huéspedes como al público general, cuales han sido, en palabras de su director, "las etapas más representativas e importantes del hotel", el Marbella Club ha instalado en su atractivo patio andaluz un conjunto de 150 fotografías que repasan sus 63 años.

En las instantáneas, que se venden en series limitadas de seis unidades por foto, se puede ver a personalidades tan destacadas como las actrices Liza Minnelli, Brigitte Bardot o Audrey Hepburn. "Las necesidades de esos clientes, aristócratas, políticos, monarcas, escritores, guionistas de cine, artistas de Hollywood, del cine europeo y español, del mundo de la música, de los deportes, empresarios, bailarines, toreros, poetas, y un largo etcétera, marcaron la evolución del hotel", afirma también Cabanillas.

La evolución de los clientes

"Hubo épocas en los años 60 en las que se podía tardar tres años en conseguir una reserva en el hotel y solo se podían alojar aquellos que eran recomendados por otros huéspedes ya habituales", explica el propio Cabanillas.

A día de hoy, "nuestros clientes se componen en su mayoría por las nacionalidades británica, rusa y española". Los niños también son bienvenidos en Marbella Club, encontrando para ellos un espacio de "más de 5.000 metros cuadrados" en el que disfrutar de actividades como "hacer azulejos típicos de Andalucía, aprender distintos tipos de bailes o cocinar recetas españolas como gazpacho o paella", explica el director.

En cuanto a precios, el ábanico es grande: "Desde los 370 euros por noche hasta los 30.000 euros por alojarse en Villa del Mar, una propiedad espectacular dentro del propio hotel a escasos metros de la playa", afirma Cabanillas. Desde luego, no son cifras aptas para todos los bolsillos. Aunque quizás la experiencia de asemejarse, aunque sólo sea unos días, a estrellas como Audrey Hepburn, Brigitte Bardot, Liza Minelli o el príncipe Hohenlohe no tiene precio.

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Comentarios 1

1
04-09-2017 / 12:39
José Antonio
Puntuación -1

Marbella no era un pueblo de pescadores, era cabeza del partido judicial, tenía actividad industrial y agrícola. Los primeros altos hornos de España se instalaron en Marbella.

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