La Garganta de los infiernos, el tesoro acuático del valle del Jerte

Por Evasión | 14/06/2017 - 10:08

El Valle del Jerte no debería ser solo famoso por sus cerezos en flor. Este rico paraje con la Sierra de Tormantos al noreste y la Sierra de Gredos al suroeste guarda un pequeño paraíso acuático, los Pilones de La Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos, que merece ser visitado.

Este entorno, que forma parte de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Extremadura, es un enclave natural formado por numerosos saltos de agua y cascadas de los numerosos arroyos y riachuelos que terminan desembocando en el río Jerte, que a su vez termina en el Alagón y este en el Tajo.

Aunque la Garganta de los Infiernos comprende una gran extensión de parajes verdes con rutas de senderismo y lugares que descubrir, la zona de piscinas naturales de Los Pilones y la cascada del Chorrero de la Virgen son enclaves de visita obligada y que se puede hacer en cualquier época del año. 

La zona de los Pilones es un imponente escenario de piscinas naturales y pozas de roca -conocidas como marmitas gigantes o marmitas de gigante- que se han formado como resultado de la erosión fluvial. En verano, toda la zona se convierte en una zona de baño improvisado. Eso sí, el agua está helada.

Otros de los puntos de interés de esta reserva extremeña son sus tres glaciares: el 'Glaciar de la Serrá', el 'Glaciar de San Martín' y el 'Glaciar de Asperones'.

Otras noticias

Contenido patrocinado

Comentarios 1

1
14-06-2017 / 11:23
pepe34
Puntuación 7

Estaría bien tener una cabaña en ese lugar. Bueno ya puestos, ¿por qué no se hace toda una urbanización? Y luego una autovía, una estación del ave y un aeropuerto. Que lo los lugareños también tienen derecho a desarrollarse. Pues esto es lo que se ha hecho en toda la costa mediterránea.

Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google Friend Connect para garantizar la identidad de tus comentarios:

:
:
:
:

elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarias y las mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.



Evasión en Twitter