Los problemas de Apple Park solo un año después de su inauguración

Por María Sempere | 9:19 - 13/04/2018

Solo ha pasado algo más de un año desde que el gigante Apple inaugurara su famosa sede con forma de platillo volante, el Apple Park. Se trata de un edificio vanguardista, completamente diseñado con cristal curvo, que cuenta con cuatro plantas de oficinas y más de 250.000 metros cuadrados.

En Apple Park, se dan cita los miles de trabajadores de la empresa cada día y tras un año realizando sus funciones en el curioso edificio, son muchas las voces las que aseguran que los problemas de seguridad de la nueva sede de la compañía son notables. De hecho, al parecer, los servicios de emergencias de la zona ya han tenido que desplazarse en numerosas ocasiones hasta las oficinas, con el fin de atender a algunos de los empleados por golpes contra los cristales.

Cupertino, al sur de california es el lugar en el que se ubica la principal sede de Apple, aunque en el futuro la compañía planea abrir otro edificio en algún lugar de Estados Unidos. Lo único que se sabe de este nuevo proyecto es que será impactante, vanguardista y que estará basado en energías renovables completamente. Seguro que con el nuevo diseño intentarán limitar los problemas de seguridad que tienen en su moderno edificio.

Un diseño vanguardista, evocador y poco seguro

El famoso arquitecto Norman Foster fue el encargado de dar vida a Apple Park, la sede de la compañía en Cupertino. Se trata de un diseño vanguardista, en el que todo está completamente controlado y fabricado al milímetro. No obstante, los trabajadores de Apple aseguran que los choques contra sus paredes curvas de cristal son constantes.

El problema es que el edificio con forma de platillo volante dificulta el movimiento libre de sus empleados. Así que, desde el pasado mes de septiembre, fecha en la que se inauguró el edificio, han sido muchos los sustos recibidos por parte de los trabajadores de las oficinas de Apple.

No está claro cómo solventará Tim Cook, CEO de Apple, la problemática de su inmensa sede, pero tendrán que hacerlo para no vulnerar las leyes de California, que exigen que se incluyan barreras o pegatinas, que no minimicen la seguridad durante el trabajo.

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