Evasión

El 'Air Force One' de Manila: una reliquia de la aviación abandonada se convierte en museo

  • Formó parte de la flota de la aerolínea australiana en los años 50
  • Este avión fue abandonado en el Aeropuerto de Manila en 1988
  • Fue el primer avión de Qantas en viajar con tripulación femenina
Avión Super Connie / Imágenes: Museo Qantas
Madrid

Hablar de un avión es hacerlo de una máquina que siempre ha tenido un lugar especial entre los medios de transporte. El sueño de volar nació durante la prehistoria y el paso del tiempo ha hecho que los aviones sean los artilugios más equipados tecnológicamente. Por ello, cuando una de estas joyas aéreas que un día marcaron la historia de la aviación es encontrada, solo queda un objetivo, restaurarla. Este es el destino que ha tenido un modelo del avión Lockheed Super Constellation, abandonado en el aeropuerto de Manila durante más 25 años y ha renacido gracias a un grupo de voluntarios del Museo de los Fundadores de Qantas, la aerolínea más antigua de Australia y cuya historia está muy relacionada con este modelo.

El Super Connie, nombre por el que era conocido este aparato, fue el primer avión en ofrecer el famoso cartel de canguros de Qantas, una referencia directa a la clave Ruta del Canguro que une a Australia con el Reino Unido. De hecho, este avión fue clave para hacer que la marca Qantas fuera muy conocida más allá de su patria australiana, llevándola a los continentes de Asia, Europa y América. También fue el primer avión presurizado de la aerolínea, bombeando aire comprimido a la cabina de pasajeros aumentando su seguridad y evitando la falta de oxígeno en grandes alturas. Además, esta aeronave abrió las puertas a las mujeres profesionales de este sector, siendo el primero de la aerolínea en tener tripulación de cabina femenina a bordo.

La profunda relación entre este modelo de avión y la historia de Qantas ha motivado que el Museo de los Fundadores de Qantas haya decidido poner un final feliz a un avión Lockheed Super Constellation que ha estado abandonado en el aeropuerto de Manila durante más de 25 años. Este museo ha invertido 545.000 dólares, cuenta la CNN, para trasladar el avión a Australia y su restauración. El Super Connie estará listo a finales de 2018 para unirse a la exposición con otras aeronaves emblemáticas de Qantas como un Boeing 747, un Boeing 707, un Douglas DC-3 y un hidroavión Catalina. 

Un Super Connie que no tenía nada que ver con Qantas

A pesar de este desembolso económico y de este trabajo, este Lockheed Super Constellation nunca formó parte de la aerolínea Qantas. Fue uno de los modelos que construyó en 1953 la Marina de los Estados Unidos y que utilizó hasta el 1973, momento en que fue trasladado al Centro de Disposición y Almacenamiento de Aeronaves Militares en Arizona. Ocho años después, el Departamento de Defensa de Estados Unidos lo pone en venta. Y a partir de ahí, el Super Connie fue el protagonista de varias batallas legales que tuvieron el objetivo de dar utilidad a este mítico avión. 

En un primer momento, la aeronave fue adquirida por Northern Peninsula Fisheries que planeó usar el avión durante la temporada de pesca de Alaska. Sin embargo, los problemas con su certificación para el uso civil hicieron que permaneciese inactivo en el Aeropuerto Municipal de Arlington, en el estado de Washington, hasta 1987.

Tras este primer revés, el avión fue transferido a la empresa World Fish and Agriculture Inc de Alaska y enviado hasta el archipiélago de Palau, en el Pacífico occidental. Allí se esperaba llevar a cabo un servicio de transporte aéreo de atún fresco dos veces por semana a Nagoya, Japón. Pero de nuevo, otra pelea legal dejó al Super Connie confiscado en Manila y abandonado por sus dueños en 1988. Finalmente, los datos de este avión fueron eliminados de los registros de Estados Unidos en el año 2007.

El tiempo ha querido que este aeronave abandonada en Manila tenga una nueva vida. Las autoridades portuarias de Filipinas decidieron subastarlo en septiembre de 2014. Y en ese momento fue cuando el Museo de los Fundadores de Qantas, apoyado por la Fundación Qantas, vio su oportunidad para resucitar a uno de los aviones que formaron su flota en los años 50. Tras pujar con éxito por lo que quedaba del avión.

Uno de los primeros Air Force One

De esta aeronave se produjeron 856 modelos con distintas variaciones, pero todos destacaron por su fuselaje con forma de delfín. Entre sus utilidades destaca la versatilidad porque fue usado como avión comercial de pasajeros, transporte militar, y de carga e incluso formó parte del servicio durante el Puente Aéreo de Berlín y el de Biafra. Sin embargo, el uno de los datos más relevantes es que fue el avión presidencial del presidente estadounidense Dwight D. Eisenhower y uno de los primeros en ser designado como Air Force One.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Google+Google plus
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum
Publicidad
Otras noticias
Contenido patrocinado
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.