El ABC de una cata de vinos para novatos

Por Evasión | 17/04/2018 - 11:54

El secreto para disfrutar de un vino está en saber qué es lo que se está consumiendo. Vinoloa, empresa dedicada a la distribución de vino con marcas propias, ha seleccionado cinco consejos para que los más novatos comiencen a disfrutar de una cata.

1. El color: ¿cuánto años tiene este vino?

Una vez servida una pequeña cantidad de la bebida, hay que sujetarla por el tallo o la base de la copa para no calentar el caldo e inclinarla unos 45° sobre un fondo blanco o sobre la palma de la mano

El color del vino da una idea aproximada de su edad. Cuanto más rubí o cereza y brillante sea la bebida, más joven será. Y por el contrario, cuanto más granate o teja tirando anaranjado, más envejecido. 

Gracias a la vista también se puede determinar la densidad del vino: cuanta más tenga, mayor concentración de alcohol. Para descubrirlo solo es necesario mover el vino lentamente por la copa y se verán sus lágrimas: a menor velocidad, mayor densidad.

2. El olfato, imprescindible

Sin agitar el vino, se introduce la nariz en el interior de la copa. Primero, se podrán aprecian los aromas primarios que son los propios de la uva de naturaleza vegetal o frutal.

Posteriormente, se degustarán los secundarios y, más tarde, los terciarios. En este momento es necesario agitar la copa ligeramente para que el vino entre en contacto con el oxígeno y desprenda un mayor aroma originados tras la fermentación tanto alcohólica como maloláctica, que suelen ser más pronunciados en vinos jóvenes.

Para encontrar los últimos aromas conocidos como bouquet es importante agitar con más energía. Estos olores son más complicados de determinar porque surgen durante la crianza y se organizan en familias como animal, vegetal, torrefactos o frutos secos, entre otros.

3. Envinar el paladar

Hasta dos horas antes de probar la bebida se recomienda no ingerir alimentos excesivamente condimentados, no fumar, no haber comido chicles o alimentos con hierbabuena o menta para que la boca este lo menos contaminada posible y se puedan apreciar las virtudes del vino.

El primer sorbo de un de vino siempre se va a utilizar para calibrar la saliva del paladar mientras que será el segundo el que analice, realmente, los sabores.

4. La copa más adecuada 

La mejor opción son las copas de cristal en lugar de las de vidrio porque permiten ver el color de bebida y con una longitud del tallo suficiente para que no se caliente mientras se sigue observando.

5. Pan y agua para no saturar el paladar 

Entre cada cata es muy importante beber agua embotellada, filtrada o de manantial y comer pan blanco. Estos alimentos ayudan a limpiar el paladar y evitar que se sature. 

Un club de vinos para novatos, porque el vino 'mola mazo'

No hace tanto tiempo que el vino (y no la cerveza) era la bebida alcohólica predilecta en los hogares de este país. En concreto, según el Observatorio Español del Mercado del Vino, la cerveza superó al vino en mayo de 2002, momento en que ambas bebidas se encontraron sobre los 532 millones: "Desde esa fecha el volumen de la cerveza consumida en los hogares españoles ha seguido creciendo y el del vino disminuyendo hasta que el primero casi duplica al segundo". Cambiar esta realidad es una de las estrategias de la organización Interprofesional del Vino que entiende que el aprendizaje del consumo de vino por parte de los jóvenes "asegura su entrada en el mundo del vino y su consumo en el futuro". En este sentido, el joven club para vitivinícola WINEbie tiene como objetivo: "Acercar las diferentes D.O. de España para que te 'reencante' el vino, de manera cercana, divertida y sin complejos", explica a Evasión Alberto Morales, uno de los fundadores del club junto a Fernando Lancharro.

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