16 vacas austriacas en alquiler: cómo producir leche ecológica desde Zaragoza

Por Evasión / EFE | 26/01/2018 - 9:46
Javier y Juan Sanz Imágenes: EFE

El sector de la alimentación ecológica está ganado cada vez más adeptos entre los clientes más exigentes. Se trata de un sector joven y poco explorado en el que la tradición agrícola y ganadera de España tiene mucho que decir. Javier y Juan Sanz son dos jóvenes hermanos que hace un año se embarcaron en su primer negocio: producir leche ecológica desde una finca en alquiler en Muel (Zaragoza, Aragón).

En contacto con los animales y el campo desde pequeños en Santa Isabel, en lo que entonces era una pedanía rural de Zaragoza, desde donde su abuelo trabajaba como tratante de ganado y cultivaba tierras, siempre han tenido claro a lo que querían dedicarse. Ahora, acaban de cumplir su primer año como empresarios y el noviembre pasado consiguieron la certificación, aunque desde junio ya comercializaban sus productos 100 % ecológicos. De hecho, es la primera empresa láctea aragonesa que cuenta con la certificación ecológica y para ello se requiere que los animales tengan libre acceso al monte y a los pastos.

La compañía empezó con dieciséis vacas de la raza austríaca Fleckvieh, adquiridas mediante leasing, un sistema de financiación con poco riesgo que tras cinco años de cuotas les permitirá que los animales pasen a ser de su propiedad. En estos momentos, ya cuentan con 22 vacas, que además ya han dado a luz 17 terneros, y producen 300 litros (18-20 por animal) al día, que comercializan bajo la marca Torreconde y que embotellan o transforman en queso fresco y yogur desde la quesería que han levantado en La Puebla de Alfindén, de la que se encarga Javier. Esta raza de vaca da una menos cantidad que la frisona pero de mayor calidad y durante más tiempo.

Sus productos se pueden adquirir en una treintena de tiendas de Zaragoza y provincia, así como en Huesca capital y Jaca; también se consumen en el colegio School House Montesori y próximamente en el Juan de Lanuza, ambos en la capital aragonesa. Además, todos los sábados acuden puntualmente al mercado agroecológico al aire libre de Zaragoza. Y están pensando en ampliar la gama con postres como cuajadas, flan y natillas y aprovecharlo para expandirse en otras ciudades como Madrid.

El terreno de Muel es una finca de 200 hectáreas, en quince de las cuales están plantados olivos de la clase arbequina, cuyas aceitunas transforman en aceite en una almazara de La Codoñera con la marca Olium y del que este año han conseguido una producción de 3.000 litros. También cuenta , otras dos hectáreas están plantadas de viñedos de la variedad carbenet y garnacha cuya cosecha venden a la cooperativa de la localidad. Este año han sembrado otras quince hectáreas con pasto para los animales. Entre sus futuros planes, aparte de atraer escolares o universitarios para que conozcan el negocio, figura la transformación del estiércol en energía con la que poder bombear agua para regar la finca.

Aunque han estudiado ingeniería técnica, Javier ha reconocido que aprenden "de la experiencia y el trabajo". Y pese a que su contacto con la ganadería y el campo ha sido "bucólico" a través de su abuelo: "disfrutábamos sin obligaciones", ha destacado Javier, no les ha sorprendido la "dureza" de tener que estar pendientes de la granja algunas veces las 24 horas del día.

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