Uno de los diamantes más caros del mundo fue encontrado en la basura

Por María Sempere | 9:11 - 10/10/2017

En ocasiones, las circunstancias que rodean a determinados objetos contribuyen a incrementar su valor económico y si ya de por sí el artículo en cuestión tiene un elevado precio, aún más.

Eso es lo que sucede con uno de los collares más caros del mundo, que cuenta con un diamante como protagonista, que fue encontrado en la basura por una niña del Congo hace más de 30 años.

Este fabuloso collar, que fue vendido al dueño de una gran fortuna de Asia muy poco tiempo después de ofrecerse al público, tiene nombre propio: L'incomparable.

Lujo en la basura

L'incomparable no sólo tiene nombre sino su propia historia. Este increíble collar gira en torno a un diamante enrome, casi del tamaño de un huevo, de color amarillo y que tiene nada menos que 407 quilates.


La piedra preciosa fue encontrada en la basura por una niña congoleña mientras jugaba. Ella se la entregó a un familiar, quien la vendió a unos comerciantes. Lo que está claro es que los comerciantes seguro que no pagaron por el diamante el precio por el que finalmente se valoró.

Sólo el diamante está valorado en 55 millones de dólares

Fue la prestigiosa joyería Mouawad, famosa entre las celebrities y los más ricos, quien diseño el collar. Para ello, rodeó el diamante de oro rosa en el que se engastaron casi un centenar de diamantes blancos de menor tamaño, y de 230 quilates.

En el año 2012 esta pieza única increíble fue catalogada como el collar más caro de la historia por el libro Guinness de los Records.

Sin duda alguna, la historia de la aparición del diamante en un basurero, lo convirtió en un objeto deseado por muchos clientes premium de todas las partes del mundo. Los clientes del lujo estaban dispuestos a pagar lo que fuera necesario por hacerse con esta sofisticada pieza que tiene anécdota incluida. Por eso su venta fue ultra rápida.

L'incomparable fue expuesto en la Jewel Fest de Singapur, un acto donde ningún año faltan los dueños de grandes fortunas y que está rodeado de máxima seguridad en forma de cámaras, vitrinas ultra resistentes, detectores y guardias armados. Y no es para menos, dado el valor de los productos que allí se exponen.

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