Tommy Hilfiger rebaja en 30 millones su ático del hotel Plaza

Por | 22/09/2017 - 12:50
Imágenes: Sotheby International

Enlaces relacionados

En venta la mansión de Gatsby

El diseñador Tommy Hilfiger ha vuelto a sacar a la venta su ático dúplex del Plaza Hotel de Nueva York y lo hace por 50 millones de dólares, 30 millones menos que la primera vez que esta propiedad salió a la venta, hace ahora unos cuatro años.

Este apartamento de 520 metros cuadrados tiene cuatro dormitorios, cuatro baños y unas vistas espectaculares a todo Central Park y la Quinta Avenida. Además, según apuntan varios medios estadounidenses, la propiedad habría sufrido una importante renovación de 20.000 libras en el año 2008 y cuenta con todos los servicios de un hotel como aparcacoches o limpieza y servicio de habitaciones.

La primera planta aloja una sala de estar con barra de bar, una cocina americana abierta al comedor, una sala para desayunar justo debajo de la cúpula del Hotel Plaza, un despacho y una biblioteca. En la segunda planta, por su parte, se encuentran tres habitaciones –dos con baño privado- y la suite principal que tiene un gran vestidor y una terraza privada con impresionantes vistas al parque. Esta planta se completa con una gran sala de estar. El acceso entre los dos niveles se realiza por una escalera de caracol.

Respecto al estilo, Hilfiger ha mantenido el suelo de madera y las chimeneas vintage que combina con elegantes paredes lacadas en negro, en rojo o con impresiones de guepardo. El apartamento también cuenta con algunas obras artísticas de Andy Warhol, Keith Haring, Richard Prince y el artista de graffiti Jean-Michel Basquiat.

Contenido patrocinado

Otras noticias

Comentarios 0

Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google Friend Connect para garantizar la identidad de tus comentarios:

:
:
:
:

elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarias y las mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.



Evasión en Twitter