Especial Empresas América

De plantas a biofactorías, un cambio de paradigma en Suez

  • En 2016 logró reducir su huella de carbono en un 5,6%
Biofactoría Gran Santiago.

América constituye una pieza importante en la estrategia de Suez. A través de la innovación, la economía circular o la promoción del diálogo, Suez contribuye al desarrollo sostenible en las comunidades donde está presente. El grupo es referente global en productos y servicios para la gestión del agua, tanto para clientes municipales como industriales y agrícolas con el objeto de mejorar la calidad de vida de las personas.

Se dice que en el año 2050 la población urbana representará el 70% del total mundial, con lo cual crecerá la presión sobre los recursos naturales y los servicios públicos tales como el saneamiento y la salud.

La mayor compañía de agua de Chile, Aguas Andinas (con un ciclo integral del agua que llega a casi 8,5 millones de habitantes), firma ligada a Suez, obtuvo en septiembre de 2017 el Sello de Eficiencia Energética del Ministerio de Energía en su categoría Gold, en un reconocimiento a los logros de la empresa en su búsqueda de mejoras al desempeño energético de sus procesos.

En los últimos años, la compañía ha ido disminuyendo sostenidamente su consumo de energía al mismo tiempo que incrementaba el uso de fuentes renovables. La empresa diseñó una política de eficiencia energética e implementó un sistema de gestión de energía que le permitió obtener la certificación ISO 50.001 para la Biofactoría Gran Santiago Trebal Mapocho en 2015 y para la Biofactoría Gran Santiago La Farfana en 2016. Esto incluyó la creación de la figura del "gestor energético", que agiliza la puesta en marcha de medidas concretas de eficiencia energética en los procesos de la firma.

La Huella de Carbono de Aguas Andinas aumentó un 3,6% con respecto al año 2016, en una cantidad de 7.719 Ton CO.

La obtención del sello consideró el desarrollo de dos iniciativas: el sistema de control automático de la aireación (Sica) y la sustitución de vehículos por coches eléctricos.

Además, la chilena es la primera empresa en emitir un bono verde y social en el país para financiar proyectos de abastecimiento de agua potable, infraestructura resiliente y saneamiento de aguas servidas. Esto refleja que las empresas tienen cada vez más conciencia sobre la importancia de la sostenibilidad en todos sus ámbitos de actividad.

Emisión cero

Aguas Andinas, con una facturación alrededor de 800 millones de euros, se propuso como meta alcanzar la emisión cero mediante la transformación de sus plantas de tratamiento en biofactorías, las primeras en el mundo. Estas modernas fábricas, reutilizarán el 100 por cien de los residuos y los transformarán en energía que es inyectada en sus procesos de producción. Junto con descontaminar las aguas residuales y convertirlas en aguas limpias, las plantas de tratamiento reconvierten parte de sus lodos en biogás y biosólidos.

Desde la compañía, el CEO de Aguas Andinas, Narciso Berberana, afirma que "no sirve solo hacer las cosas relativamente bien, hay que hacerlas perfectas, y por eso cuando hablamos de cero queremos hablar de cero residuos. Queremos hablar de autogeneración absoluta energética, es decir, autoabastecerse de energía eléctrica. Y también queremos hablar de todo lo que es regeneración de espacios de biodiversidad, tanto en la naturaleza como en la biodiversidad dentro de las ciudades". "También podemos abordar la cuestión del agua regenerada (600 hectómetros en la compañía). Si nos planteamos desalinizar el agua, es mucho más sencillo tratar el agua que ya se tiene de salida de planta. Es más sencillo y más barato incluso".

Actualmente, casi la mitad de las 300.000 toneladas anuales de biosólidos generados en las plantas encuentran un uso benéfico en la fertilización de terrenos agrícolas y la otra mitad se convierte en energía. Cabe destacar que en Chile ya se recupera el 100% de las aguas, pero ahora es el momento de reutilizarlas en consumo humano o industrial.

Asimismo, la compañía de agua alcanzará la autonomía energética, dejando disponibles más de 130 GWh/año para otros usos requeridos en el país. Así se reducirá la huella de carbono de la empresa y del país. La meta es que esto sea realidad en 2022.

Revolucionarán el mundo

Los procesos que tienen lugar en las plantas son de los más avanzados del mundo; y las biofactorías de Aguas Andinas serán construidas bajo los principios de la Industria 4.0, conocida por la nueva revolución industrial. Propone un uso intensivo de Internet y tecnologías punta en los procesos, para lograr plantas industriales y generadoras de energías más inteligentes, respetuosas con el medio ambiente y eficientes en la gestión de los recursos naturales.

Este cambio de paradigma no es solo un gran ejemplo de economía circular sino también significa configurar nuevos conceptos. Pasar de una planta a una biofactoría fortalece la misión de Aguas Andinas y ser referentes en el Sector Sanitario Chileno e Internacional. El coste de oportunidad equivalente de continuar versus emprender, permitirá, con una inversión conocida, sustentar un punto de inflexión hacia un modelo de negocio basado en la economía circular.

Aguas Andinas liderará este proyecto, lo que asegura su éxito y reafirmará su estrategia de modelo de negocio, resiliencia, digitalización, economía circular, legitimidad social, innovación, personas, agua y salud.

Con la biofactoría no solo se solucionan problemas internos, sino también problemáticas del entorno social, ambiental y económico, generando valor compartido; promoviendo la investigación y formación de profesionales especializados y estimulando la utilización de agua regenerada para riego o limpieza de las calles.

Hoy, las plantas de Mapocho y de La Farfana generan unas 300.000 toneladas de lodos digeridos al año, de los cuales unas 182.000 toneladas se destinan a fertilizar unas 6.000 hectáreas de suelo agrícola. Además, la Biofactoría del Gran Santiago (compuesta por las plantas La Farfana, Mapocho-Trebal y el Rutal) ya es autosuficiente energéticamente en un 86% y se espera que, a principios de 2019, en base a la producción de biogás dentro de la misma biofactoría, se llegue a un 100% de producción de energía eléctrica.

Aguas Andinas es hoy autosostenible energéticamente más de 300 días al año, en una ciudad de ocho millones de habitantes y con un tratamiento de 17 metros cúbicos por segundo. Esto significa que la compañía es pionera en toda Latinoamérica. Ahora en Chile se habla del desarrollo del país y, en cambio, cuando hablan los directivos de Aguas Andinas, indican que "ya estamos en un país desarrollado y que nuestra comparativa en gestión del agua, cuando hablamos de Santiago, no es con Buenos Aires o São Paulo, sino con Copenhague, Madrid, Barcelona, Seúl, Adelaida o Melbourne".

Los avances en pro de convertir las plantas en biofactorías se han convertido en el nuevo rol de estas estructuras: aprovechar los recursos naturales y convertirlos en energía nueva, en un recurso reutilizable que dé vida.

Otros proyectos eficientes

Otros proyectos de eficiencia energética que Aguas Andinas está impulsando y se encuentran en distintas etapas de desarrollo son la implementación de microturbinas en la red de abastecimiento, la implementación de una central minihidro en la red de abastecimiento, la conversión de camión de limpieza de alcantarillado a Dual-Fuel con biogás, la utilización de energía térmica para secado de lodos, y la recuperación de la energía presente en la materia orgánica de los lodos digeridos por gasificación.

De la misma manera, Aguas Andinas está desarrollando una serie de obras para ampliar la capacidad de sus sistemas de agua potable con la construcción de plantas elevadoras y estanques de regulación en distintos lugares de la Región Metropolitana y de sus plantas de tratamiento de aguas servidas en localidades. Este plan considera levantar estanques en Paine y El Monte y una estación de presión variable en Quinta Normal, por ejemplo. Asimismo, las iniciativas implican ampliar, entre otras, las Plantas de Tratamiento de Aguas de Talagante, Buin-Maipo y El Monte.

Guillermo Pickering, presidente de Aguas Andinas, aseguraba recientemente en un artículo para el Día del Agua (22 de marzo) que "si en los años 90 la meta era llegar a descontaminar el 100% de las aguas residuales, hoy el objetivo debe ser a partir de ese 100% tratado y alcanzar estándares ambientales más exigentes y sostenibles". "No se puede hablar de uso eficiente del agua sin contemplar la reutilización del agua, que será fundamental para garantizar el suministro a las ciudades del futuro". Asimismo, Pickering añadía que "la misma ONU señala que las aguas residuales son una fuente potencialmente sostenible y accesible de agua, energía, nutrientes (fertilizantes) y otros materiales recuperables y aboga por una gestión que las vea como un recurso beneficioso".

Cuando hace 19 años Agbar (Sociedad General de Aguas de Barcelona, participada al 100% por Suez) llegó a Chile apenas se reciclaba el 3% de las aguas residuales del país y existía un problema acuciante de contaminación en los ríos.

El Gobierno chileno adoptó la decisión de vender las concesionarias de abastecimiento de aguas, y Agbar encontró su primera oportunidad de entrar en el mercado latinoamericano.

La operación, que ascendió a casi 1.000 millones de euros, fue el mayor desembolso realizado por la compañía española en América Latina.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Google+Google plus
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum
Publicidad
Contenido patrocinado
Otras noticias