Empresas y finanzas

China cancela indefinidamente el servicio de coche compartido Didi tras varios asesinatos

Las autoridades chinas han anunciado que el servicio de coche compartido de la multinacional de transporte china Didi Chuxing (similar a Uber) ha sido cancelado indefinidamente, tras el escándalo surgido por el asesinato de dos clientes en los últimos cuatro meses, según informaron hoy los medios oficiales.

La semana pasada ya se había anunciado una suspensión temporal, pero se ha decidido que ésta sea indefinida "hasta que se pongan en práctica mejores estándares", según las órdenes del Ministerio de Transporte a la exitosa firma, actualmente en el ojo del huracán.

Los sucesos han llevado a pedir a Didi Chuxing un aumento de las inspecciones de los antecedentes de sus conductores y la adopción de nuevas medidas de seguridad.

El 24 de agosto una mujer de 20 años fue violada y asesinada después de tomar un automóvil compartido de Didi en la ciudad de Wenzhou, en el este del país.

El conductor, que no tenía antecedentes penales pero sobre el que había quejas de anteriores clientes, usaba una matrícula falsa cuando cometió el crimen, que confesó tras ser detenido.

El caso se unía a otro asesinato en mayo de una pasajera de 21 años a manos de su conductor en Zhengzhou, que ya encendió las alarmas en el país y provocó que Didi Chuxing detuviera temporalmente el servicio de automóvil compartido.

En China la compañía es líder en servicios de alquiler de vehículos vía móvil. Didi Chuxing, valorada a finales de 2017 en unos 56.000 millones de dólares, estudia salir a bolsa en el segundo semestre de este año, aunque el gigante chino del transporte aún no ha confirmado estos planes.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Google+Google plus
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum
Publicidad
Otras noticias
Contenido patrocinado
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.