Empresas y finanzas

La directiva de pagos digitales PSD2, una "mina de oro" para el sector bancario

  • Los expertos señalan que la normativa optimizará la banca

La directiva sobre servicios de pago digitales PSD2 supone una "mina de oro de oportunidades" para el sector bancario según los expertos, ya que al facilitar la colaboración entre las entidades y otras empresas, el sector podrá ampliar su "ecosistema" de alianzas.

La normativa PSD2, que se implantó hace seis meses en toda la UE, facilita los pagos con una mayor seguridad y regula el acceso a la información sobre transacciones de pago por parte de terceros con el consentimiento previo del cliente.

Para Gilles Grapinet, consejero delegado de la compañía especializada en medios de pago Worldline, el 90 % del potencial de PSD2 "va más allá" del simple cumplimiento que llevarán a cabo los bancos, ya que tal y como considera, los productos financieros estarán "más adaptados" a las nuevas tecnologías, así como a las necesidades financieras de los clientes.

Además, la normativa impone "muchos requisitos" a las entidades, que facilitarán los datos de las transacciones de los consumidores a través de una interfaz de programación de aplicaciones, APIs (en inglés).

Otros expertos consideran que el "siguiente" paso que dará el sector bancario con la implantación de esta directiva será la de habilitar la "banca abierta" u "open banking" (en inglés), una plataforma que permite a las compañías acceder a los datos del usuario.

En España, BBVA entiende que esta normativa, junto al "open banking", pretenden ser la "palanca clave" que optimice el sector bancario, al mismo tiempo que dotará a los clientes de un mayor control sobre sus datos financieros.

La entidad española recuerda que un año antes de la llegada de esta normativa, BBVA ya lanzó API_Market, una estrategia que proporciona a empresas y desarrolladores acceso a APIs de diferentes entidades del banco, así como un entorno de prueba en el que analizar las innovaciones que proporciona este sistema.

No obstante, fuentes del sector financiero descartan que vaya a haber una "revolución inmediata" tecnológica, ya que la banca debe superar sus retos culturales y técnicos, como la transformación de sus estructuras organizativas o unas formas de trabajar "muy arraigadas".

Y es que las innovaciones que han llegado a los clientes son todavía "escasas", en relación al potencial que puede proporcionar PSD2, que dará "rienda suelta" al valor de los datos, sobre todo los referidos a los bancarios y a los de pago, según el sector.

Para la directora de innovación de Andbank, Gabriela Orille, la banca del futuro estará centrada en la experiencia, un punto en el que todavía hace falta "mucha" tecnología, aunque indica que "si no hay regulación, no hay innovación que trasladar a los clientes".

"Ya no hay que preguntarse cuántos de nuestros clientes no están digitalizados sino cuales de nuestros servicios no lo están y por qué", asegura.

Respecto a las alianzas de los bancos, el consejero delegado de Worldline cree que los bancos ampliarán sus relaciones, especialmente, con las compañías financieras tecnológicas o "fintech", organizaciones mercantiles, así como con otras entidades.

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