Empresas y finanzas

La industria del videojuego en Valencia duplica su tamaño enfocado al exterior

  • La industria sumó 90 entidades en 2017, la mitad creadas en 5 años
Valencia

La industria del videojuego ha acelerado su crecimiento en la Comunidad Valenciana en los últimos años, al calor del desarrollo y expansión del ecosistema emprendedor en la región y del apoyo de iniciativas públicas y privadas. En 2017, el sector estaba integrado por 90 entidades -60 empresas y 30 estudios-, de los que el 47% se han constituido desde 2012 -el 80%, en la última década-, según se recoge en el Libro blanco del desarrollo de videojuegos en la Comunidad Valenciana, promovido por el centro de innovación Las Naves y el Institut Valencià de Cultura y elaborado por DEV (Desarrollo Español de Videojuegos).

El informe destaca que esta industria generaba, al cierre del pasado ejercicio, 466 empleos directos -más de un millar, con los indirectos- y una facturación conjunta de 10,1 millones de euros, el 57% procedente de otros países.

"El alto nivel de internacionalización del videojuego valenciano se refleja en que el cien por cien de las producciones está disponible en inglés, superando al castellano -con un 87%-", subraya el estudio. En España, esta industria está compuesta por 450 empresas, que en 2016 facturaron 617 millones y emplearon a 5.440 profesionales, cifras que crecen anualmente un 20%. A nivel mundial, movió más de 100.000 millones, con 2.200 millones de jugadores.

"Nuestra industria necesita iniciativas, tanto públicas como privadas, que canalicen, acompañen y hagan crecer la importante cantera de gran talento que se está generando"

"Nuestra industria necesita iniciativas, tanto públicas como privadas, que canalicen, acompañen y hagan crecer la importante cantera de gran talento que se está generando. El ecosistema que se ha creado en la Comunidad Valenciana representa el caldo de cultivo ideal para que se generen los casos de éxito que nuestra industria necesita para acometer grandes producciones que nos posicionen en el lugar que merecemos" señala Luis Quintans, presidente de DEV.

Un enfoque que se ve dificultado por ser una industria muy atomizada, con un reducido tamaño de las iniciativas -en su mayor parte, microempresas-, limitación de recursos económicos y de acceso a financiación. El 96% de las empresas necesita financiación para llevar a cabo sus proyectos y para su operativa diaria, pero el 93% del capital social es aportado por los socios fundadores.

Además, al contrario de lo que ya ha ocurrido en Madrid y Barcelona, las grandes multinacionales no han abierto aún delegaciones en Valencia.

"El sector cuenta con múltiples desarrolladores con talento que, de forma espontánea, crean nuevos modelos de juegos que tratan de sorprender a los usuarios. Sin embargo, muchos de ellos carecen de la visión empresarial necesaria", indica en el informe Javier Jiménez, director de Lanzadera.

Vicent Marzà, conseller de Educación, reconoce el potencial de este sector. "Cuando elaboramos el Plan Fes Cultura, ya entendimos que el sector del videojuego sería necesario para construir una política cultural valenciana que fuera motor industrial, fuente de recuperación e innovación económica y también de mejora de la competitividad".

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